EL PORVENIR

¿Democracia en “Foxiland”? ¡Solo en la cabeza de Fox!

Por Pablo Espinosa Vera*

Monterrey, Nuevo León, 1 de Julio de 2005

Decididamente, el Presidente Fox ha perdido la brújula. ¿O que “democracia” desea festejar el día de hoy, 2 de julio, en el Ángel de la Independencia de la ciudad de México, cuando su gobierno se ha caracterizado por infinidad de actos fallidos y antidemocráticos imperando una ‘semiótica del simulacro’ a nivel de discurso y de puestas en escena?. Pero él insiste; incluso, en su reciente viaje a Tegucigalpa, donde se reunió con sus homólogos de Centroamérica, enfatizó que el 2 de julio es la fecha en que los mexicanos “ganaron la democracia” y sus “frutos”, lo que suena al cuento de “El traje del Emperador”.

Sin caer en un afán contradictorio, hay que subrayar que Fox no es un demócrata, o lo es a nivel enunciativo (de discurso). Una comparación similar sería insistir en que yo soy ‘Superman’, a nivel de metalenguaje, para terminar convencido de mi propia fantasía. Así, el Presidente está convencido de ser un “revolucionario”, cuando a la única que ha ‘revolucionado’ es a su cónyuge, la inefable Martita de Fox que sueña y suplica al Papa Benedicto XVI y a todos los santos que le permitan sustituir a su esposo en la oficina presidencial.

Si antes, durante más de siete décadas, fuimos gobernados por una ‘dictadura imperfecta’ o ‘dictablanda’, como diría Mario Vargas Llosa, ahora somos gobernados por la frivolidad ascendida al rango de ‘pólitica de Estado’. La diferencia entre Maximiliano y Carlota con Fox y Martita es mínima, aunque hay que reconocer la visión lógica y realista que caracterizaba al Archiduque de Austria Maximiliano de Habsburgo, quien, inocente y confiado, cayó en una trampa tendida por Napoleón quien lo abandonó a su suerte.

Comentaristas como Federico Reyes Heroles o Lorenzo Meyer han insistido en que Fox no tiene nada que celebrar, a no ser el impulso a ultranza al candidato blanquiazul Rubén Mendoza Ayala que aspira con alzarse con la gubernatura en el Estado de México, intentona que también fracasará reconociendo la intención de votos de la mayoría de los mexiquenses a favor del priísta Enrique Peña Nieto.

En forma similar a como Santiago Creel apostó por Televisa ( y perdió ante la opinión pública) al autorizar más de un centenar de centros de apuestas que explotará el monopolio televisivo, así, Fox apostó por una “democracia” color de rosa, y perdió la apuesta. ¿O quién, aparte de él (desde Moscú se ufanó de que la democracia en México ya estaba “consolidada” y que él, como en otros países con larga tradición democrática, tenía todo el derecho del mundo a defender públicamente a su partido y a sus candidatos), cree que la democracia está “consolidada” en México, cuando ni siquiera ha cruzado el umbral de lo verosímil? Como ejemplo: la grotesca puesta en escena del ‘juicio del desafuero’ contra Andrés Manuel López Obrador, el que finalmente se ‘desinfló’ ante la pobreza argumental que el propio Fox se vio obligado a reconocer.

Fox ya no está en sus cabales, o juega como “Alice in Wonderland”, a la construcción de “mundos posibles” que da por reales. Así, nos habla de que México es el País de las Maravillas para la inversión extranjera (toda se está yendo para China), o de que se han reducido los pobres en un 25%, o de que la macroeconomía está perfectamente balanceada (pasamos de ser la 9ª. potencia económica a la 14ª. en tiempo récord), o de que se ha reducido la criminalidad (hemos pasado de ser un ‘narcoestado para convertirnos en una ‘narconación’), o de que las reservas petroleras se multiplicarán por arte de magia (junto con la mafia sindical que tiene a PEMEX bajo control).

La “democracia” de Fox y sus “frutos” solo existen en la logósfera de Los Pinos, y eso lo pueden confirmar eminentes “democraciólogos” de la talla de Alain Touraine, Michelangelo Bovero, Giovanni Sartori, Michel Crozier, Robert Putman, Robert Dahl, Roberto Mangabeira, Alessandro Pizzorno, Pierre Bordieu, y un largo etcétera (Andrew Arato, David Copp, Stephen E Bennett, Enrique Krauze, René Antonio Mayorga, Menno Vellinga, Georges Bordeau, Dominique Martin, Pablo González Casanova, Claude Mouchard, Peter H. Smith, Ralp Dahrendorf, Quentin Skinner, Luis Villoro…).

El discurso de la “democracia foxiana” ha perdido significado. Es un discurso construido con enunciados arreferenciales, sustitutivos. No resiste la mínima prueba del análisis. Más ‘casos de campo’: el grotesco arreglo de Santiago Creel con Televisa; la ofensiva de la pareja presidencial contra mass-media independientes y contra la libertad de expresión; la presencia de un operador mediático en Los Pinos cobrando en dos nóminas, la de la Presidencia de la República y la de TV Azteca; las descomposturas de Fox por influir en jornadas electorales como la del Estado de México a escenificarse el día de mañana (el PRI y el PRD le pidieron al IFE promover un juicio de controversia constitucional contra Fox por exhibir una actitud partidista a favor del PAN); la conducta maniqueísta del Presidente a favor de la causa de su esposa (hacerse de la candidatura presidencial) porque, dice él, tiene “las faldas bien puestas” (¿¿??), etc., etc.

Fox insiste en que “…celebraremos el 2 de julio frutos de la democracia” soslayando la explosión de más pobres ante la ausencia de crecimiento económico (¿cómo van a salir de la pobreza los más de 60 millones de mexicanos si no existe empleo, si no hay riqueza que redistribuir, si el Producto Nacional Bruto sigue concentrado en el 1% de la población –los superricos como Carlos Slim- , si los niveles educativos tienden a decrecer?), soslayando la expansión y ‘empoderamiento’ del crimen organizado (¿se han preguntado quién es el auténtico ‘Al Capone’ que manda en México?), soslayando la falta de estímulos para atraer la inversión extranjera, lo que le pega al empleo y a sus secuencias.

“Foxilandia” sólo existe en la cabeza de Fox y en la pandilla de funcionarios que han saqueado las arcas públicas a su antojo en detrimento de las mayorías. Para ellos, sí hay una “Foxiland”. Para ellos sí hay una “democracia”, aunque sea de escenografía. Para ellos, los beneficiados de la derecha y de la ultraderecha (“El Yunque”), sí hay motivo que celebrar. Y mañana los veremos en el Ángel. ¡Así quién no!.





* Presidente de ASEMASS&COMGLOBAL (Asociación Mundial de Semiótica Massmediática y Comunicación Global: www.semioticamassmedia.com) y Director del ISEPOL (Instituto Internacional de Semiótica Política y Comunicación Pública: www.semioticapolitica.com)

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