Semiótica del Poder
Noviembre 12 de 2000
'Comunicación responsable': nuevo Discurso foxiano
 
Por Pablo Espinosa Vera

La interacción del equipo foxista con los medios tiende a complicarse ante el anuncio de que se concentrará la información gubernamental en Los Pinos y de que se “regularán” las relaciones comerciales con los mass-media considerando la vocación empresarial de los mismos (más su “responsabilidad social”). Tras el anuncio realizado por la vocera de Fox Martha Sahagún ante la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía de la Cámara de Diputados y después en conferencia de prensa  referente a la próxima creación, vía decreto presidencial, de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia que concentrará los microdiscursos oficiales y oficiosos de cada dependencia federal así como la publicidad que cada instancia de Gobierno  contrata en diferentes medios (¿reedición del affaire Notimex que fracasó con Zedillo?)  se empieza a inferir la irrupción de ‘mecanismos de control subyacentes’ implementados desde Los Pinos con base a la ‘lectura’ o interpretación que realice la Presidencia acerca de la “conducta” o “directriz editorial” denotada y connotada por cada medio en particular (el caso Excelsior es un ejemplo contundente), según se puede deducir por el enunciado vertido por la futura Primera Dama que no deja de ser críptico por su explosividad semántica: “(...) procuraremos y alentaremos un ambiente de libertad, de libertad responsable (porque) estamos en contra del libertinaje”. ¿Se ‘alentará’ dicho ambiente ordenando inserciones en los diarios o promocionales en la radio y la TV que se apeguen a los criterios de ‘pertinencia’ y ‘práctica’, como diría el semiótico Luis J. Prieto, fijados desde la residencia presidencial?.¡Pura política al viejo estilo priísta, ni más ni más!.

¿Con relación al concepto de “libertad responsable” es, éste,  sinónimo de ‘libertad con ética’, de ‘libertad acorde a la moralidad foxiana’, de ‘libertad para las buenas conciencias y las buenas costumbres’?. ¿de ‘libertad’ inspirada en la Verdad Oficial instaurada a partir del 1 de diciembre?¿Y qué sucederá con la ‘libertad irresponsable’, de aquella detentada por heterodoxos outsiders y críticos temerarios que interpretarán los ‘actos de poder’ o los enunciados ominiscientes con escepticismo, ironía, humor negro, espíritu incisivo, visiones eclécticas, y hasta con abierto desdén o socarronería?. Y para no ir muy lejos: la simple ‘lectura’ de lo que el propio Presidente electo declaró desde su rancho de San Cristobal, para no quedarse a la saga de Clinton (el Mandatario norteamericano acababa de vetar una ley intimidatoria contra el libre flujo de secretos gubernamentales siendo alabado por medios como The New York Times, CNN, The Washington Post, etc.), referente a que “...estamos contra la libertad total de prensa, no necesitan ni preguntar, ejérzanla, porque a veces la misma prensa se limita. Ejerzan su libertad, digan lo que quieran del Presidente electo, del Presidente de la República, de los funcionarios públicos. El único límite que debe haber para la prensa es su propia conciencia,  su propio sentido de responsabilidad, sus propios clientes, sus lectores, que es a quienes se debe la prensa” (¿¡¡?)

“...Estámos contra el libertinaje...”, dice Martha Sahagún mientras que Fox desafía a los medios a tirarse a fondo. ¿Dónde está la trampa? ¿Tirarse a fondo, no será tildado de ‘libertinaje’ desde la Presidencia?. Caso de recordar la molestia del propio Presidente electo contra algunos medios que ‘revelaron’, en forma indiscreta, los “salarios del miedo” que la Secretaría de Hacienda aprobó para los miembros del ‘Gabinete de la transición’, o el espionaje de que fue objeto el mismo Fox (¿por el CISEN?) sacado a trasluz por un comentarista político, por no hablar de la abierta contrariedad cuando Excelsior publicó un panfleto (¿libertinaje mediático?) revelando la lista de  los “patrocinadores” de la campaña foxista con lo que, virtualmente, Regino Díaz Redondo “sacó boleto redondo” para ser echado de la dirección de dicho rotativo en proceso de reconstrucción vía el cooperativismo democrático, ahora comandado por Patricia Guevara. ¿Y el affaire TV Azteca vs Samuel del Villar, que proseguirá si el Procurador del D.F. es ratificado, no cae en ese ‘libertinaje

amarillista’ mal visto en la Era Fox?. Y los ejemplos podrían seguir, pero no se trata de realizar una crónica de performances mediáticos fallidos desde  puntos de vista disímiles como lo puede ser, también,  el papel protagónico ejercido por Joaquín López Dóriga (‘cabeza de playa’ del Poder con su serie infinita de sujetos de la enunciación) al confrontar a Carlos Salinas utilizando, como flamígera espada justiciera, la famosa cinta “Salinas vs Salinas”(Raúl y Adriana en un áspero diálogo que se dice fue prefabricado) que obligó al exPresidente a replegarse hasta Dublín tras el formidable golpe mediático asestado vía su voluminoso libro ‘México un paso difícil a la modernidad’ que recomienda leer su eminente profesor de Harvard John Womack Jr.(¿¿!!).

¿Sólo a “información de segunda” tendremos acceso los mexicanos?

En el anteproyecto del decreto presidencial dado a conocer por Martha Sahagún se subraya que en la nueva política comunicacional que se instaurará en Los Pinos (“...tendrán un documento donde se hará explícita la política de comunicación, a partir del 1 de diciembre, no de ahorita, a partir del 1 de diciembre, donde ya sea Gobierno y donde se tomarán decisiones y se asumirán las consecuencias...”) se le dará prioridad a los derechos de los ciudadanos a conocer y a participar en las decisiones públicas (¿se legislará y reglamentará, por fin, el ‘derecho a la información’ contenido en el último párrafo del artículo 6º. Constitucional que se inspira, seguramente, en el ‘Tractatus Logicus Philosophicus’ de Wittgenstein en su dimensión tautológica?, ¿por otra parte, se diseñará un sistema de toma de decisiones consensuado, y/o colegiado con diferentes sectores de la sociedad, más partidos políticos y ONGs, o  sólo se publicitarán las decisiones ya adoptadas por el Ejecutivo y por el Gabinete?). Al anterior hay que sumar otro enunciado de naturaleza

críptica: el relativo a que dejará de esconderse, manipularse y tergiversarse la información (aunque hay excepciones con la denominada “información secreta” o de Estado cuya difusión será limitada, relacionada con situaciones de seguridad nacional que “afecten a

terceros”, incluyendo narcotráfico, negociaciones internacionales y corrupción, es decir, todo aquello que vale la pena conocer para normar criterios y puntos de vista, sumando las “reuniones discrecionales” entre los Señores del Poder como ocurrió con la realizada y ‘filtrada’ entre Fox y Zedillo donde, en apariencia, permanecieron casi mudos ambos mandatarios. ¿Para eso son las “cumbres nacionales”?).

“Abrir la información gubernamental” y “respetar el derecho de la sociedad a saber” son otras frases  hipercodificadas (muy “civilatorias”) incluidas en el flamante New Communication Discourse, que en el contexto de las galaxias enunciatarias fácilmente se descontextualizan y se dotan de “sentido” según el día y la hora, es decir,

se ‘segmenta’ el continuum del  Contenido al gusto de la Presidencia o de los sujeto de la enunciación en turno. La “libertad de expresión y manifestación de las ideas”, por su parte, también consagradas como garantías individuales en los artículos 6º. Y 7º. de la Carta Magna, también se vuelve conceptos metafísicos y volátiles en el plano de la interpretación (nuevamente, el universo de signos y significados multívocos fácilmente adaptables al Discurso del Poder imperante). En el mismo contexto se pueden instalar los nuevos canales dirigidos a ‘enriquecer’ la acción comunicativa’ (en el sentido de Jurgen Habermas) como lo es el instalar un número 01-800 para “comunicarnos” con funcionarios diversos (¿¿??) o el ‘regularizar’ el uso de encuestas para sondear la opinión pública en torno a problemas múltiples  (¿nuevas modalidades de referéndums o de ‘consultas ciudadanas’ eludiendo compromisos por parte de un evasivo Ogro Simulador?).

El nuevo Discurso de la Comunicación Presidencial, contenido en el documento titulado, de manera rimbombante, “Política de Comunicación del Gobierno Federal 2000-2006”, muy al estilo de los códigos tecnocráticos diseñados para deslumbrar a ilusos, a neófitos y a desorientados (99.0% de los mexicanos en activo) que formará parte de otro récit gargantulesco e inútil que hará estremecer de terror a J:F:Lyotard y a Gilles Deleuze

 (Plan Nacional de Desarrollo 2000-2006 que seguramente editará el FCE) es un Discurso saturado de grandes conceptos difícilmente decodificables por el ciudadano medio o por el hombre común y corriente que obedece a los estímulos del ‘sentido común’ (Umberto Eco propone el instaurar una semántica instruccional vía la Enciclopedia como antítesis del sintético y convencionalizado Diccionario que nos encorseta e inhibe en el plano de la significación) donde las figuras retóricas, la estilística, los enunciados de Estado y los  enunciados performativos lo saturan todo. Es un Discurso (a priori) del Simulacro Comunicacional de Estado, ni más ni menos. Al menos, así se pueden interpretar las enormes palabras, frases y oraciones ( o ‘cadenas sintagmáticas’ y ‘paradigmáticas’ por no hablar de ‘recorridos generativos’) expresadas por el Presidente electo y por su vocera que, por una parte, nos remiten a la “fiesta democrática comunicacional” (¡libertad, libertad, libertad! ¡ya, ya, ya!) y, por la otra, igual que la famosa mano invisible de Adam Smith que rige, de manera incruenta,  los hilos del mercado, imponen una política centralista y planificada que intentará doblegar y domesticar a los mass-media más irreverentes e “irresponsables” vía la publicidad gubernamental de la que dependen, en gran medida, varias empresas.mediáticas (no todas, por suerte; varias de ellas están insertas en el mercado y responden a las leyes inexorables de la oferta y la demanda, lo que las obliga a autoimponerse códigos de calidad total para sobrevivir en la exigente y caprichosa sociedad posmoderna, neobarroca y altamente fractualizada, como diría Jean Baudrillard o se dedican a  monopolizar y a construir bloques mediáticos como el instaurado  hace poco  vía una ‘alianza’ de Radiópolis de Televisa con Grupo Acir para llevarse la “tajada del león” del mercado. Ni modo, son los efectos de la globalización).

Pero la sociedad civil y la descorporativizada también cuentan con elementos discursivos de gran influencia y penetración, como lo es el reciente website contestatario denominado juanciudadano.com que se suma a las alternativas de la “guerrilla semiótica” para contrarrestar la ofensiva comunicacional que empieza a tomar forma, muy sigilosamente. Y  la voz de Juan Pueblo no hay que menospreciarla. Gracias a ella, Fox es Presidente, y como diría el gansito: “¡Recuérdame!”.

artículo siguiente >
Hosting por TuSite