Semiótica del Poder
Febrero 4 de 2001
¡"Super-Fox" reta a Marcos!
 
Por Pablo Espinosa Vera

El Presidente Fox, como Julius César o como “Super-Fox”, vió, llegó y venció durante su irrupción en la logósfera de los superricos concentrados en la ciudad alpina de Davos, en Suiza, al extremo de ser calificado por la poderosa comunidad financiera allí reunida como un modelo de líder de países tercermundistas (¿el “Superman Latinoamericano”?) tras ser alabado por el propio presidente y fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab quien, sorprendiendo a todos con su español, le dedicó una caricia inusitada: “Señor Presidente, aquí somos todos ‘Amigos de Fox’...”, frase de reconocimiento al considerado, en ese momento, el ‘Vendedor más Grande del Mundo’ quien acababa de dar una cátedra del arte de negociar colocando a México, Inc. en el escaparate de las macroinversiones globalizadoras tras presumir del próximo ‘milagro económico’  (“¡hoy, hoy, hoy!”) por efecto de los intercambios comerciales y de transformar a México en un polo de atracción para los inversionistas (Miguel Palomino, analista de Merrill Lynch, estima que para el 2001 la IED puede llegar a los US$15,000 millones a pesar de la ‘desaceleración’ de la economía estadounidense) además de otras grandes ‘reformas’ en educación, seguridad pública e incremento del ingreso per cápita: “...México será la siguiente historia de éxito de nuestros tiempos...con demasiada frecuencia en el pasado, México fue un lugar donde nuestra economía vivía en el ayer y nuestras oportunidades siempre eran una promesa para mañana, mañana y mañana. Ahora debemos convertirnos en la tierra de hoy, hoy, hoy”.

Para no dejar dudas de este nuevo ‘destino histórico’, hasta le solicitó al Secretario General de la ONU Kofi Annan su apoyo para que México forme parte del estratégico Consejo Permanente de Seguridad Nacional ‘controlado’ por los EE:UU argumentando las tesis ‘echeverristas’ (reapropiadas por Jorge G. Castañeda) en lo relativo a que  “...ya no queremos ser sólo espectadores, queremos ser parte de las decisiones que marcan el rumbo de la humanidad”, tras agregar coloquialmente: “Queremos ponernos en onda con la ONU porque queremos tener una política exterior muy proactiva” (para el 2005, espere el destape de Jorge G. Castañeda como precandidato a la Presidencia de la República). Con estas palabras de Fox, ¿se prepara el camino para intervenir en Colombia con el inminente ‘Ejercito Latinoamericano por la Paz’ que apuntalará el ‘Plan Colombia’ detonado por el Coloso del Norte además de ‘legitimar’ toda clase de intervenciones “por la seguridad

Continental”?: Parte de la respuesta se dará en Quebec durante la  II Cumbre de las Américas convocada por George W. Bush con el ‘anzuelo’ de la creación del  Tratado de Libre Comercio Hemisférico. Pero México, sí, formará parte de los nuevos ‘operadores políticos’ de la potencia norteamericana a cambio de ‘más inversiones’.

Ostentando el know what pero alejado del know how en torno al ‘nuevo milagro mexicano’ (el primero se dio en los 70s), el nuevo Mandatario arrancó los aplausos, tras su discurso de corte ‘contestatario’,  de personalidades como Ana Botín del Banco Santander,Thomas J. Bloch de la Aseguradora Swiss Re, Stanley Fischer, Director del FMI y muchos más como David Rockefeller que no alcanzaban a digerir la última tesis, la de que “... no basta endulzar la forma actual de la globalización con el azúcar de la política compensatoria”... derivando en un enunciado propio del antiDavos escenificado en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil: “No queremos un mundo en el que las desigualdades entre países ricos y pobres sean cada vez más grandes”, dramática realidad que difícilmente se corregirá a nivel discursivo considerando, como dijo Fox en su papel de ‘globalifóbico’, que más de 1,200 millones de personas en el mundo se encuentran “...al borde de la muerte por hambre” tras señalar que en México “...tenemos 40 de esos 1,200 millones de pobres que hay en el mundo” (el Consejo Nacional de  Población acaba de reconocer, en un reciente informe, que 80 millones de mexicanos no tienen acceso a la ‘canasta básica’, mientras que el PNUD/Programa Nacional de las Naciones Unidas para el Desarrollo estima que el 40% de la población mundial se encuentra en estado de pobreza extrema).

Pero su ‘máscara´de globalifóbico fue inmediatamente sustituida por una de globalifilico al reunirse con 18 presidentes y CEO’s de transnacionales dedicadas a los rubros de energéticos, alimentos y bebidas, y sector financiero a los que motivó para invertir en México garantizándoles que fenómenos como el de la inseguridad o el de la corrupción, que mantiene a los japoneses en situación de stand by, estában en franco proceso de ser combatidos y extirpados aunque no detalló cómo.  El resultado de dicha reunión de alto nivel megaempresarial causó “una gran impresión”, según opinión del vicepresidente de la correduría Goldman Sachs en Europa, Guillermo de la Dehesa.

Cambio de rol: de ‘Super-Fox’ a ‘Campeonísimo de la Paz

Acosado por los mass-media más influyentes del globo en torno al acuciante problema de Chiapas, Fox no se anduvo por las ramas ostentándose como el “Superpacificador del milenio” tras desafiar, una y otra vez, tanto al Subcomandante Marcos como al EZLN en pleno, a “firmar la paz” ¡hoy, hoy, hoy!, tras reiterar su nueva consigna de dimensión mundialista inaugurada en Davos y en la Lombardía italiana: “¡paz, paz, paz, paz!”, aunque nunca reveló a que tipo de ‘paz’ se refería (¿la “paz de los sepulcros”? ¿la “paz” de la rendición? ¿la ‘paz’ ideológica supeditada a los nuevos sistemas de significación’ y/o ‘Semántica Instruccional’ del Estado? ¿o a la paz del garrote: ¡pas, pas, pas!...?),

En Frankfurt reiteró su desafío en forma despectiva  al referirse al Subcomandante Marcos adoptando códigos instaurados por el Ancíen  Régime (léase: Zedillo & Co.): “...Pedimos a Sebastián Guillén la paz. Queremos paz, paz, paz”, ampliando su ilocución en tono absolutista: “Los indígenas quieren paz, la gente quiere paz, Estamos tratando un asunto mucho más serio que meros protagonismos. Nuestro propósito es absoluto, definitivo, radical y total: queremos la paz en Chiapas”. En este contexto ‘pacifista’, ¿cuál fue la intención de dos altos funcionarios foxistas de contactar a los zapatistas para llegar a acuerdos off-the-records? ¿y porqué, en forma altanera y prepotente el Consejero de Seguridad Nacional (¿Vicepresidente?) Adolfo Aguilar Zínzer , además de la propia Cancillería por instrucciones de Jorge G. Castañeda  tacharon de “mentiroso” al principal vocero del EZLN negando cualquier iniciativa de establecer ‘contacto’ con la comandancia insurgente como lo reveló el sup Marcos hace unos días a El Universal tras ‘acusar’ a ambos funcionarios de estar tramando un ‘juego sucio’ con fines personales excluyendo de las negociaciones a Don Luis H. Alvarez?.Nadie sabe, nadie supo, nadie sabrá, pero algo sí es muy claro: que Santiago Creel fue el único en reconocer los esfuerzos de la Secretaría de Gobernación por establecer relaciones con el EZLN para dialogar sobre la ‘marcha al DF’, además de anunciar la existencia dentro del aparato gubernamental del “Grupo Chiapas”, encabezado por el Comisionado de la Paz Luis H. Alvarez.

Junto a este staff de ‘duros’ que conforman un verdadero “Grupo AntiChiapas” donde también militan destacados panistas que el Coordinador del PRD en el Senado calificó de ‘halcones’ como Diego Fernández de Cevallos, Ricardo García Cervantes y el Gobernador de Queretaro Ignacio Loyola Vera que pide el paredón para los “alzados” debe de incluirse al Obispo de Ecatepec Onésimo Cepeda, furibundo antizapatista que representa el ala conservadora y reaccionaria de la Iglesia Católica (su antítesis: el Obispo de San Cristóbal Felipe Arizmendi que pide escuchar al EZLN), además de ilustres intelectuales de la talla de Enrique Krauze (favor de consultar el No. 1 de ‘Letras Libres’) así como al testaferro y ‘cabeza de playa’ de los comunicócratas Joaquín López Dóriga y a  todos los megaempresarios que han ‘exorcizado’ el arribo de los indios (en sentido peyorativo) a la Muy Noble y Leal Ciudad de México, como diría el Barón de Humboldt (Raúl Picard, Presidente de la CANACINTRA expresó que “...en el momento en que salgan de Chiapas deberían ser apresados...” coincidiendo con el titular de la PGR general Rafael Macedo  de la Concha que amenaza con ‘aprehenderlos’ si “portan armas” o si “transgreden las Leyes del  Estado” aunque Marcos ya lo subrayó: “En respuesta a las declaraciones de empresarios y del Obispo Onésimo Cepeda, insistimos en que vamos a salir. Si  nos detienen, que nos detengan; si nos van a matar, que nos maten, pero saldremos”).

Este ‘dique de ultraderecha’ ha permeado y contaminado el  cerebro simbólico (hemisferio derecho) de Fox, induciéndolo a tachar al Sub Marcos con el nombre de “Sebastián Guillén” (¿¿??) como lo “bautizó” el exPresidente Zedillo y Francisco Labastida,  en abierto desafío ‘nominativo’ al jefe guerrillero, ¿cómo pretende el Primer Mandatario, con estas actitudes retrógradas y acudiendo a expresiones altisonantes, sarcásticas, eufemísticas y casi pendencieras (“¡paz, paz, paz!”) alcanzar la pacificación en un Estado asolado por los 4 Jinetes del Apocalipsis además de un ejercito de caciques y de terratenientes asesinos? ¿No serán, sus ‘jactancias’ o  prácticas discursivas una estrategia para justificar la continuidad ad infinitum de una “guerra de baja intensidad” y hasta de una futura y tentadora  “solución final” heredada de su antecesor y puesta al día por los flamantes miembros del “Grupo AntiChiapas” que empiezan a preocuparse y a sudar frío (‘a bout de soufflé’, diría Godard) por la popularidad mostrada por el inefable enmascarado (¿superior a El Santo o a Batman?), que amenaza con opacar al propio Fox en esta guerra de imagen con su marcha por 12 entidades federativas y por su casi arribo triunfal y apoteótico al DF contando, ya, con el apoyo total del PRD y el de infinidad de movimientos populares y de ONGs nacionales y mundiales?. Como lo enfatizó el propio Marcos en una reciente entrevista con El Universal: “¿Por qué, si los índices de popularidad de Fox son tan altos, les preocupa que vayamos?. Quiere decir que algo les está fallando”.

Y, sí, algo les está fallando, y son las “buenas intenciones” (de que están llenos los panteones) al extremo de que un diputado del PAN Fernando Pérez Noriega se atrevió a exhibir a su jefe máximo como un ‘mentiroso’ tras señalar que lo manifestado por el Presidente en Europa  (apoyar la marcha zapatista y coadyuvar a la paz)  tenía, como único fin, tranquilizar a los potenciales macroinversionistas. Pero a Fox aún le queda una ‘carta’: ofrecerle al Sub Marcos “un cafecito”  en Los Pinos.

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