Semiótica del Poder
Mayo 27 de 2001
El líder (virtual) de Foxilandia
 
Por Pablo Espinosa Vera

Vicente Fox, en su dimensión neoiluminista y después de escuchar misa en la iglesia de San Cristóbal, aún insiste en que “...la luna de miel tal parece que sigue, sigue; seguimos trabajando juntos el pueblo y el gobierno” tras reiterar que su nivel de popularidad y de apoyo ciudadano es del orden de 78% (7.4 de calificación, según las encuestas oficiales, señala el Presidente aunque el diario Reforma le asigna 7.2):  “...todos los días los ciudadanos muestran esa energía de trabajar, de sumarse, de construir una gran nación”. (¿Foxilandia?).

El Presidente persiste obnibulado con la idea de haber encarnado al tan ansiado ‘Mesías’ que vino para salvar al ‘pueblo en vilo’ de la cruenta dictadura impuesta por el PRI durante casi un siglo embozado tras la falacia de una ‘revolución’ protagonizada por caudillos en busca del poder. Y como todo  un ‘líder de clase mundial’ además de megaempresario perteneciente al universo de la “New Global Economy”deslumbrado por la mitología de la ‘calidad total’  y del ‘justo a tiempo’ (“¡hoy, hoy, hoy!”) Fox se dirige a su “interlocutor ideal” (el ‘pueblo de México’, desde su muy particular punto de vista) para, juntos, festinar las acciones y los proyectos emanados de Los Pinos los que coadyuvarán a lograr el ‘nuevo milagro mexicano’ que elevará al nuevo reino a alturas insospechables, como lo proclaman todos los egregios miembros de su dream team destacando ‘sujetos de la enunciación triple A’ de la talla de Jorge G. Castañeda, Francisco Gil Díaz, Francisco Barrio Terrazas, Adolfo Aguilar Zínzer, Luis Ernesto Derbez, Carlos Abascal Carranza y, por supuesto, la reina de todos en materia discursiva : Martha Sahagún que no ceja en sus afanes de imponer ´prácticas enunciatarias’ (¿las ‘posmodernas’ conferencias de prensa de todos los días?), metalenguajes  y códigos comunicacionales herméticos y reduccionistas (su thing-tank, por supuesto, responde al prehistórico content-analysis de los cincuentas derivado de una ‘literaria’ sociología de la comunicación  y a sistemas de significación obsoletos –de connotadores binarios- heredados de Saussure y de la vieja Escuela de París que en los sesenta revolucionó el pensamiento estructural y la lingüística en sí. ¡Pero estámos en el tercer milenio, por favor!).

La “luna de miel” preconizada por Fox & Co. es un sueño guajiro que solo cobra ‘sentido’ en la cabeza de su interpretante, quien se niega a aceptar el ‘divorcio necesario’ que le exigen las mayorías nacionales que aún no salen de su asombro ante el frío e inhumano ‘pragmatismo gerencial’ detentado por el primer Mandatario emanado de la Oposición, quien se ostentó como un “Superdemócrata” regido por ideales de justicia y de libertad los que, como escenarios hollywoodenses han terminado por derrumbarse tras haber cumplido con su objetivo: engañar y persuadir a la masa electoral para elegir a Vicente Fox en lo que podría convertirse como ‘negro día’  en la neobarroca historia de México (2 de julio del 2000).  ¿Pasarán a formar parte, dichos ‘escenarios’. del recien creado parque de diversiones ‘Foxploration’  en Rosarito, B.C., mismo que fue inaugurado por el director de “Titanic” y de “Terminator” , James Cameron, futuro segundo ‘turista espacial’ en etapa de entrenamiento?.

Todo es posible. Finalmente, la ‘Weltanschauung’ que predomina en el mundo de Hollywood y de los creadores de ‘blockbusters’ (films de taquilla asegurada) no se diferencía, en la correlación ‘forma-contenido’ (función semiótica productora de ‘sentido’) de la nueva ideología instaurada en Foxilandia que sus habitantes se niegan a digerir en un acto de ‘valentía social’ ante la perplejidad de su megalíder que cautivó a los lectores de People’s en español y que fascinará a los seguidores de Hola! que se cuentan por millones tras ser considerado uno de los hombres con mayor sex-appeal del planeta superando a personalidades con amplio feeling como Tony Blair, José María Aznar y el massmediócrata a quienes sus fans le rinden culto: Silvio Berlusconi recién elevado al rango de Primer Ministro en Italia.

¿Cómo puede salvarse Fox del “infierno de la incomunicación”?

Para que el Presidente salga de su marasmo (¿”autoculto a la personalidad”) que insiste en subrayar cada vez que tiene oportunidad, debe de enfrentar con realismo y objetividad la fría realidad aceptando, como lo señala Lorenzo Meyer, que ha contraído la ‘maldición’ de convertirse en un ‘solitario’ (de Los Pinos y de Palacio Nacional) permeado por toda clase de signos y señales connotadoras de ‘incomunicación’ empezando por su ‘interlocutor ideal’ que es el ciudadano-medio que irrumpe por todas partes y a toda hora, un ‘interlocutor fantasmático’ (como un holograma o como un ser pixelizado) que el Presidente insiste en ‘antropomorfizar’ exactamente igual que le sucedió a ‘Casper’ (el ‘fantasma amistoso’) en la escena del baile retornando, de inmediato, como ‘Cenicienta’ al dar las doce, a su naturaleza ilusoria.

Para entablar una comunicación y una relación real con los gobernados, el Presidente debe alejarse de ‘puestas en escena’ regidas por el simulacro y por toda clase de metalenguajes arreferenciales que contaminan su ‘visión’ y su ‘potencial comunicador’ permitiendo, asimismo, que sus enunciatarios (audiencias, grupos, personas) adopten el papel de ‘interlocutores’ sin criticarlos ni, mucho menos, aplastarlos (en una dimensión enunciataria) como lo hace de manera sistemática erigiéndose como el ‘Gran Razonador’ (finalmente, nadie tiene la razón más que Fox que “escucha” sin escuchar y que, como Carlos Salinas, puede presumir de lo mismo que su antecesor en relación con sus críticos del PRD: “ni los oigo ni los veo”, actitud que ya exhibió durante una transmisión radiofónica de ‘Fox en vivo, Fox contigo al expresar que, gracias al ejercicio físico, puede “...aguantar vara, ser tolerante, optimista y que la crítica se me resbale”. De allí, al ‘autismo’, hay un paso.

Aunque hay que preguntarse, considerando la personalidad de showman  que caracteriza al Presidente: ¿busca, Fox, una auténtica ‘comunicación’ con la sociedad y con la clase política de Oposición o, como diría un teórico español, José María Pino, esta consciente y se regodea en el simulacro de la comunicación produciendo ‘verdades a medias’ (síndrome de lo ‘verosímil’) que finalmente derivan en la ‘incomunicación institucional’ permeada por toda clase de figuras retóricas y por enunciados performativos al por mayor transformando y ‘destrozando’ la estabilidad latente en las plataformas textuales construidas con enunciados de estado (a través de procesos de junción -conjunción / disjunción- entre el objeto y el sujeto nombrados)? .Es probable. Quizás el Presidente esté tomando muy en serio su rol de ‘actor’ (como Ronald Reagan), antes que ‘actorial’ y ‘actante’, y esté convencido de su ‘actuación’ sobre escenarios planificados y artificiales que le permitan dimensionar sus cualidades histriónicas que nada le piden al más pintado.

El Presidente en el ‘País de las Maravillas’: ¡Foxilandia!

El escenario virtual del posmoderno ‘meta-México’ concebido por Fox y por sus amigos del alma (Ariel Dorfman: “Superman y sus amigos del alma”) predomina en el inconsciente del Mandatario quien, en una reciente visita al Instituto Politécnico Nacional expresó, sin sonrojarse: “¿A poco no se siente uno bien, eh? ¿A poco no se siente uno tranquilo, seguro, confiado de que este país va a ser el mejor país del mundo? (sic) Va a ser un país maravilloso” (¿cómo el descubierto por Alicia en las estructuras subyacentes de su mundo onírico y de su inconsciente lúdico-simbólico?).

     El México neoiluminista instaurado desde Los Pinos muy poco tiene que ver con la realidad por más que insistan los ‘comunicócratas oficiales’ en vendernos una imagen de tarjeta postal reducida a ‘hipertextos’ donde la sinécdoque y la metonimia hacen de las suyas reduciendo la ‘realidad’ a fragmentos poéticos de connotación publicitaria (véanse los spots televisivos enfocados a persuadir a la gran masa de ‘homo videns’ en torno a las bondades de la nueva ‘Reforma Hacendaria Distributiva’ donde, para nada, se vislumbra que el ‘valor agregado’ de dicha medida recaudatoria se canalizará, como lo reconoció Francisco Gil Díaz, al pago de los intereses de la deuda y no para aminorar la pobreza, como insiste el discurso oficial).

Pero todo parece predecir que Fox seguirá por el mismo camino plagado de ‘gags’ de toda clase (como en un filme de los hermanos Marx o de Charles Chaplin) y de anécdotas y desfases de corte mediático y telenovelero (las broncas, más que ‘debates’, en el Congreso, forman parte de dicho ‘scrip semiopragmático’ ya develado por teóricos como Armand Mattelart, Lucrecia Escudero, Eliseo Verón y Gianfranco Bettetini) tornando más apasionante y emocional la vida política y haciendo la delicia de sus principales protagonistas aunque a la Nación, sometida a una realidad kafkiana, se la lleven entre las patas de los caballos como lo ilustra Julio Boltvinik tras asistir a un evento convocado por la Sedesol  (“Simposium Internacional Conceptos y Mediciones de la Pobreza”)  y con base a estimaciones realizadas por varios teóricos y por instancias internacionales subrayando que la ‘pobreza moderada’ ya alcanza al 82% de la población tomando como referente a la CNSE / Canasta Normativa de Satisfactores Esenciales  y la CNA / Canasta Normativa de Alimentos (“Criterios de pobreza para México”; La Jornada, 22-V-01).

A los neotecnócratas no les afecta, ni parece interesarles, dicha ‘película’ en blanco y negro referida a la realidad nacional sin artilugios. Enfrentan demandas y protestas (como lo hizo el ‘Jefe’ Diego al evadir a los zapatistas en el Congreso) anteponiendo su propia ‘visión’ y sus unilaterales ‘puntos de vista’ que conforman un ‘pensamiento único’ a la mexicana (Ramonet), ilustrado ad hoc en los nuevos criterios de ‘política fiscal’ que se intentan instaurar a sangre y fuego. En este contexto de pragmatismo brutal, las estrategias de comunicación implementadas son las requeridas, inspiradas en una ‘Semiótica del Simulacro’ en la que se inscribe la posmoderna historia de Foxilandia de aquí y pa’l real. Así que, basta de espantarse y/o de asombrarse por los ‘golpes de timón’ significantes escenificados por Fox y por su ‘pool’ de actores y actrices que conforman el casting de la ‘superproducción’ o espectacular ‘mise in scene’.

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