Semiótica del Poder
Octubre 29 de 2000
El de Fox, 'Gabinete' permeado por 'The business men'
 
Por Pablo Espinosa Vera

En cinco semanas el Presidente electo Vicente Fox se convertirá en el primer inquilino de Los Pinos de un partido diferente al PRI apuntalado, se presupone, por un Gabinete de “superexpertos” (la labor reclutadora de los quisquillosos head-hunters enfrentará, aquí, su máxima prueba de fuego) que mantiene en virtual estado de suspense a cien millones de mexicanos sometidos a la dictadura de economistas y tecnócratas durante las últimas dos décadas y que presiente, a pesar de la ‘alternancia en el poder’ llevada a efecto, que se proseguirá una política de “más de lo mismo” sino es que algo peor (lo predijo el senador priísta y exoperador del Pronasol Carlos Rojas), versión a la que se sumó, desde Washington, el ‘gurú salinista’ John Womack (profesor de Carlos Salinas en la Universidad de Harvard) quien  augura que en la Era Fox “(...) la gente con verdadero poder, es decir, la gente con dinero y organización, van a volverse más poderosos”, a lo que  agregó, con relación a la flamante democracia foxiana  que “(...) entre más sea una democracia certificada por los gringos, más será una democracia burguesa y esa democracia practica una política cuya leche materna es el gran dinero” (El Financiero, 19-X-2000), ¿Una indirecta a lo afirmado por Fox en París y en Austin, Texas, de que su Gobierno se iba a caracterizar por practicar the business politics a fondo, tesis que cobra nueva dimensión al verse fuertemente acotado por el presupuesto que lo mantiene ‘atado’y con escasos márgenes de maniobras para cumplir, en algo, las promesas prodigadas generosamente desde su campaña y tras el triunfo del 2 de julio?. Puede ser.

     Lo que si no se va a perder por nada el nuevo Mandatario, es el celebrar a lo grande, con las élites y los superricos más uno que otro presidente extranjero  (Martha Sahagún tiene preparada  una ‘cena imperial’ dedicada a Zedillo, incluyendo la vajilla y la cuchillería de la Emperatriz Carlota, en la logósfera del Castillo de Chapultepes) su epopéyica victoria y el arribo de México a la DEMOCRACIA, con mayúsculas, aunque hay que tener presente lo develado por el profesor Noam Chomsky desde el M.I.T. con relación al nuevo “modelo” democrático transnacional diseñado e importado desde Washington donde los connotadores del capitalismo son la voz cantante, “modelo” articulado y soportado en tres macrovariables: 1) imponer al mercado como al posmoderno Leviatán respetando sus “reglas del juego” religiosamente (laissezs faire, laissez  passer;  2) desregular todo lo regulable y privatizar todo lo privatizable además de permitir el acceso total del capital transnacional sin condicionantes legales de ninguna clase y haciendo a un lado actitudes chauvinistas detentadas por trabajadores y por grupos sociales y ONGs que aún creen, en plena época del neodarwinismo social, en el obsoleto discurso de la soberanía nacional’ y que aún defienden, como en Seattle, en Filadelfia, en Chicago o en Praga, los “derechos” de las minorías en materia de trabajo, de salarios, de jubilaciones y de seguridad social y,   3) entrar de lleno al juego de la economía global aceptando los códigos impuestos por la comunidad financiera internacional y por macroinstituciones aliadas a dichos códigos productivistas como el FMI, el Banco Mundial, la OMC, el BID, la OCDE, y otras. Este es el escenario o background al que deberá ajustarse Fox y que caracterizará la flamante Democracia Mexicana del tercer milenio.

La realpolitik foxiana: perfil del Gabinete y presupuesto “muy marchito”

     En su programa radial de hace una semana transmitido desde León, Guanajuato, el Presidente electo garantizó su confianza en salir avante ante las dudas latentes en el imaginario colectivo de si podría con la Presidencia, que se dimensionaron con la potencial “reelección” de Madrazo en Tabasco vía su delfín Manuel Andrade Díaz provocando, en la nación entera, el sentimiento de “lo inverosímil” y la idea del inicio de las “nuevas concertacesiones”, por lo que Fox  tuvo que apuntalar su discurso con enunciados saturados de retórica y de demagogia: “(...) Claro que vamos a poder con la Presidencia de la República y digo vamos porque somos 100 millones de mexicanos los que vamos a gobernar. Solito desde luego que no puedo...”, agregando que “(...) recibimos un presupuesto muy marchito; está prácticamente comprometido, queda muy poco margen de maniobra. Por eso, vamos a plantear a todos que hagamos un esfuerzo mayor”. ¿Esta estrategia ilocutiva de ‘comprometer’ en masa le permitiría a Fox, en un momento dado, justificar ‘actos de poder’ de corte draconiano incluyendo “medidas de emergencia” como el aumento de impuestos, recortes al gasto social, venta de activos del Estado, elevación arbitraria de tarifas de servicios públicos, concesiones tipo el Renave,‘microdevaluaciones camuflageadas’, apertura indiscriminada al capital extranjero,  emisión de instrumentos bursátiles análogos a los famosos “petrobonos”, etc.?. Es muy posible, aunque la nueva sociedad también detenta un discurso contestatario que no tardaría en “explotar”.

     Simultáneamente a construir, a priori, una estrategia que le permita mayores márgenes de maniobra al verse acotado presupuestalmente, el Presidente Fox enfrenta, también, el desafío de “exhibir” a su equipo de trabajo (¿la nueva ‘nomenklatura’, como diría Carlos Salinas?) que definirá, en forma inexorable, el balance ideológico de su Gobierno aunque le pese al Mandatario en turno a partir del 1 de diciembre. En este juego mortal de equilibrios que oscilan del centro-derecha a la neutralidad total (¿¿??)  sobresalen, en el maso de cartas, las siguientes personalidades (sin incluir las 120 propuestas viables aportadas por los ‘head-hunters’ de los 400 currículos aprobados) con sus posibles ubicaciones, ubicadas a la derecha (e ultraderecha en algunos casos) del abanico ideológico, incluyendo en esta arbitraria selección las  propias tendencias de entrepreneurs de varios ‘probables’ que difícilmente compaginan con su vocación social y ‘humanista’ por aquello de business are business: Pedro Cerisola y Weber (SCT o PEMEX),  Emilio Goicochea (SCT), Luis Ernesto Derbez (SHCP o Coordinador del Grupo Económico), Eduardo Sojo (SHCP o SECOFI)), Miguel Hakim (SHCP), Valentín Diez Morodo (SRE), Alfonso Romo (SRE), Julio Frenk (Salud),  Gastón Azcárraga (Sectur), Eduardo Barroso (Sectur), Carlos Abascal Carranza (STPS), Juan Carlos Cortés (SAGAR), Javier Usabiaga (SAGAR), Rafael Rangel Sostmann (SEP), José Luis Romero Hicks (Infonavit), Ernesto Marcos Giacomán (PEMEX), Santiago Levy , (herencia de Zedillo, SHCP), Lino Korrodi (Asesor), Francisco Gil Díaz (SCT o SHCP), Francisco Barrio (SECODAM),  Carlos Medina Plascencia (IMSS), Fernando Canales Clariond (SECOFI),  Diego Fernández de Cevallos (Segob), Juan Bueno Torio (CFE), Fernando Rivera Barroso (SEP o Coordinador del Grupo de Desarrollo Humano), Luis Téllez Kuenzler (herencia de Zedillo, SHCP o Energía),  Pedro Aspe Armella (SHCP), Hernando de Soto (exasesor de Fujimori y experto en “pobretología”), Jaime Zabludowsky (Embajador en la UE), Rosario Green (herencia de Zedillo, representante en la ONU), Humberto Treviño Landois (SCT o CFT),  José Angel Gurría (herencia de Salinas y de Zedillo, SHCP), Federico Sada (Asesor ámbito internacional), Carlos Salinas de Gortari (reclutado por los ‘head-hunters’ como ‘Asesor Macrofinanciero Global), Joaquín López Dóriga (Comunicación Social), Héctor Aguilar Camín (CNCA),  etc.

     Elementos que se puedan ubicar en la “banda neutral” del espectro ideológico que no es lo mismo que centro, a secas  (léase: sin “compromisos sociales”) serían: Carlos Rojas Magnon (SECODAM),  Jorge González Torres (presidente del “patrimonialista” PVEM y aspirante a dirigir la SEMARNAP), Fausto Alzati (Energía o PEMEX), José Luis Reyes (PGR y/o Fiscalía de la Nación), Ramón Marín Huerta (superasesor y/o Coordinador del Grupo“Orden y Respeto” dentro del área de Seguridad Nacional), Francisco Molina (PGR y/o Secretaría de Seguridad y Justicia), Santiago Creel (Segob), Rodolfo Elizondo (Segob),  Francisco Ortiz (Comunicación Social), Martha Sahagún (Primera Dama y/o Comunicación Social) , Javier Moctezuma Barragán (STPS), Sari Bermúdez (CNCA),  Alfonso Durazo  (Secretario Particular), Ramón Muñoz (SECODAM o Grupo de “Cambio e Innovación”),  Felipe Calderón Hinojosa (Cámara Diputados) , Mario Luis Fuentes (IMSS), Francisco Curi (PEMEX), María del Carmen Díaz Amador (CONACYT) , Victor Ramos (CONADE), Cuauhtémoc Sánchez Osio (SECOFI), Andrés Rozental Gutman (SRE),, Carlos Flores (SEDESOL), Margarita Zavala (Instituto de la Mujer), Carlos Jarque (herencia de Zedillo, SEDESOL), Lourdes Arizpe (CNCA), General Armando Tamayo Casillas (EMP), y los Generales aspirantes la SEDENA: Mario Renán Castillo Fernández, José Domingo Ramírez Garrido, Mario Delfino Palmerín y Luis Montiel López..

     Al centro-izquierda  Fox cuenta con raquíticos miembros aunque dicha lista puede ampliarse:  Jorge G. Castañeda (SRE  descalificado por los EU, resignado a fungir como Embajador en alguna nación europea); Carlos Fuentes (SRE o CNCA), Adolfo Aguilar Zínzer (SRE, también vetado por los EU, SEMARNAP o Asesor de Fox), Porfirio Muñoz Ledo (Segob o Asesor de Fox), Elba Esther Gordillo (SEP), Julio Boltvinik (think-tank en SEDESOL), Luis H. Alvarez (Comisionado para la  Paz en Chiapas), Federico Reyes Heroles (Comisión de Transparencia), Roberto Mangabeira (profesor de Harvard y posible Asesor de la “Segunda Vía”), y quizás hasta Carlos Monsiváis  si le permiten actuar sin mordazas de ninguna clase (Comisión de Crímenes Impunes del ’68 al 2000).

     Por supuesto,  este “primer borrador” debe de considerarse como un ‘acercamiento abductivo o inferencial’ partiendo de los sistemas de significación de la propia  Semiótica Foxiana en su doble contexto: generativo o interpretativo, agregando en este último plano las “sorpresas” que nos tiene preparadas el Presidente electo como él mismo lo ha anunciado. Pero lo que si es incuestionable es que el “modelo para armar”, en su versión cortazariana, establecerá los grandes connotadores que permearán la Era Fox aunque el discurso nos pretenda llevar por otros abrevaderos. En un contexto de fría semiopragmática, lo que cuenta es la puesta en escena y el rol del sujeto de la enunciación en turno que en este caso se titula “Vicente Fox”. Sin ambigüedades.

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