Semiótica del Poder
Junio 17 de 2001
Globalización rapaz, base del 'PPP'
 
Por Pablo Espinosa Vera

En el contexto del exitoso ‘Tour Oriental’ escenificado por el Presidente Fox y por los ‘neotecnócratas’ disfrazados de humanistas que se atrevieron a juguetear en la sagrada atmósfera del “Palacio de los Guerreros” en Shangai (Jorge G. Castañeda, quien negó lo anterior deviene a ser el arquetipo por excelencia del nuevo funcionario),  Fox lanzó la nueva consigna para identificar al México, Inc. y/o ‘Foxilandia’ (“¡somos un país de negocios!”) enfatizando que quien se quede fuera de los negocios “...¡es un tonto!”! (sic) para, acto seguido, lanzarse de lleno a la instrumentación del ambicioso ‘Plan Puebla Panamá’ (‘PPP’), escenario de connotadores ‘globalizadores’ y neocapitalistas y el que, según sus autores, detonará el desarrollo económico (no el social ni el político, como consta en su acuerdo de creación dado a conocer a detalle el pasado mes de marzo para que quede claro y no haya reclamaciones) de nueve estados del sur rezagados del progreso extendiendo sus “beneficios” hacia siete  países centroamericanos ubicados entre la frontera de México y la de Panamá con los que existirá “cooperación” para lograr un “desarrollo integral sustentable” en la zona (¿?) considerada estratégica por los EE.UU. a nivel geopolítico y geoeconómico partiendo de sus vastas riquezas naturales como lo son, entre otras, las energéticas (petróleo, gas, uranio) y el potencial para generar energía eléctrica como lo ilustran las gigantescas hidroeléctricas existentes en Chiapas.

Por supuesto, no se menciona el ecocidio que generará dicho Plan al atentar contra el equilibro de la biodiversidad ni como impactará la idiosincrasia, la forma de vida, la cultura  y las tradiciones y costumbres  de las diversas etnias asentadas en territorios de los estados de Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, poblaciones que difícilmente resultarán beneficiadas por la explotación de recursos allí existentes, naturales y no renovables, vía depredadoras empresas transnacionales invitadas por Fox al ‘gran banquete’ del paraíso inexplorado e inexplotado para ‘sembrar’ la región de fábricas y maquiladoras (¿más de mil?) y capitalizar la “mano de obra barata” de los indígenas además de alejarlos de sus lugares de origen donde están concentradas las riquezas a explotar que sólo beneficiarán a los nuevos colonizadores destacando el ‘megaproyecto’ del Istmo de Tehuantepec  (Oaxaca-Veracruz) donde se concibe crear un ‘paso’ que conecte al Pacífico con el Golfo de México (¿un símil del ‘Canal de Panamá?).

Con relación a la metafísica ‘distribución del ingreso’ tan cacareada, ¿ se ha ‘derramado’, acaso,  la riqueza generada por la explotación del café, del cacao, de la caña de azúcar, de los productos maderables extraídos de zonas boscosas, del gas, de las especies marinas, de la diversidad  frutícola y de otros recursos existentes en Chiapas por empresas alemanas, estadounidenses, canadienses y regiomontanas  como Nestlé, Pulsar y Maseca?. En absoluto. Mientras el PIB per cápita  en Nuevo León es de $8,420 dólares y de $7,334. dólares en el D.F., en Chiapas es del orden de $2,045 dólares ($1,700 pesos mensuales promedio siendo muy optimistas) partiendo de datos de 1998  registrados en “El Almanaque Mexicano”  aunque la pobreza está al margen de estos ‘indicadores’ como se puede constatar al visitar  infinidad de comunidades que no son dueñas de nada y que están   condenadas a vivir en condiciones infrahumanas de pobreza extrema (con menos de un dollar al día y hasta cero centavos)  que sobrepasan al millón de indios chiapanecos “olvidados” de la mano de Dios de una población total de casi 4 millones de habitantes aunque en Oaxaca están peor.  Por algo, el sup Marcos permanece en pie de guerra y por algo los ‘nuevos conquistadores’ se oponen, rabiosamente, a aprobar el texto original de la ‘Ley Cocopa’ que les reconoce a los indígenas derechos sobre sus propios recursos, antítesis directa del neoliberal ‘PPP’ cimentado sobre el ‘autorreconocimiento’ que se hace el propio Gobierno Federal, autointerpretando el texto constitucional,  como el ‘gran detentador’ y usufructuario único de todos los recursos de la Nación que Fox está dispuesto a poner casi en “venta de garage” a la voz de “business are business, I’m sorry”.

Nueva versión digitalizada de “Las minas del Rey Salomón”

Durante su estancia en Corea, en Japón y en China, el Presidente fue insistente y reiterativo en su discurso enfocado a “vender” a los asiáticos la riqueza del ‘México pobre’ (¿las ‘Minas del Rey Salomón’ en versión indígena?), como lo hizo durante sus giras en plan de ‘Super-vendedor’ por Europa, Estados Unidos, Canadá, y Sudamérica utilizando, como instrumento de atracción y de penetración,al ‘PPP’ (el capitalismo planificado, como diría Adam Smith camuflageado de ‘desarrollista’) apoyado por la clase en el poder de “naciones hermanas”cuyas riquezas están a ‘flor de piel’ para inversionistas avezados y de espíritu aventurero dispuestos a enriquecerse al corto y mediano plazo a costa de la degradación (¿industrialización?) de países enteros ajenos a los embates del capitalismo más atroz.

La  Reunión Extraordinaria de la ‘Cumbre de Tuxtla’  pactada y llevada a cabo por el Presidente Fox (tras su muy reciente  incursión por la Región Asia Pacífico), el pasado 15 de junio en San Salvador con sus homólogos de Guatemala (Alfonso Portillo), de Honduras (Carlos Flores), de Nicaragua (Arnoldo Alemán), de Costa Rica (Miguel Angel Rodríguez), de Panamá (Mireya Moscoso) , de Belice (Said Musa, Primer Ministro) y de El Salvador (Francisco Flores, Presidente anfitrión) sirvió de ‘plataforma de despegue’ para iniciar los trabajos del ‘PPP’, proyecto seguramente cabildeado y asesorado por consultores de muy alto nivel que incluye desde la Comisión Trilateral hasta la agencia Kissinger Consultories Inc pasando por el Departamento de Estado y por el Pentágono por aquello del Plan Colombia, de la ‘Operación Nuevos Horizontes’ en la frontera con Guatemala y de 36 operaciones militares más  que involucran el envío de tropas a 21 países de América Latina en el 2001 además de otros ‘argumentos’ como el del combate al  narcotráfico, la contención de movimientos guerrilleros y la protección de reservas petrolíferas (consideradas parte de la ‘seguridad nacional estadunidense’) como las de México y Venezuela ademas, por supuesto, de impulsar el  ALCA o Acuerdo de Libre Comercio de las Américas que difícilmente aprobará el Congreso tras haber tomado los demócratas el control del Senado. En fin, un ejercito de ‘estrategas geoeconómicos’ al servicio de gobiernos primermundistas (el presidido por George Bush Jr. en primer término quien cuenta con un ‘superasesor’ en Los Pinos)  y de megaempresas planetarias quienes ven en Fox a un formidable aliado para continuar con su labor expoliadora y enriquecedora (¿neoliberalismo rapaz con “rostro humano”, como dirían  Fox y sus entrepreneurs?) que no reconoce límites.

‘Discurso color-de´rosa’ del neocolonialismo en puerta

El ‘PPP’, por supuesto, cuenta con una “infraestructura discursiva” saturada de elementos humanistas construida para hacer “estremecer de emoción” (al elevar las expectativas hasta el cielo según sus autores)  a los pobladores de  las sociedades olvidadas de los estados del Sur de México y de las naciones centroamericanas involucradas (una población global de 65 millones de personas aproximadamente), que deberán de percibir dicho instrumento como un mecanismo casi mágico que les permitirá ingresar al proceso civilatorio a través de ‘detonar’ proyectos económicos tras la edificación de infraestructura básica (responsabilidad  de los gobiernos aplicando recursos públicos en “inversiones prioritarias” para impulsar el desarrollo económico de las regiones) exigida por los potenciales inversionistas quienes no arriesgarán un centavo mientras los ‘gobiernos anfitriones’ no se comprometan a construir, en esa inmensa región de más de un millón de kilómetros cuadrados saturada de riquezas naturales:  carreteras, redes de telecomunicaciones, puertos, zonas electrificadas, caminos rurales, presas, aeropuertos, redes ferroviarias, gasoductos y otros elementos propios del ‘desarrollo integral sustentable’ incluyendo una ‘red regional de fibra óptica’ para accesar a internet y a otros servicios multimediáticos. Dicho ‘financiamiento para el desarrollo’ repercutirá  en el aumento de la deuda externa (y de los monstruosos intereses) incrementando el ‘circulo vicioso’ e interminable de la dependencia.

 En algunos casos las poblaciones se beneficiarán de rebote con la introducción de sistemas de agua potable, pavimentación de calles principales, y otros servicios alternos requeridos, siempre, por los macroinversionistas contando con la aplicación de ‘fondos filantrópicos’ provenientes del BID, del Banco Mundial, del Banco de Reconstrucción Europeo, además de empréstitos otorgados por bancos privados multinacionales  a Estados y Municipios que cuenten con ‘calificaciones aprobatorias de crédito’ dictadas por agencias mundialistas tipo Standard & Poor. Estas son las “fuentes de financiamiento” que  buscan identificar los mandatarios o “jugadores” de los países involucrados, lo que parece misión más que imposible aunque para ellos, el administrar dicha “money”  representa un supernegocio.

Una buena dosis de ‘retórica’ para hacer digerible el ‘pastel’

Entre los ’16 proyectos’ discutidos por los jefes de Estado como parte del camuflaje exigido por el ‘PPP’ destacan los programas de protección y preservación ambiental en el Istmo (la retórica infaltable por su ‘toque humanista’ en propuestas de expansión capitalista), la atención especial al proyecto turístico “Mundo Maya” que abarca sitios arqueológicos diseminados en varios países, la homologación de normas comerciales y modernización de aduanas (argot extraído de los textos del TLCAN y similares), la integración vial de la región  mediante redes de carreteras y autopistas (¿?), la creación de una ‘interconexión energética’  para beneficiar a los EE.UU. y a Canadá  y otros temas “prioritarios” como el de las 90 industrias maquiladoras a instalar de inmediato.

Pero, por supuesto, se evitó tocar el tema de la ‘participación social’ enfocado a la construcción de consensos entre las sociedades impactadas por el ‘PPP’ y el Gobierno Federal aunque el expriísta y director del Plan, Florencio Salazar Adame, insista en que “...es un plan incluyente que en todo momento tiene como importante destinatario a los pueblos indios (...) No vamos a hacer nada en contra del interés de las comunidades, debemos convenir con ellos lo que se tenga que hacer porque ellos deben de ser los principales beneficiarios del plan” (Milenio Diario, 22-II-2001). Como se ve, la cereza del ‘pastel’ que no trasciende el nivel enunciatario (¡no ‘enunciatorio’, por favor!) como lo pueden constatar los “verdaderamente beneficiados”: ¿los invisibles indios de México?. En fin, el imperio de la ‘Semiótica del Simulacro’ se ha impuesto a sangre y fuego y se seguirá imponiendo...mientras el pueblo aguante. 

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