Semiótica del Poder
Junio 10 de 2001
México, Inc.: "Somos un país de negocios"
 
Por Pablo Espinosa Vera

¿Tiene ciencia promover la privatización (o ‘reprivatización, como el caso de la banca donde Banamex es la ‘joya de la corona’) de activos del Estado a precios risibles, de ‘venta de garage’, o promocionar la atracción de inversiones extranjeras argumentando que aquí se encuentra la mano de obra más barata y eficiente y que se ofrecen los mejores incentivos  fiscales además de prometer a los capitalistas trasnacionales que no se  molestará ni con el ‘vuelo de una mosca’ (léase: las molestas regulaciones y la intervención del Estado en la economía regida por las leyes del mercado por no citar los actos de terrorismo y de secuestro a la orden del día que están fuera de control) a los potenciales ‘jugadores’ quienes, partiendo de las bases de la ciencia económica, buscan las mayores utilidades con el menor esfuerzo (la ‘Ley de Arquímedes’ deconstruida por el ‘padre del capitalismo’ Adam Smith, férreo defensor del libre comercio igual que Fox)?.

Por supuesto que no. Y eso lo sabe la generación de tecnócratas doctorados en finanzas y en ciencias macroeconómicas en universidades neoliberales del Primer Mundo: Miguel De La Madrid, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Vicente Fox, (éste último con un modesto diplomado de la Harvard Business School aunque todo un genio como empresario, cualidad que destacó el Presidente del Consejo Coreano para América Latina y el Caribe Koo Doo-Hwoi al presentarlo como al ‘exitoso gerente más joven’ que ha tenido la Coca-Cola), generación que, tras arribar al poder, condenó al País a un proceso de empobrecimiento de las grandes mayorías mientras que una plutocracia se enriquecía a niveles inverosímiles como lo ilustran las cifras de ‘Forbes’ al exhibir las fortunas de los superricos forjados en la era Salinas-Zedillo los que,  para pertenecer a su ‘selecto Club’ , deben detentar fortunas superiores a los mil millones de dólares (como ejemplo: Carlos Slim, Roberto Hernández,  Lorenzo Zambrano, Emilio Azcárraga Jean, etc).

El Presidente Fox, de ‘viaje de placer’ por el Noreste Asiático (le faltaba conocer la gran muralla china, ¡que caray!) tras haber recorrido el planeta entero en plan de ‘promotor de megainversiones’ insiste en sus dotes de ‘supervendedor’ y de potencial ‘Og Mandino Globalizador’ combinando el placer con los negocios donde el ‘objeto a ofertar’ es ni más ni menos que México, Inc. incluyendo, además de la potencial ‘plataforma de activos privatizables’ (aeropuertos, compañías aéreas –incluyendo a la ‘problemática’ Aeroméxico que le acaba de ganar un match al gobierno-, las ‘afores’ o sistema de jubilación, la industria petroquímica, el Infonavit siempre en números rojos, la industria eléctrica y hasta el IMSS, el ISSSTE, el FCE, el sistema de hospitales de ‘tercer nivel’, la ‘banca de desarrollo’ , las ‘universidades públicas’ en pleno y toda clase de concesiones para  ‘capitalizar’ servicios públicos) la explotación de los grandes recursos naturales y agrícolas que van desde el café de Chiapas hasta la riqueza turística de los estados del Sur sin dejar fuera los yacimientos boscosos y acuíferos, el uranio, los mantos petrolíferos y gaseosos (el caso de la ‘Dona’  en el Golfo de México de donde los EU están extrayendo gas a placer es más que evidente) y demás recursos puestos en ‘charola de plata’ vía el esotérico ‘Plan Puebla Panamá’ promovido a todo pulmón  por el jefe de la Nación durante su vista a los países asiáticos donde intenta negociar  ‘tratados de libre comercio’ como se los propuso a los coreanos, a los japoneses y a los chinos (ya se les “vendió” dicho modelo al G-3 –Bolivia, Colombia y Venezuela-, a Chile, a Israel, a Costa Rica y Nicaragua y está en situación de ‘stand by’ vía ‘acuerdos de ‘compensaciones y de complementación’ con Argentina, Brasil, Perú y Uruguay además de mantener ‘en la mira’ a Panamá, la zona del Caribe y Singapur) conscientes todos ellos de la dependencia que mantiene México de EE.UU. con quien sostiene relaciones comerciales del orden de entre el 85% y el 90% de todo lo exportable con un valor anual de transacciones estimado en US$250,000 millones de dólares de los US$350,000 millones anuales que intercambia comercialmente  México con todo el mundo, según Fox.

Con un socio así, además de Canadá, la otra potencia que conforma el TLCAN, ¿para qué andar ‘penando’ por el mundo en vista de más socios comerciales de bajo perfil, a excepción de los países de la Unión Europea y de Japón que ven a México con mirada  sospechosa por su abierta e incondicional política ‘pronorteamericana’ (¿signos?, la notoria ausencia del Secretario de Estado Colin Powell y del Canciller Jorge G. Castañeda en la reciente “Cumbre de la OEA” foro donde, lamentablemente, no se arregla nada aunque se clame por la “democracia”, por el  “respeto a los derechos humanos” y por el ALCA,)?.

¿Se abatirá la pobreza con la venta de México, Inc.?

Como un posmoderno ‘tigre latinoamericano’ emulando a los temerarios ’tigres asiáticos el Presidente Fox deambuló por Corea, Japón y China promoviendo su nuevo discurso cuyo eje rector fué exhibir a México como el Edén o “la nueva tierra de oportunidades” (igual que el Viejo Oeste en la ‘Edad de Oro’), discurso de connotadores magnificentes enfocado a la ‘venta total’ que desplegó ante empresarios coreanos enfatizando que “...estámos determinados a hacer que la vida empresarial sea más fácil y lucrativa en México, queremos intensificar el diálogo político y establecer una sociedad privilegiada con Corea  porque se trata de un actor clave en la región Asia Pacífico (espacio de la APEC –Asia Pacific Economic Cooperation- que aceptará a México como socio formal hasta el 2005 a pesar de remontarse la ‘solicitud’ a 1993) y porque México se está convirtiendo en un jugador clave (en ese momento Francia goleaba 4-0 a la Selección Mexicana en la misma ciudad coreana de Ulsan dentro de la ‘Copa Confederaciones’ tras haber perdido 2-1 ante Sudcorea y 2-0 frente a Australia) para el mercado de Estados Unidos y Canadá. ¡Llegó el momento de aprovechar la gran cantidad de oportunidades y posibilidades de beneficio mutuo para nuestra relación!...México es un socio clave, uno de los mejores lugares para invertir en el mundo, ¡si es que no el mejor!” (sic).

En su rol de “El Vendedor más Grande del Mundo”, personalidad asumida por el Presidente para ‘brillar’ en el universo de la globalización, Fox no dejó dudas de sus intenciones negociadoras al subrayar, en otro foro coreano que “...somos un Gobierno de negocios, entendemos de negocios y queremos servirles para hacer negocios juntos” tras insistir, en su estrategia de “vender” la nueva realidad mexicana señalando que “...creo que hoy tenemos una posición verdaderamente envidiable, extraordinaria en materia económica...cunde, más y más el mensaje, la información de que México es un excelente lugar para la inversión en este momento, por su estabilidad política, su estabilidad económica, su consolidación de una economía fuerte, sin inflación y con tasas de interés bajas”

Lo que Fox no les mostró a los avezados “tigres asiáticos” de Corea, de Japón y de China fue un escenario de la ‘realidad sincrónica’ de la economía y de las finanzas nacionales que han empezado a resentir diferentes impactos, desde la baja recaudación en el primer trimestre que obligó al Gobierno a tomar medidas ahorrativas (se estima un ‘adelgazamiento’ del gasto público en casi $40,000 millones de pesos en el 2001 que incluye despidos de burócratas, recorte de partidas presupuestales asignadas, gastos de inversión, restricciones en gastos suntuarios de altos funcionarios, etc.) hasta el ínfimo grado de crecimiento de la economía del orden del 1.9% en el primer trimestre (y que puede llegar a un nivel en el año de ‘crecimiento cero’ como lo empiezan a pronosticar corredurías de Wall Street de la seriedad de Merryll Lynch) contrastando con el 7.8% alcanzado en el primer trimestre del 2000 además del crecimiento estratosférico, por los intereses, de la deuda contraída a través del Fobaproa-IPAB que representa el 19.3% del PIB según estimaciones del Banco Mundial más la deuda de los ‘Pidiregas’ exhibida por el Banco de México para demostrar el verdadero estado de las finanzas públicas que no tiene nada de ‘sano’.

     Tampoco se refirió, Fox,  a la venta, hace menos de un mes, de Banamex adquirido por Citigroup en US$12,500 millones ni a la virtual ‘quiebra’ del Grupo Seminis del empresario foxista Alfonso Romo, que tuvo que liquidar la principal empresa del Grupo Savia, Seguros Comercial América en US$791 millones, absorbida por el gigante holandés ING Group, tras haber vendido Empaques Ponderosa en US$285 millones para hacer frente a sus deudas superiores a los mil millones de dólares.  Pero Fox triunfará, es indudable, para justificar sus viajes de placer y de negocios, y la IED –Inversión Extranjera Directa-  fluirá por encima de los US$20,000 millones pronosticables para el 2001 (“gracias” al apoyo del Citigroup)  y se extenderá el número de plantas fabriles internacionales redundando en la creación de más empleos y en la (aparente) distribución de la riqueza generada (vía los salarios, nada más). Pero ello será parte de la ‘escenografía de la posmoderna  Foxilandia y no garantiza que habrá mayor crecimiento económico (la desaceleración en EU apenas inicia) ni que se abatirán los índices de desempleo ni, mucho menos, que se hará ‘justicia’ a las mayorías vía el ‘gasto social’ como lo demuestra, a nivel de ejemplo el hecho de que, de las 250 microrregiones que abarcan a los 476 municipios más marginados donde viven 5.5 millones de personas y  que conforman el Programa “Contigo manos a la obra” inaugurado por Fox el pasado 14 de febrero en San Bartolo Tutotepec, Hidalgo,  para ‘combatir la pobreza’ con efectividad, ahora resulta que sólo se atenderán 17 de éstas a nivel de ‘muestra experimental’ para derivar en un “diagnóstico profundo”, como lo dio a conocer el Subsecretario de Desarrollo Regional de la SEDESOL Antonio Sánchez Díaz de Rivera: “El año entrante ya se habrá afinado la estrategia, se habrá tenido ya una cierta experiencia con las 17 microrregiones...”.

Mientras la balanza comercial demuestre un desequilibrio entre lo que exportamos y lo que importamos a favor de este último factor (con Corea, el 95% es a favor de los empresarios de dicho país contra solo un 5% en pro de México, lo que resulta risible), es ilusorio pensar o creer que la entrada de ‘dolares’ va a resolver el problema de la dramática desigualdad operando, solamente, como un signo estadístico macroeconómico enfocado a engañar a los ‘bobos’ que se dejen como lo estilaron los tecnócratas desde la era de López Portillo hasta la de Fox que quieren impresionar (igual que lo hacen las viboras tepocatas) con el cuento de los grandes números y de las puestas en escena parafernálicas (“¡más y más ‘tratados de libre comercio, por favor!”).

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