Semiótica del Poder
Febrero 11 de 2001
'Show-biz', nueva 'Política de Estado'
 
Por Pablo Espinosa Vera

Vicente Fox, en su rol de ‘Presidente Massmediático’, ya enseñó sus cartas: gobernará vía el asertivo ‘Show-biz’ o ‘Política del Espectáculo Total’  montado sobre la  inefable megamáquina enunciataria conformada por los poderosos e influyentes mass-media que, como el ‘Big Brother’ concebido por Orwell en su antiutopía (“1984”) permean vía la manipulación de toda clase de modalidades simbólicas  el inconsciente colectivo y el imaginario popular de grandes masas de ‘homo videns’  (G. Sartori) en su papel de televidentes o de radioescuchas y, en menor medida del fiel y  anacrónico ‘lector-de-periódicos’ descartando al soñado por Umberto Eco ‘lector in fabula’ que nos remite al receptor ideal al que aspira todo emisor o productor de mensajes.

Impresionado por el poder casi omnisciente y de fascinación ejercido por los media que lo instalaron en la residencia oficial de Los Pinos tras instrumentar un ‘marketing politics’ de efectos impresionantes (Fox=Coca Cola & Marlboro), el Primer Mandatario ha instaurado, como ‘Política de Comunicación Estratégica’, su alianza y sinergia con los comunicócratas en pleno (léase: Emilio Azcárraga Jean & Ricardo Salinas Pliego) sin menospreciar otros canales  alternativos  como lo es la radio misma, donde empieza a hacer sus pininos en plan de ‘sujeto de la enunciación’ estrenándose en su programa “Fox en vivo, Fox contigo”, además de locutor, como entrevistador, anunciante y hasta imitador (el popular Andrés Bustamante o mejor dicho,  ‘Ponchito’ ,  invitado de lujo del programa transmitido el 3 de febrero desde el rancho de San Cristóbal con un éxito inusitado, tuvo la fortuna de ser ‘sustituido’ por el propio Presidente mientras que él asumía dicho rol por unos minutos; por supuesto, mientras “Fox-Ponchito”  fue un pésimo simulador, “Ponchito-Fox” se elevó a alturas magistrales como ya lo había hecho en su imaginaria llamada telefónica con el sub Marcos asumiendo el papel del propio Señor de Los Pinos).

La transmisión del  ‘talk show’   o revista radiofónica, dentro de la cadena Radio Acir (1260 A.M. y 95.3 F.M.)  que se enlazó por cadena nacional a 600 estaciones y donde el ‘peor invitado’ lo fue Jorge G. Castañeda que no persuadió a nadie a con su  largo discurso ‘neoiluminista’ ,  exhibió a un Primer Mandatario  como ‘pez en el agua’ en dicho medio por sus amplias cualidades histriónicas, lo que permite entrever que no tardará en ‘estrenar’ su programa televisivo en ‘triple A’ para potenciar su imagen junto con la palabra  aunque corra  el enorme riesgo de ser ‘sacado del aire’ al corto plazo por su discurso reiterativo que generará una pobreza de rating y la huida de anunciantes, medida sagrada para la telecracia como abiertamente lo han manifestado los grandes moguls que ven en la televisión un negocio de ‘cultura de masas’ a secas, más que una industria de la conciencia pecando de ingenuos o de cínicos. Aunque con Fox podrían hacer una excepción. Finalmente, gracias a él conservan sus ‘concesiones’ y hasta reciben grandes tajadas presupuestarias por más que  Francisco Ortiz lo rechace (“sobre mi cadáver pagaría el Gobierno”) refiriéndose al uso del metafísico 12.5% de tiempo-aire que le corresponde al Estado.

Apalancado en el contexto massmediático, Fox buscará posicionarse del imaginario social para ‘legitimar’ su nueva ‘Weltanschauung’ en torno a la posmoderna ‘Foxilandia’, así como sus políticas y acciones, y para ‘justificar’ sus actos fallidos y sus tropiezos ql frente del Gobierno  que se empiezan a acumular peligrosamente ante la ausencia de ‘políticas inteligentes’ diseñadas y operadas al margen del ‘sentido de la realidad’, lo que demuestra la miopía de los ‘think-tankers’ foxianos en todos los planos destacando ‘The Chiapas Affaire’ (el Presidente se encuentra con los dedos contra la puerta ante la inminente “Marcha por la Libertad y la Dignidad de los Indígenas” y ante el discurso vanguardista  de Marcos legitimado por el ‘Gran Receptor’ en forma consensual a excepción, claro, de los ‘duros’ del Grupo AntiChiapas y de la ultraderecha que insisten en exterminarlos)  y el de la “Guerra a Muerte Súbita Contra el Crimen Organizado” (título más peliculesco –“Casablanca”, “El Chacal”-  y dramático que el original, de connotadores retóricos)  además de la desplanificada “Operación Changarros & Vochos” o ‘Programa de Microcréditos del Gobierno federal’ que empieza a hacer agua como el Titanic como se vió tras la entrega de un “cheque simbólico de $100,000. en Jitotol, Chiapas a mujeres-artesanas indígenas que las mantiene confundidas: “¿Y ahora, qué? ¡Y por qué nosotras?”.

¿Logrará el Jefe de la Nación, vía su nueva plataforma mediática de abierto ‘Show-biz’, revertir estos efectos ante la opinión pública, cada vez más desconcertada y desilusionada ante las expectativas creadas y no cumplidas por el Tlatoani cuyo ‘Discurso Democrático’ empieza a desmoronarse día a día revelando sus verdaderas intenciones regidas por el ideal monárquico de Luis XIV: “El Estado soy yo” o por la política pragmática, barnizada con la pátina de “democracia”, instaurada por el exgolpista y actual Presidente de Venezuela Hugo Chávez? (¿Para ello querrá cambiar y/o “revisar” la Constitución,  como lo anunció en Palacio Nacional ante la plana mayor de su Gobierno, donde urge modificar el tema tabú de la “no reelección presidencial”  como ha ocurrido en España,  Argentina,  Brasil,  Perú, y en Venezuela, por citar los casos más sonados?)

‘Marcos’, sujeto mediático en ‘pie de guerra’

Tres días antes del performance electrónico inaugurado por el Presidente, quien aún pone en tela de duda la realización del ‘Zapatour’ (“...ya veremos, no sabemos si va a haber marcha,  no sabemos todavía si va a haber  marcha...”), el Subcomandante Marcos se entrevistó, en un lugar recóndito de la Selva Lacandona, con los periodistas Javier Solórzano y Carmen Aristegui  acompañados por un inesperado visitante: el propio Andrés Bustamante acompañado del inseparable ‘Ponchito’ quien, sin más ni más, desmitificó la figura del jefe guerrillero sin demeritar su imagen tras un téte-a-téte divertidísimo transmitido en “El Noticiero” de Joaquín López Dóriga , elevando de golpe los bonos del enmascarado (no “encapuchado”, término utilizado por los ultras, que conste) ante la masa de teleadictos que no lograban dar crédito a lo que veían y mucho menos por el ‘Canal de las Estrellas’  de Televisa considerando que el alma mater de ‘Ponchito’ siempre ha sido TV-Azteca (Bustamante alega que le ‘facilitó’ el video a López Dóriga por amistad).

Asediado por mass-media nacionales e internacionales (The New York Times  publicó una entrevista reciente con el sub Marcos donde éste destacó su deseo de dejar el ‘pasamontañas’ tras lograr la paz en Chiapas), el inefable vocero del EZLN se ha convertido en el  más formidable adversario massmediático de Fox, posicionado de lleno en el imaginario simbólico de mayorías nacionales (léase: indígenas y masas empobrecidas de la población que han legitimado el discurso del paradigmátic personaje  y que ven en el  guerrillero a un líder natural y carismático, incluyendo a amplísimos sectores urbanos de jóvenes, trabajadores, intelectuales de izquierda y militantes del PRD), posicionamiento que buscará renovar y afianzar tras su incursión por la casi  mitad de entidades de la República Mexicana antes de arribar a la Ciudad de México donde  el ritual se consumará  ante millones de simpatizantes y en  pleno Zócalo capitalino, como se prevé. Y ello, como ‘efecto demostración’  (Duesemberry) de su popularidad y mucho antes de apersonarse en el Congreso, cuya invitación es un hecho a pesar de la resistencia demostrada por varios legisladores que insisten en interpretar la Ley Cocopa como inconstitucional y transgresora del Estado de Derecho por lo de la ‘autonomía de las comunidades’, opinión con la que coincide, en forma subyacente, el propio Fox.

En esta ‘guerra de popularidad’, que el jefe de la Nación puede remontar si actúa con inteligencia y en forma tolerante y asertiva por contar con más tiempo (hasta el 2006, si no es que hasta el 2012), lo que está en juego es la destreza y habilidad de ambos adversarios para manipular diferentes ‘modalidades simbólicas’, siempre en un contexto discursivo y de simulacro (semiopragmático) antes que real y objetivo, y mientras Marcos tiene su oportunidad de oro con su ‘hollywoodense’ visita a la Capital del país, como la definió el presidente del CCE Claudio X. González, Fox la tiene al convertirse en anfitrión del ahora hombre más poderoso e intransigente del planeta (acaba de anunciar su ‘plan antimisiles’ o Star Wars II” ante la perplejidad de los europeos y ante el malestar de los rusos): Bush Jr.

Un ‘coup de dés’ para Fox: la vista de George W. Bus h Jr.

La visita del mandatario norteamericano al rancho de San Cristóbal en San Francisco del Rincón es un remake de lo ocurrido con Bush Senior  al irrumpir en la  logósfera del rancho de  Agualeguas para reunirse con su amigo mexicano Carlos Salinas de Gortari en medio de charreadas y de deliciosos platillos nacionales, además de música de mariachis y coloridos bailables folklóricos que tanto agradan a los gringos y en especial a la familia Bush.

La ‘agenda’ en sí es lo menos importante (¿van a solucionar el problema del combate a los ‘cárteles’  del narcotráfico o la revisión del TLCAN plus, además del apoyo energético a California o los temas a discutir en la III Cumbre de las Américas sobresaliendo el significativo ALCA y/o Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, sin dejar de mencionar el Plan Colombia a punto de instrumentarse?). Lo más trascendente de la reunión entre ambos Marlboro’s Man es intercambiar ‘signos de identidad’ dirigidos a reforzar, por el lado de Fox, sus cabildeos a macroinversinonistas transnacionales  bajo la consigna de “¡lana, lana, lana!”, como lo hizo en Austin y en Davos, y por el de Bush, el de contar con un socio incondicional que se adecúe y apoye sus políticas expansionistas y proteccionistas (el petróleo, en primer término, aunque se tache a México de ‘esquirol’ y se enfurezcan los miembros de la OPEP, y las nuevas políticas ‘intervencionistas’ en países latinoamericanos empezando con Colombia, Perú y Bolivia bajo el pretexto de ‘erradicar’ plantíos de amapola y contrarrestar la ofensiva de las FARC, del ELN y de otras fuerzas revolucionarias aliadas con los ‘cárteles’ del narcotráfico).

Eso sí: Fox y su invitado de lujo estarán  saturados de cámaras y de reflectores al por mayor para el beneplácito y obsesión del Presidente mexicano quien sustituirá a “Ponchito” por un afable Mr. Amigo y para robarle a su oponente mediático de la Selva Lacandona  un poco de gloria...mientras éste llega a Los Pinos.

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