EL PORVENIR

“The Memin Pingüin,s affaire”

Por Pablo Espinosa Vera*

Monterrey, Nuevo León, 8 de Julio de 2005

Y explotó el Imperio. Ante la irreverente jugada realizada por el Gobierno mexicano vía el SEPOMEX (Servicio Postal Mexicano) de editar una divertida serie de timbres postales con el ícono del travieso “Memín Pingüin” (la edición de 750 mil ejemplares ya está agotada y en el mercado negro), el Gobierno de Bush pensó hasta en romper relaciones diplomáticas por considerarlo un agravio y un desafío más en contra de los afroamericanos después del desliz cometido por el presidente Fox hace unas semanas donde tildó a los migrantes mexicanos como ‘esclavos’ que hacen trabajos en Estados Unidos que hasta los negros (aún ‘sub-esclavos’) se niegan a hacer: “Los mexicanos están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren realizar”.

El malestar de George W. Bush y, específicamente, de Condoleezza Rice, una poderosa y beligerante afroamericana como lo es el General Colin Powell quien le cedió a la Rice su oficina en el Departamento de Estado, además del jefe del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Stephen Halley, que consideró el ‘performance’ de racista, inapropiado y ofensivo (“…nuestra posición es que no hay lugar para este tipo de cosas; es enteramente inapropiada, y lo hemos dejado claro”) y del vocero presidencial Scout McClellan (“…aunque esto es un asunto interno de México... los estereotipos raciales son ofensivos sin importar su origen; el gobierno mexicano tiene que tomar eso en cuenta”), parte del comentario realizado por Fox el 13 de mayo pasado quien demostró su abierta actitud xenofóbica como lo analizó el sociólogio Roger Bartra: “…el verdadero debate es Fox; este personaje sí es racista, lo cual es muy evidente en esas declaraciones improvisadas que le salen tan naturales”. Y no hay que soslayar que Fox se siente un ‘elegido’ de la superraza blanca (¿el ‘superhombre’ de Nietzche?), como lo ha demostrado en su abierto menosprecio contra la población indígena (cuestión de preguntarle al subcomandante Marco).

La difusión mediática del evento en la prensa estadounidense (la nota apareció en primera plana en “The Washington Post”, “Los Angeles Times” y “The New York Times”) y en cadenas noticiosas como CBS News y CNN, encendió a la población negra del país del Norte, incluyendo a la influyente organización nacional de derechos civiles de la comunidad afroamericana, la NAACP, quien se ha empezado a manifestar en las calles en contra de Fox y de “The Memin Pingüin’s affaire” (en términos de Manuel Puig), como sucedió el pasado 6 de julio frente al Consulado de Los Angeles donde activistas de color exigían al Gobierno mexicano el inmediato retiro de los “ofensivos” sellos postales siendo arrestados tres de los manifestantes.

El reverendo y excandidato presidencial Jesse Jackson definió al timbre postal como “un insulto” tras señalar a ‘Los Angeles Times’ que “…la estampilla era de muchas maneras peor que lo que declaró el Presidente Fox el mes pasado” mientras la NAACP declaró en un comunicado que “…es inexplicable que el gobierno mexicano no entienda la insensibilidad de la representación negativa de los negros en esta estampilla” (aunque hay que destacar que ‘Memín Pingüin’ está inspirado en el negrito ‘Ebony’, primer negro caricaturizado dentro del comic “Spirit” de Hill Eisner en 1940, como lo reconoce el dibujante Sixto Valencia, dibujante de 71 años responsable del genial ‘Memín’ y quien, en apariencia, es explotado por Editorial Vid, según crónica de ‘La Jornada’)

Por supuesto, el cándido, inocente, pobretón y eternamente subdesarrollado ‘Memín Pingüín’ (¿estereotipo del mexicano medio?) es el menos culpable del escándalo, como lo son sus editores (Manelick de la Parra, hijo de la extinta Yolanda Vargas Dulché, creadora del personaje), quienes han explotado el ‘affaire’ elevando las ventas del comic del personaje a niveles impredecibles, incluyendo la defensa que del negrito hace el creador de “La Familia Burrón”, don Gabriel Vargas (en 2004 se emitió una serie postal con el ícono de la popular “Borola”, cabeza del clan) al enfatizar que “…no debemos dar marcha atrás de hacer el timbre con Memín porque estamos en nuestro derecho de no dejarnos gobernar por Estados Unidos…por más que le busco, yo no sé qué de malo puede tener que hagamos un timbre postal de una historieta que tiene en México más de 40 años”. En el fresco enunciado de don Gabriel, de 90 años, destaca la ausencia de lo comentado por Fox contra los afroamericanos, que fue el desaguisado que provocó la nueva guerra etno-diplomática.

Iconos de la cultura popular en elementos como estampillas postales, en billetes de la Lotería Nacional y hasta como parte del ‘marketing político’, resultan sumamente divertidos, mientras no existan prácticas significantes que les den una connotación perversa o malévola, como lo fue el ‘negro-affair’ detonado por el Jefe de la Nación vía un ‘lapsus lingue’ que dejó entrever su abierto desprecio por ‘razas inferiores’. Lo favorable del asunto fue la repentina y casi milagrosa ‘resemantización’ del travieso Memín, quien se puso de moda de la noche a la mañana elevándose a nivel de imagen de culto, algo similar a lo ocurrido con el “Chavo del 8” cuya primera edición de 10,000 ejemplares de ‘El diario del Chavo del Ocho’ (editorial Punto de Lectura) de la autoría de Roberto Gómez Bolaños, acaba de agotarse tras salir al mercado ante la demanda de un ferviente ‘público lector’ que le rinde culto al personaje televisivo.

La propia estampilla provocó una demanda multitudinaria reflejada en colas inmensas en las oficinas de correos generando su inmediato agotamiento provocando, ante el anuncio de que el timbre no se reeditará, un inmediato mercado negro.

En fin, la ‘cultura de masas’ está de plácemes. Primero, tras el espectáculo futbolero de la ‘Copa Confederaciones’ donde México fue el chivo expiatorio tras demostrarse el dopaje en dos jugadores y tras su debacle ante la selección de Argentina en serie de penales (la historia sin fin). Después, el exitoso estreno de “Batman inicia” que movilizó a millones de fans a las taquillas. Y finalmente, el anuncio del lanzamiento del ‘bestseller’ del ‘Chavo del ocho’ que mantiene conmovidos a millones de sus seguidores que esperan las nuevas ediciones del ‘super-libro’ del año (aún alejado en ventas de otro libro de ‘mass-culture’ política: las ‘Crónicas malditas’ de Olga Wornat, que conste). Ahora, es el momento de “Memín Pingüín” y hay que celebrarlo en grande, aunque el ‘Gringo Viejo’ (Carlos Fuentes) tenga que hacer de tripas corazón.



* Presidente de ASEMASS&COMGLOBAL (Asociación Mundial de Semiótica Massmediática y Comunicación Global: www.semioticamassmedia.com) y Director del ISEPOL (Instituto Internacional de Semiótica Política y Comunicación Pública: www.semioticapolitica.com)

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