Semiótica del Poder
Enero 14 de 2001
Fox & Marcos: ¿nuevo icono posmoderno?
 
Por Pablo Espinosa Vera

El Presidente Fox, ostentando un  lenguaje ambiguo y contradictorio que le ha funcionado de manera excelente ante el imaginario social, enfrenta desafíos brutales que difícilmente podrá eludir con artilugios de ‘doble lenguaje’ o camuflageando referentes reales como lo es, por ejemplo, el ‘affaire Chiapas’ que no admite de simulacros como el intentado al asegurar el alto grado de desmilitarización realizado en dicho territorio (hasta el momento se han desmantelado tres cuarteles en Amador Hernández,  Jolchanoj  y Cuxuljá de los siete exigidos por el EZLN). Como respuesta a dicho enunciado de matices pacifistas se publicitó un ‘comunicado’ firmado por el Subcomandante Marcos donde se enfatiza que “...Fox no sabe contar o se quiere pasar de vivo y nos da risa cuando dice que en la región militar del sureste hay menos de 10,000 soldados cuando se aumentó al doble el número de efectivos en los cuarteles de Cuxuljá y Roberto Barrios, además de que siguen con los retenes en el lugar y reinstalaron el de Amparo Agua Tinta”, a lo que  agrega: “Y si usted sabe contar, ¿cuántas veces ha dicho Fox cosas contradictorias sobre Chiapas?”.

El ‘Lenguaje del nonsense’, que Lewis Carroll y James Joyce elevaron a dimensiones inmensurables en obras como Alice’s Adventures in Wonderland, y Finegans Wake respectivamente, además de creadores como Luis Buñuel (Un perro andaluz), Marcel Duchamp (serie de ready-mades), Octavio Paz (Blanco; Topoemas) y Pierre Schaffer (música concreta) entre otros, se caracteriza por jugar con ‘referentes’ desvirtualizádos  y con escenarios ‘pixelizados’ hasta niveles de hiperrealidad pura (“Titanic”, “Matrix”) recreada por el propio artífice del Discurso desde sus muy particulares ‘puntos de vista’ e intencionalidades  (en argot semiótico: ‘segmentación’ del continuum del Contenido) que impone e instaura a placer ‘deconstruyendo’ dichos escenarios a su arbitrio para construir, así, un “menú de realidades” a su gusto enfocadas a persuadir, influenciar y manipular las circunstancias del momento y a los destinatarios  en turno (cualquier similaridad con la lingüística pragmática de Fox es mera coincidencia).

El ‘affaire Tabasco’, por ejemplo, debe ser dirimido, según la visión del Presidente de la República, por el Congreso local pero éste, en sus dos versiones (la LVI y la LVII Legislaturas) ya decidieron y actuaron en materia eligiendo, cada uno, a un ‘Gobernador interino’. Ante dicha ‘realidad’ la pregunta que se impone es: ¿quién es el gobernador ¿legítimo’ si el propio Ejecutivo Federal insiste en desconocerlos a ambos mientras su Secretario de Gobernación Santiago Creel acepta como ‘interlocutor’ a uno de ellos (el segundo, Adán Augusto López Hernández se niega a “rendir protesta” hasta que los marcos legales lo reconozcan)?. Aquí, nuevamente, las “trampas del lenguaje”, en su dimensión semántica y pragmática, entran en acción coadyuvando a elevar la confusión entre el ciudadano medio quien se pregunta a sí mismo: “¿Qué quiere decir el Presidente al insistir en que él no intervendrá para no ser tildado de ‘metiche’ y que el Congreso local tiene la última palabra mientras se “reconoce” y se “negocia” con el Gobernador elegido de manera espuria por las huestes fieles a  Roberto Madrazo?”.

La realidad, en sí, exige de decisiones racionales  e inteligibles más que de frases coloquiales, retruécanos, figuras metafóricas y juegos de palabras y de simbolismos donde el ‘significado’ navega a la deriva sin un destino determinado (el ‘Sentido’ pierde sentido) y eso lo están viviendo y resintiendo los tabasqueños confinados en el “ojo del huracán del no-sentido” (nonsense) detonado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación desde el momento en que declaró nulas las elecciones sin las suficientes pruebas verificables ni elementos jurídicos sostenibles (¿un ‘acta’, levantada  ante Notario Público por  uno de los involucrados en el fraude, resulta testimonio suficiente para hechar por tierra un complejo proceso electoral?), sin más intención que acabar, de ‘golpe y porrazo’, con la base de poder del exgobernador, serio contendiente a la presidencia del PRI Nacional.

“...Sí vamos al D.F. y sí vamos a llevar pasamontañas”: Marcos

Con relación a la “Guerra en Chiapas”, el Jefe de la Nación, enfrentado a la “dura realidad” de recibir al  sup Marcos y a los 24 Comandantes del EZLN en Los Pinos o en cualquier otro espacio elegido (¿Palacio Nacional? ¿la suite presidencial del Hotel Fiesta Americana? ¿la oficina de Xóchitl Gálvez, Comisionada de Asuntos Indígenas? ¿o la del Consejero de Seguridad Nacional, Adolfo Aguilar Zínzer? ¿incluso, el Palacio de Covián donde despacha Santiago Creel? ¿o la propia oficina de Luis H. Alvarez, Comisionado para la Paz y la Reconciliación en Chiapas?), se limita a jugar con palabras y conceptos sugiriendo, con una amplia dosis de “intencionalidad manipuladora” multiplicada por los mass media, que no era  necesaria la visita de los ‘guerrilleros’ a la ciudad de México dado que él ya había remitido  la iniciativa de Ley Indígena redactada por la Cocopa a la Cámara de Diputados o que, en su caso, se presenten “desenmascarados” (situación cabildeada por Joaquín López Dóriga, enemigo natural y acendrado crítico del movimiento zapatista reflejado en sus ‘documentales’, en “El Noticiero”, con la aviesa intención profoxista de apoyar la idea presidencial registrando casi un 85% a favor en su “opiniómetro”).

 Ante la ofensiva discursiva y semiopragmática, el sup Marcos,  principal sujeto enunciador del EZLN respondió: “...supimos que Fox dijo que no era necesario que fuéramos al DF (24 Comandantes y un Subcomandante partirán el 25 de febrero para arribar a la Capital del país el 6 de marzo pasando por nueve Estados de la República tras hacer un alto en la sede del 3er. Congreso Nacional Indígena que se sumará a la caravana) pero que si no había más remedio podíamos hacerlo sin pasamontañas; lo lamentamos mucho, sí vamos a ir al DF y sí vamos a llevar pasamontañas. Organícense, eso sí va a estar de pelos...” (el último vocablo lo retomó del propio Vicente Fox quien acababa de señalar que, en Chiapas, “...el Ejercito está de pelos...”, ¿refiriéndose a su actuación digna y patriótica, o por no haberles ‘hecho fuego’ a los pobladores de Oventic que hostigaron, desafiantes, a las fuerzas castrenses acuarteladas en dicha comunidad, misma que abandonaron bajo presión tras el ordenamiento presidencial?).

En otro escenario,  ya sin acudir al recurrente ‘lenguaje deslenguado’  (como lo calificó

Manuel López Obrador al referirse al ‘poder enunciador’ del Presidente Fox), el Primer Mandatario (quien un día antes se reunió con los miembros de la Cocopa sin definir ni aclarar cuestiones substanciales como lo comentaron Demetrio Sodi y José Narro), declaró desde Los Pinos   estar a favor de la pacificación ‘condicionada’en Chiapas aumentando la ‘perspicacia’ y la potencial ‘guerrilla semiótica’ latente en un universo de profundos interpretadores de conceptos crípticos y tautológicos (sólo se liberarán a ´presos de conciencia’ del total reclamado por los zapatistas, además de que el Ejercito permanecerá en varios de los ‘cuarteles’ instalados en Chiapas para ‘garantizar’ la seguridad de la población ¿¿??) enfatizando que ya no existía el gobierno a quien el EZLN le declaró la guerra ni las situaciones que propiciaron dicho enfrentamiento por lo que dejaban de tener sentido las exigencias y actitudes de los ‘guerrilleros’, aunque prosigue en stand-by la aprobación de la Ley de Derechos y Cultura Indígenas que el subcomandante Marcos cabildeará abiertamente en la logósfera del máximo recinto legislativo además de una serie de pendientes ampliamente comentados en la histórica entrevista con Carlos Monsiváis y Herman Bellinghausen publicada por La Jornada en su edición del 8 de Enero del 2001       

(en su arribo y permanencia en la ciudad de México, y según declaraciones del jefe de Gobierno, Manuel López Obrador, quien intenta hacer sinergia con los simpatizantes del zapatismo para no ser tachado de ‘antidemócrata’, la delegación del EZLN será recibida respetuosamente brindándoles las facilidades y apoyos para facilitar sus tareas).

Asimismo, en el contexto de los ‘golpes de timón’ tan recurrentes por Fox, no hay que descartar un happy-end de efectos espectaculares sintetizados en una imagen que le daría la vuelta al mundo vía Internet: Fox y Marcos, fundidos en un fraternal y emotivo abrazo, icono posmoderno que Fox capitalizaría, dentro del espacio inextricable del ‘marketing semiotics’  que es el ámbito de producción y ‘explotación simbólica’, aunque no hay que menospreciar el potencial del propio sup Marcos legitimando su movimiento a nivel planetario y consolidando su rol de ídolo nacional igual que El Santo y que Blue Demon (q.e.p.d.).

Nuevo estallido del ‘neoiluministo lingüístico’ foxilandés

En su ‘Mensaje de Año Nuevo’, difundido profusamente por todos los medios, el ‘Lenguaje del No-Sentido’ volvió a aflorar en un marco de neoiluminismo total destacando frases, además de emotivas, de inspiración tautológica, como lo diría Wittgenstein:“...la conciencia ciudadana despertó en todos empezando por nuestros chiquillos” (¿¿??); “...Ahora ya sabemos que con orgullo, dignidad y amor a la patria, si podemos lograr lo que queremos. Ya ven que sí podemos iniciar un sexenio con estabilidad y confianza, sin crisis...” (¡¡!!); “...vamos a acabar con la corrupción que tanto daño nos ha hecho, al igual, vamos a acabar con la inseguridad, la delincuencia y el narcotráfico...” (¿¿¡!??); “...nos va a ir muy bien a todos y a todas juntos, porque todos sómos México (¡¡!!). De todo corazón, muchísimas felicidades a ti y a tu familia...En nombre de México: gracias, y que Dios los bendiga” (sic).

Fox, asumiendo el rol de ‘Superfather’ de todos los mexicanos  o foxilandeses (no sólo de los chiquillos y chiquillas, a quienes volvió a ‘agasajar’ en Tepito con motivo del Día de Reyes ante la aireada reacción de la principal lideresa), se pone al frente de la neobarroca y bizantina “Revolución de la Esperanza” que retroalimentará, siempre a nivel de espejismo

 virtual, las ilusiones y expectativas de millones de seres que aún creen y esperan un     

 ‘milagro’. Total, como dice el dicho, “el prometer no empobrece...”, aunque la paciencia y  

 el engaño tienen un límite. 

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