Semiótica del Poder
Diciembre 24 de 2000
¡Primera Navidad democrática de "Santa Fox"!
 
Por Pablo Espinosa Vera

Hoy, celebramos la Navidad con “Santa Fox” en Los Pinos, y hay que subrayar que más de siete décadas tuvieron que transcurrir para “echar al PRI de Los Pinos”, consigna asumida por Vicente Fox desde el 6 de julio de 1997 cuando se “autodestapó” para contender por la Presidencia de la República enmedio  de la incredulidad nacional: “...no podemos empezar el Siglo XXI con el PRI en el poder, porque sería de mal agüero”. Y logró la gran hazaña apoyado por millones de ciudadanos que formaron una organización parapolítica, “Los amigos de Fox”  (creada por el ‘desplazado’ José Luis González, quien se atrevió a impugnar a Martha Sahagún ante Fox, y presidida por el actual responsable del Programa Procampo Juan Antonio Fernández Ortiz) paralela a la estructura del PAN, que aún dudaba de la  audaz profecía, de connotadores románticos y pírricos emprendida por el heredero del Maquío Clouthier, responsable directo del “efecto Fox” desde 1988, fecha en que convenció al empresario (abocado a la producción de botas y de frutas congeladas  además de exitoso exdirectivo de la Coca-Cola donde trabajó durante 15 años), a incorporarse a la lucha política a través del PAN para acabar con la dictadura impuesta por el partido tricolor, verdadera megamáquina político-electoral de signos casi infalibles controlada desde la Presidencia.

El  primer gran intento lo habían realizado  las fuerzas de la oposición concentradas en el Frente Democrático Nacional para enfrentar al candidato del PRI en las elecciones de 1988, registrándose la gran vergüenza nacional al anunciarse, ante la potencial derrota de Carlos Salinas de Gortari, la “caída del sistema” perpetrada por las huestes de Manuel Bartlett desde Gobernación, dejando a  Cuauhtémoc Cárdenas en la antesala de la Presidencia (lo mismo le acaba de suceder  a Al Gore quien,  tras ganar el voto popular con 50,158, 094 votos contra 49,820,518, perdió ante el Colegio Electoral por 271 vs 267 tras la  decisión de los “7 sabios” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que cancelaron el conteo manual de votos en La Florida que hubiesen garantizado el triunfo del demócrata con lo que George Bus Jr. se alzó con la victoria, ¡aunque ¡Bush “gana” tras haber “perdido”! ¡Aunque Usted no lo crea!).

Pero el posmoderno “Hombre Marlboro”, como lo llegaron a definir algunos medios de Estados Unidos, no se arredró ante el inmenso desafío o misión imposible que significaba el acabar con el mito de la ‘revolución institucionalizada’ y se lanzó a fondo en su aventura tipo “Rambo”, sin un discurso coherente ni una matriz ideológica definida, sino solo

aplicando los más heterodoxos recursos del marketing massmediático aprendidos en la refresquera transnacional que,  entre su historial  como conformadora  de  símbolos de consumo está el haber  logrado posicionar desde 1931,  en el imaginario social de miles de millones de seres humanos, el arquetipo ‘contemporáneo’ de Santa Claus gracias a la genialidad de  Habdón  Sundblom,  Fox, para posicionarse, se transformó virtualmente en un “producto de consumo” genialmente ‘explotado’ por su publicista Santiago Pardo aunque intente restarle méritos a su hazaña: “...Vicente es un tipo más, no es un producto de la mercadotecnia, y si la gente no se hubiera conectado con la verdad de Vicente no hubiera sucedido su victoria del 2 de julio. De verdad, yo no hice nada,  ni cambié su forma de hablar ni de vestir. Sólo le abrí la cámara y hablaba y hablaba y...” (Proceso, Edición Especial, diciembre de 2000).

Y, sí, tiene razón el joven Pardo: sólo bastó “abrirle la cámara” al nuevo Tlatoani,

consciente del poder y de la magia seductora y fascinadora ejercida por los modernos  mass-media donde destacan los medios electrónicos como la televisión para proyectarse, con todo su carisma y feeling mesiánico, en el espacio del inconsciente colectivo de millones de votantes hartos de la larga dictadura político-tecnocrática impuesta por el Revolucionario Institucional desde 1929. Y fue gracias al efecto de estos medios analógicos y simbólicos por lo que Fox logró aniquilar al pesado dinosaurio de connotadores aristotélicos convertido en la pesadilla de seres como Augusto Monterroso quien, igual que  Kafka, al despertar, se encontraba todas las mañanas con el ‘monstruo spilbergiano’ que aún se arrastra negándose a morir tras ser abandonado por el expresidente de la República, que conste.

¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Un nuevo Mesías ha llegado a Los Pinos!

La profecía se cumplió al pié de la letra: Fox ya está en Los Pinos, despachando en la

Residencia Lázaro Cárdenas mientras adaptan sus nuevas oficinas en el edificio central

(Residencia Miguel Alemán). Y ya cuenta con un gabinete de ‘calidad ISO 9000’ que Pablo

Riveroll,  consultor de Merrill Lynch definió como “cocktail Margarita o Molotov”

considerando la extraña mezcla de ideologías (de ultraderecha a izquierda conceptual), de

experiencias laborales (desde ilocutivos gerentes pragmatistas hasta exasesores de

Cárdenas) y de ‘pobreza política’ (aparte del propio  Fox, de Santiago Creel, de Francisco

Barrio, de Luis H. Alvarez, de Ernesto Ruffo, de Adolfo Aguilar Zínzer y del outsider

Gilberto Rincón Gallardo, así como del macrofinanciero y fiscalista Francisco Gil Díaz, el

resto de los más de 50  miembros del “Consejo de Administración” del identificado como

México Inc.  carecen de las tablas más elementales en política, lo que representa un enorme

riesgo  para un gobierno que se ostenta ‘ciudadanizado’,  democrático y ‘plural’ y que ha

hecho del factor cambiosu símbolo por antonomasia).

¿En su rol simbólico de Nuevo Mesías, más que de Presidente Constitucional, cómo  instrumentará el nuevo Mandatario los ‘grandes cambios’ prometidos generosamente desde los tiempos de su larguísima campaña y en los cinco meses posteriores a su triunfo en las urnas, cuando el propio ‘Presupuesto de Egresos’ lo mantiene acotado (los mismos ‘financieros foxistas’ lo acotaron)?. Los legisladores del PRI y del PRD empiezan a exigirlos a tambor batiente subrayando cada uno de los renglones en los que se comprometió el nuevo inquilino de Los Pinos enfatizando rubros de Política Social como lo es el educativo (¿8% del PIB?), el de la salud, el combate a la pobreza, el apoyo al campo y otros similares que exigen partidas estratosféricas para ‘reevolucionarse’. El Fondo Nacional de Becas, por ejemplo, visualizado para arrancar con más de mil millones de pesos para atender a una población de 250,000 estudiantes promedio,  difícilmente logró conformasre  como fideicomiso con  apenas $250 millones, la mayor parte aportados por Carlos Slim; en la ambiciosa “Operación changarros” el presupuesto asignado para transformar a los mexicanos –70 millones- en ‘microempresarios’, es de apenas del 0.11% del gasto total, $1,473 millones de pesos, que difícilmente alcanzarán para beneficiar a 108,000 microempresas estimando un promedio de ‘subsidios’ de $15,344 pesos para cada “changarro” en el 2001 (se subraya que existen aproximadamente 4.2 millones de ‘micronegocios’ de los que se beneficiarán 3 de cada 100, sin contar el “nómadachangarrismo” del orden de 2.5 millones que operan en mercados y tianguis).

En el mismo orden de ideas, los aumentos salariales a trabajadores y al gremio magisterial prosiguen en stand-by mientras Carlos Abascal los encomienda a la bendición de la Guadalupana; la potencial “declaración de guerra en los primeros cien días” al narcotráfico, al crimen organizado, y a la persecución de funcionarios zedillistas corruptos (iniciando con Oscar Espinosa Virrarreal) emanada del búnker del general Rafael Macedo de la Concha es solo, hasta el momento, un discurso motivacional y bienintencionado; el presupuesto destinado a la Secretaría de Agricultura (SAGADERPA), del orden del 2.9% del presupuesto total para hacer frente a la crítica situación del campo mexicano, es menor al ejercido en el sexenio anterior, de 3.9% y el más bajo en el ramo que llegó a tener asignaciones del 6% al 10%; el discurso del  ‘fortalecimiento al federalismo’ (¿¿??) sufrió su más claro revés en el universo de la realpolitik al ‘desaparecer’, del proyecto de Presupuesto de Egresos presentado al Congreso por el Gobierno Federal, los  recursos del Fondo de Apoyo para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas, del orden de $6,870 millones de pesos aunque Fox se comprometió, al reunirse con todos los gobernadores en León, en que intentarían “reponer” dicho Fondo tras expresar que “...vamos a tratar de abrir el espacio para una transferencia  neta adicional de recursos, lo cual no es fácil, lo cual ciertamente tendrá que ser al final aprobado y discutido en el Congreso Federal” (¡¡!!). Y sigue la mata dando.

Prioridades: consolidar la ‘imagen’ del Gobierno (y de Fox)

Donde no existen políticas restrictivas es en el rubro de ‘imagen presidencial’ (más de mil millones de pesos para el 2001) aunque se intente camuflagear dicho gasto con técnicismos  retóricos ‘pulverizando’ las partidas en todas las entidades del sector público central (léase: “Gabinete legal”). El propio Fox ya había advertido de tal estrategia mediática al subrayar que la ‘imagen del Gobierno’ se concentraría en Los Pinos vía Martha Sahagún y Francisco Ortiz, dejando a las dependencias en total libertad para informar de sus quehaceres a los medios y a la opinión pública  (en la Secretaría de Gobernación se habla de erogar 36.1 millones de los 78.5 millones asignados al gasto en comunicación, para la ‘producción’ de “500   boletines de prensa” que elaborará la Dirección General de Información y Difusión; ¿a $72,000 pesos cada boletín? ¡contrátenme!)

Pero el Presidente sabe el valor que representa el contar con una buena imagen, maquillada y afinada hasta en los mínimos detalles, como lo comprobó durante su gestión como Gobernador de Guanajuato donde las sumas destinadas a publicidad fueron cuantiosas, estrategia  que coadyuvó a su triunfo para arribar a la Presidencia.  Y, por supuesto, no está dispuesto a abandonar dicha política aunque“topen chivas o chillen llantas” como diría el propio Fox coloquialmente, consciente de que mantener un ‘discurso virtual’, muy alejado de los referentes reales, no es tarea fácil. Y aquí, la función de los ‘magicians’ o ‘aprendices de brujo’ será determinante para que, como lo hacía Protágoras, hacernos ver rojo lo que es verde. Así de fácil.

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