Semiótica del Poder
Octubre 1 de 2000
La saga planetaria de 'Fox Skywalker'
 
Por Pablo Espinosa Vera

Tras el golpe demoledor que le asesto el inefable Rudiger Dornbusch,  aún asesor macrofinanciero de Carlos Salinas de Gortari y ex profesor de Economía de Pedro Aspe y de Luis Téllez Kuenzler en el MIT (ambos coqueteando con el Presidente electo para colarse en el próximo gobierno), Vicente Fox busca reposicionarse y enmendar su imagen de buen ‘globalizador’ y de fino estratega en el arte de gobernar irrumpiendo en la logósfera del Viejo Mundo para convencer a los europeos a volver sus ojos a México, ahora un país confiable y democrático, según el discurso foxista en boga, e incrementar sus inversiones que durante una década han permanecido inalterables, si no es que casi congeladas convirtiendo a México en potencial rehén de los Estados Unidos en materia de Inversión Extranjera Directa (IED), factor que se apuntala con el famoso TLC que ni los canadienses ni los norteamericanos quieren “revisar” como se los propuso Fox en su pasada y fallida visita a los dos colosos del Norte, por ser ellos los grandes beneficiarios.

     Pero la verdadera intención del nuevo Mandatario, que ya ha iniciado su gobierno de  facto incluyendo el contar con una abultada nómina para su “sufrido” equipo de trabajo devengando salarios de Secretario de Estado ($85,300 pesos mensuales) a pesar de aún no tomar posesión de manera constitucional, es el imponer, a priori, una imagen simbólica de estadista legitimado por la fuerza democrática del sufragio que le permitió imponerse,

contra todos los augurios a un candidato de Estado y a un partido de Estado que lucían casi invencibles, hazaña que le fue ampliamente reconocida por los gobiernos democráticos de todo el orbe. De allí, el inmenso capital político del Presidente electo, capital que sus asesores buscan explotar a nivel planetario transformando a Fox en un Jedi de la estatura del legendario Luke Skywalter capaz de conquistar los mercados del planeta entero para hacer de México una nación  primermundista como lo propaló en su sexenio, engañando a todos, el expresidente Carlos Salinas. Aunque el sueño de Jorge G. Castañeda y de Adolfo Aguilar Zínzer, como dirían  Norberto Bobbio y Michelangelo Bovero, es un sueño más que guajiro partiendo de la realidad que enfrenta el flamante mandatario  (en este contexto es donde Dornbusch, gurú de la ‘Tecnoburocracia Mexicana’ se fué a la yugular foxiana  al revelar, en plena reunión del Banco Mundial y del FMI en la ciudad de Praga, lo que el imaginario social ya presentía, que “...México tiene ahora un nuevo presidente que no tiene ideas, no tiene equipo y no tiene un Congreso qué controlar”, enunciado éste último donde se barrió pero en las primeras impugnaciones fue asertivo aunque Fox haya revirado con tibieza: “...si es profesional y serio, primero que conozca cuáles son nuestras ideas...” además de rechazar futuras negociaciones con el FMI al que Dornbusch defiende a ultranza: “...qué bueno que no tenemos ya ninguna deuda con el Fondo Monetario Internacional...actuaremos con absoluta libertad y seguiremos los lineamientos que nos han marcado los mexicanos, no los bancos y organismos internacionales...”. ¿Se olvida Fox de la deuda global que le heredera su antecesor, del orden de casi US200,000 millones incluyendo los saldos del Fobaproa-IPAB y las deudas interna y externa, cantidad que generará inmensos intereses que hay que cubrir religiosamente por lo que se tiene que acudir a ‘bondadosos’ organismos como el FMI, el Banco Mundial, el BID, y a una pléyade de bancos privados ante la falta de liquidez?. Sólo que se esté pensando en declararse en quiebra –“debo, no niego; pago, no tengo”- lo que haría huir a los futuros inversionistas que se pretende atraer. Otra contradicción más del Foxist New Discourse).

Dos pájaros de un tiro: Europa y el MERCOSUR

     La Macropolítica Económica Internacional que intenta instaurar el Presidente electo es de un claro balanceo equitativo para dejar de depender del mercado más grande del mundo que absorbe casi un 80% de nuestras exportaciones, como lo han hecho, en forma hábil e inteligente, los países del Cono Sur que conforman el MERCOSUR al establecer un intercambio comercial justo y equilibrado con sus socios europeos afectando con ello, incluso, a los propios agricultores del  Viejo Mundo ante las cuantiosas importaciones de frutas y verduras provenientes de los  países sudamericanos.

     Con dicho acuerdo comercial, los miembros del MERCOSUR  han evitado caer en la dependencia económica escapando al  área de influencia del Coloso del Norte al diversificar, en condiciones de igualdad, sus exportaciones a otras latitudes, como lo pretende el propio Fox  (así se avizora y quizás por ello el artero ataque de Dornbusch y de Carlos Salinas, defensores a ultranza del neoliberalismo más feroz, descalificando de antemano al próximo Gobierno) según se los reveló a los mandatarios de Chile, de Uruguay, de Brasil y de Argentina en su pasada visita, exteriorizando su interés por hacer sinergia con el MERCOSUR, así como a los Presidentes de países centroamericanos en su más reciente gira tocándole, hoy, el turno a los países europeos a los que ha empezado a arribar el Presidente electo iniciando con Francia desde el día de ayer 30 de septiembre aunque la agenda formal abarca actividades a partir de hoy y de mañana (reunión con el Director General de la OCDE, “Club de los Países Ricos” al que pertenece México gracias a los manejos de Carlos Salinas; reunión con empresarios franceses y asistencia al “Foro de Inversionistas para América Latina”; entrevistas privadas con Raymond Fori Presidente de la Asamblea Nacional, con Christian Poncelet, Presidente del Senado y con Jacques Chirac, su homólogo que despacha en el Palacio de “El Eliseo”, así como con el izquierdista Primer Ministro Lionel Jospin).

     Su siguiente  parada será en Madrid, donde entablará contacto con empresarios españoles flanqueado, él mismo, por poderosos hombres de negocios como Federico Sada, Manuel Arango, José Antonio Fernández, Angel Losada, Gastón Azcárraga, José Madariaga, Valentín Díaz Modoro,  Antonio Madero y Jaime Alatorre. Acto seguido, almorzará con su amigo (“¡Hola, Rey!”) el Rey Juan Carlos de Borbón en el “Palacio La Zarzuela” para finalizar en una cena privada con el Presidente José María Aznar en el democrático “Palacio de la Moncloa”, marco del  histórico acuerdo donde todos los partidos políticos se aliaron para acabar con el franquismo y con todo rezago de dictadura.

     En Alemania, Fox y su comitiva (los infaltables Jorge G. Castañeda y Adolfo Aguilar Zínzer más Martha Sahagún, Santiago Creel y Rodolfo Elizondo) se encontrarán en Berlín con los jefes de la Volkwagen  posicionados en México desde Puebla para proseguir a una comida con grandes empresarios de la industria y el comercio antes de reunirse oficialmente con el Canciller Federal de la República Alemana, el socialdemócrata seguidor de la ‘tercera vía’ Gerhard Schroeder, quien logró hechar de la presidencial al eterno demócrata cristiano Helmut Kohn (ahora en líos con la justicia por sospechas de corrupción)  y con el Presidente del Parlamento Alemán Wolfgang Thierse con quien departirá en una cena oficial. En Bélgica, Fox se encontrará con Christopher Patten y con el español Javier Solana, ambos representantes europeos de Comisiones de asuntos de política exterior, incluyendo al italiano Romano Prodi, actual Presidente de la Comisión Europea con quien se entrevistará tras su visita oficial con el Primer Ministro de Bélgica  Guy Verhofstadt. Por supuesto, el tema del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea, tras salvar el escabroso requisito de la ‘democracia’ y del respeto a los derechos humanos exigidos por los países de ultramar para pactar con México, será asunto prioritario para consolidar dicho acuerdo de intercambio comercial aún en pañales o en etapa de despegue.

‘Mass-Media’  de cobertura planetaria, de plácemes con Fox

     Fox concluirá su visita de posicionamiento simbólico (el marketing político, ahora en escenarios mundialistas, está más vivo que nunca) arribando a Gran Bretaña donde se reunirá, en primera instancia, con el laborista Tony Blair, Primer Ministro y también seguidor de la ‘tercera vía’ propuesta por el Director de The London School of Economics, Anthony Giddins, quien también funge como asesor de Blair, para proseguir con una conferencia que dictará el mismo Fox (“Introducing Mexico’s XXI Century”) y departir con empresarios e inversionistas británicos en una cena privada.  Antes de retornar a México,  desayunará con Alderman Clive, Lord Mayor de Londres y quien derrotó al candidato de Tony Blair en las pasadas elecciones compitiendo como ‘independiente’, cerrando su agenda con dos reuniones mediáticas en las oficinas de los Consejos Editoriales del periódico ‘Financial Times’ y del influyente semanario de cobertura planetaria ‘The Economist’, ambos medios abiertamente cabildeadores de la candidatura y del triunfo de Fox desde la etapa de campaña como la mayor parte de los mass-media mundialistas.

     Tras esta quinta gira internacional, al presidente electo sólo le queda como pendiente el recorrer países del ‘Tigre Asiático’ destacando naciones como Japón, China, Korea y otros potenciales socios comerciales  adheridos a la poderosísima APEC donde su imagen como flamante Presidente Democrático aún es vaga y difusa y alejada años-luz de arquetipos

icónicos del calibre de Pokémon, símbolo de la neocultura de masas del tercer milenio. Pero, bueno, Fox ‘Skywalker’ está haciendo pininos aunque a gran velocidad, lo que puede resultar contraproducente al mediano plazo por el irreversible desgaste de imagen que lo mismo afecta a marcas comerciales  muy familiares a Fox (Coca-Cola) que a políticos de viejo o nuevo cuño convencidos de su poder de seducción y de fascinación, elementos determinantes en toda estrategia de posicionamiento como lo demostró Fox al hacer pedazos el Orden Priísta.

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