El Porvenir

¡El ‘Peje’, como Julio César, a la conquista de Roma!

Por Pablo Espinosa Vera*

Monterrey, Nuevo León, 29 de Julio de 2005

Por fin, tras el ‘calvario’ del juicio de desafuero que pendía sobre su cabeza como terrorífica ‘espada de Damocles’, el popular ‘Pejelagarto’ a renunciado a su cargo como Gobernador de la Ciudad de México para encaminarse a enfrentar la batalla de todas las batallas: la disputa por la Presidencia de la República, que usufructúa el inefable hombre de las botas, ahora a punto de estrenar su propio canal televisivo para catapultar, aunque lo nieguen a tambor batiente desde Los Pinos, el culto a la personalidad que lo mantienen obnibulado.

Andrés Manuel López Obrador, cobijado por un equipo de samuráis (Manuel Camacho, Ricardo Monreal, José Agustín Ortiz Pinchetti, Federico Arreola, Socorro Díaz, David Ibarra Muñoz, Leonel Cota Montaño, Juventino Castro y Castro, Elena Poniatowska, César Raúl Ojeda Zubieta, Arturo Núñez, etc.), y quien fue despedido por más de 200 personas con las notas de “El Rey” interpretadas por un mariachi, inicia el difícil camino a Palacio Nacional, aunque desde su antigua oficina era cosa de cruzar la calle para llegar al histórico recinto que operará como el futuro ‘bunker’ presidencial, en caso de ganar la contienda en el 2006, lo que no se antoja nada fácil, empezando por el vacío que le generó la renuncia de su principal adversario perredista Cuauhtémoc Cárdenas al abandonar, fácticamente, al PRD, para construir una nueva plataforma partidista.
En su solicitud de renuncia que la Consejera Jurídica María Estela Río González entregó a la ALDF el pasado martes 26 de julio, López Obrador declara, escueto, que “…deseo dejar el honroso cargo de jefe de Gobierno porque participaré en el proceso interno de mi partido político, para buscar la candidatura a la Presidencia de la República en 2006. No quiero dejar de mencionar que ha sido un orgullo servir a esta gran ciudad de gente buena, consciente, participativa y generosa”. Ahora, el turno para acabar y continuar la gestión de AMLO será para Alejandro Encinas, Secretario de Gobierno del GDF y quien fue propuesto por la Asamblea Legislativa del DF (ALDF) para relevar al “Peje” quien vela armas, como Julio César en el Rubicón, para lanzarse a la conquista de la ‘joya de la corona’: la Presidencia de la República.
Pero el “Peje” no la tendrá fácil aunque el imaginario simbólico de las mayorías predice que los electores le darán la oportunidad de oro a la izquierda para sacar al “buey de la barranca”, algo que la centro-derecha de Fox no logró (al contrario, hundió más al pobre ‘buey’) a pesar de prometer las perlas de la virgen desde los primeros días de precampaña. Pero AMLO sabe y está muy consciente, de que el propio imaginario político que rige en la base de la pirámide social también podría dar un ‘golpe de timón’ y retornar al tradicionalismo y al statu-quo representado por el PRI en casi todo el siglo XX (1929-2000). Si no, ¿cómo comprender el repunte del partido tricolor después de la debacle histórica del 2000, conquistando la mayor parte de las contiendas electorales en entidades federativas y en los municipios más importantes de México, algunos de ellos arrebatados a la oposición?.

El PRI, y Roberto Madrazo, su más feroz opositor, están de regreso, ese es un hecho contundente e indiscutible. Y es casi una realidad que será Madrazo el potencial triunfador en la elección interna del PRI tras pactar y negociar con el Grupo TUCOM y con Elba Esther Gordillo, destacando que ha empezado a desplegar una estructura nacional para consolidar su candidatura, la que supera con creces a las ‘Redes’ de su coterráneo tabasqueño, quien está fuertemente posicionado en algunos estados del centro y sur de la República mientras el PRI predomina en la mayor parte de la República incluyendo el estratégico Estado de México, recién conquistado.
Por otro lado, no debe soslayarse ni menospreciarse la irrupción, a última hora, de una posible candidatura apoyada por una supercoalisión de partidos y organizaciones políticas (Elba Esther por el PRI; Santiago Creel y Manuel Espino por el PAN; Rosario Robles por el PRD; Jorge Castañeda por Convergencia, además del expresidente Carlos Salinas, que no quiere saber nada en relación con AMLO despachando en Los Pinos) que postularía a la inefable Señora Presidenta Marta de Fox para un segundo mandato. La aún Primera Dama representa la ‘carta secreta’ de los panistas quien desconfían del delfín foxista Santiago Creel, precandidato virtualmente “nacido para perder” tras su fallida apuesta con Televisa y a pesar de haber exprimido su imagen en una millonaria campaña de spots televisivos.
El mito de Marta de Fox fue construido piedra a piedra desde Los Pinos y es un hecho que está posicionado en el inconsciente colectivo nacional, con especial énfasis en las clases populares y en las poblaciones de provincia (ella misma fue una ama de casas provinciana originaria de un pequeño pueblo: Zamora, Michoacán). Y lo más importante: a pesar de las historias y anécdotas que condenan la actuación de la Primera Dama y la de sus vástagos, mantiene su ‘feeling’ y goza de gran popularidad siendo la única capaz de competir de tú a tú, según las encuestas y el ‘ranking’ de la sucesión presidencial, con los ‘dos grandes’ del PRD y del PRI: López Obrador y Madrazo.
Además, AMLO deberá enfrentar, ya despojado del fuero y del halo místico que le concedía su investidura, acusaciones de corrupción y de falta de transparencia en asuntos diversos destacando los recursos obtenidos y aplicados para la construcción de la megaobra vial de su gobierno: los famosos ‘segundos pisos’ que requirieron una inversión multimillonaria, y el propio asunto legal de El Encino, aún no resuelto, según el procurador Daniel Cabeza de Vaca aunque en Los Pinos se da por finiquitado. Como valor agregado, el exjefe de gobierno capitalino, quien se exhibió públicamente el último dia de su gestión con el poderoso megaempresario Carlos Slim y con el Canciller Luis Ernesto Derbez al inaugurar el nuevo edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, deberá aclarar los asuntos pendientes con los que se comprometió en sus famosas ’40 promesas de campaña’ al competir por la gubernatura de la ciudad de México, que ahora han subido a 50 postulados en aras de arribar a la Presidencia.

Pero las cartas ya están sobre la mesa y López Obrador es el primer peleador en el encordado. Ahora, solo falta que Madrazo y que ¿Marta de Fox? se pongan los guantes en busca del título nacional.





* Presidente de ASEMASS&COMGLOBAL (Asociación Mundial de Semiótica Massmediática y Comunicación Global: www.semioticamassmedia.com) y Director del ISEPOL (Instituto Internacional de Semiótica Política y Comunicación Pública: www.semioticapolitica.com)

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