Semiótica del Poder
Octubre 21 de 2001
Elton John_en 'Nosotros los pobres'
 
Por Pablo Espinosa Vera

Elton John es, además de un superstar, un luchador de causas justas. Su fundación, a favor del SIDA (Elton John AIDS Foundation) es una muestra de ello, sin menospreciar la labor altruista de otros (y otras) superrockeros como ‘U-2’, Madonna, Michael Jackson, The Cranberries, Aerosmith, Paul McCartney, Cher y hasta The Rolling Stones, por solo citar algunos. Afortunadamente, para el rey del pop inglés y artista consentido de la realeza británica (de Lady Di y el Principe Carlos a la Reina Madre), ahora le tocará el turno de contribuir, lateralmente, al tautológico (en el sentido de Wittgenstein) “combate a la pobreza” al aceptar ser la estrella principal de un concierto privado convocado por la megaorganización filantrópica “Vamos México” encabezada por la Primera Dama Martha Sahagún de Fox y dirigida por el publirrelacionista José Antonio Sosa Platas.

Por supuesto, el extravagante cantante, autor de la genial “Candle in the Wind”,transformado en un icono del rock-pop posmoderno, no cederá sus ganancias a favor de los 60 ó 70 millones de pobres que sobreviven en México (desde el punto de vista de Julio Boltvinik y del Banco Mundial), o de los 40 millones según la versión oficial (partiendo del modelo y los criterios instaurados por Santiago Levy y por la CEPAL y adoptados por la Sedesol), pero sí contribuirá a formar un generoso fondo de $10 millones de dólares  (se cobrarán $10,000 dólares por asistente a la cena-show en el Alcázar del Castillo de Chapultepec donde se instalarán 1,000 comensales distribuidos en cien mesas), recursos que la nueva ‘Super-ONG ‘ multiplicará contando con la generosa participación del exclusivo club de archimillonarios de la talla de Carlos Slim, Roberto Hernández, Emilio Azcárraga Jean, Lorenzo Zambrano, Roberto González Barrera, Carlos Peralta, Eugenio Clariond, Valentín Diez Morodo, Germán Larrea, Adrián Sada González, Daniel Servitjé, Ricardo Salinas Pliego, Claudio X. González, Alfonso Romo, Olegario Vázquez Raña, Javier López del Bosque y un centenar más que no se arriesgarán a quedar mal con la Señora de Fox.

Vamos México” se conformará como una gran ‘ONG-de-ONGs’, algo similar a la red de redes de la Internet o a los sistemas piramidales de Amway generando sinergia con el universo de instituciones públicas, privadas y sociales que operan en México abocadas a la asistencia social y a la dignificación de los marginados, destacando organizaciones como Cáritas o como Greenpeace (el directorio de instituciones filantrópicas elaborado por el CEMEFI –Centro Mexicano para la Filantropía- consigna más de 5,000 organizaciones incluyendo todos los géneros), aunque sus principales asociados lo serán las instancias gubernamentales dedicadas a la ‘Política Social’, como la SEDESOL, la SEP, la Secretaría de Salud, la Secretaría del Medio Ambiente, la Secretaría de Economía (controla el Programa Nacional de Microcréditos), el DIF Nacional, el IMSS y una infinidad de medianas y pequeñas dependencias  que intentarán cobijarse bajo el manto de la nueva megaorganización destinada a crecer exponencialmente.

¿Y los pobres, qué rol jugarán en el ‘modelo’ ?

Carlos Salinas de Gortari intentó, mediante el PRONASOL (Programa Nacional de Solidaridad) crear un sustituto del PRI construyendo una base social (estructuras territoriales) poderosa y legítima que respondiera al discurso en ciernes (liberalismo social). Y casi lo logró, como lo consigna en el capítulo 6 de su biblia personal ( “El reto social” en’México un paso difícil a la modernidad’), de donde se pueden extraer muchas ideas.

Vamos México”, nos remite a ese modelo por sus tendencias y alcances: convertirse en una especie de ‘partido de los pobres’, de carácter bondadoso y caritativo, muy alejado del concepto izquierdista impuesto por Lucio Cabañas, lo que se infiere partiendo del discurso expresado por la propia Martha Sahagún en el marco de la 43 Semana de la Radio y la Televisión: “...(México) aún tiene heridas graves a las que no podemos permanecer ajenos...son las heridas causadas por la pobreza. Son heridas que me duelen, que nos duelen profundamente....la verdadera tragedia la vive cada persona y está en su hambre, en sus enfermedades, en su falta de educación, en la discriminación, en la inequidad, en el maltrato, en la violencia que sufre todos los días. Está en sus manos lastimadas. Está en sus rostros sin sonrisa. Su realidad cotidiana es una tragedia. Y lo es más porque su voz sigue pareciendo lejana y distante. ¡No podemos esperar más! Su voz debe ser escuchada”. Y para ello, surge “Vamos México”, para darle voz a los que no la tienen, cuya imagen y dimensión mítica, simbólica y ritual nos las transfirió Pedro Infante y Blanca Estela Pavón en su  trilogía melodramática, verdadero ejemplo de sociosemiótica: “Nosotros los pobres”, “Ustedes  los ricos” y “Pepe el Toro” (Ismael Rodríguez; 1947, 1948, 1952), sin exluir a “Los olvidados” de Luis Buñuel o la más reciente: “De la calle”, de Gerardo Tort.

Vamos México” reproducirá, en un contexto de clases marginadas, la hazaña lograda por “Los Amigos de Fox” en el terreno político-electoral. El esquema será similar, como lo será su propia teleología: construir una base de poder para, como Evita Duarte, aspirar legítimamente a una posición de poder: ¿la Presidencia de la República?. Pero a diferencia de la organización concebida por José Luis González y por Lino Korrodi, la nueva plataforma sociopolítica estará forjada por los más desvalidos, por los millones y millones de ‘olvidados de la Tierra’ (Franz Fanon), por el ejercito de clases populares que pueblan todos los rincones de la República y que conforman más del 80% de la población considerando la distribución del ingreso definida por el INEGI en su modelo de ‘deciles’ (I a X), o la propia concentración de la riqueza calculada a través del Coeficiente de Gini, que sigue favoreciendo a las clases altas desde hace tres sexenios en detrimento de la base de la pirámide social (deciles I a VIII).

Los artífices del nuevo ‘Discurso’: ‘Materia gris’ en stand-by

¿Cómo se construirá el nuevo ‘Discurso’ para dotar de sentido y de sustentabilidad a la nueva organización filantrópica?. No será un trabajo fácil, aunque la Primera Dama ya dio los primeros pasos al convocar, en Los Pinos, a un minigrupo de expertos en ‘pobretología’, entre los que se encontraban Julio Boltvinik, investigador del Colegio de México y miembro del primer Gabinete de Desarrollo Social (julio-noviembre de 2000) eliminado del esquema foxista ante el pragmatismo instaurado por Josefina Vázquez Mota en la SEDESOL; Sergio Raimond-Kedilhac, del IPADE; Agustín Escolar Latapí, del CIESAS; y Luis Ignacio Román, del ITESO, siendo notoria la ausencia de otras eminencias como Denise Dresser (una de las más implacables críticas del Pronasol en la ‘Era Salinas’), Nora Lustig (funcionaria del BID y coordinadora de excelentes trabajos sobre la pobreza en América Latina), Julieta Campos (además de poetisa, autora de un excelente libro titulado “¿Qué hacemos con los pobres?”, más vigente que nunca y que es urgente resemantizar), Hernando de Soto (autor de “El otro sendero” y de “Mistery of capital”, donde analiza el potencial ‘empresarial’ de los pobres, el que es ‘castrado’ por los sistemas burocráticos), Gabriel Zaid (autor de un texto paradigmático enfocado a ‘crear empresarios para formar empresarios’ (sic), detonante de la ‘Economía Social’), Gabriel Martínez (del grupo de ‘pobretólogos’ del ITAM junto con Félix Vélez, confinado en el IMSS), L. Lomnitz (destaca en su bibliografía un excelente análisis de la pobreza, ya histórico: “¿Cómo sobreviven los marginados?”; Siglo XXI, 1975), y hasta Wayne Cornelius, de la Universidad de California en San Diego, y Amartya Sen, del Trinity College, de Cambridge, Inglaterra, entre otros. Materia gris, como se ve, sí hay, cuestión de buscarla con la ‘lámpara de Diógenes’.

Construir un discurso verosímil, que dote de sentido y de significado a los símbolos que se busca instaurar, incluyendo a las prácticas significantes o puestas en escena (ámbito de la semiopragmática), es una tarea titánica que tendrá que asumir la Primera Dama, si es que desea mantener e incrementar la imagen y los contenidos de la organización en ciernes. En este contexto, deberá dársele amplia prioridad a la participación social estableciendo esquemas de comunicación horizontal y respetando la presencia de interlocutores, que exigirán apoyos y soluciones a problemas ancestrales ya revelados por la propia Martha Sahagún de Fox. En síntesis, se deberá dar prioridad a una ‘Semiótica del Receptor’ (cómo recibe y decodifica los mensajes y que tipo de ‘acción comunicativa’ genera) antes que a una chabacana ‘política de imagen’ y de marketing político , que funcionó en la campaña electoral de Fox por ser de carácter general y 100% simbólica y analógica. La de la Primera Dama va dirigida a targets específicos (los ‘jodidos’, los espectros vivientes, las masas fantasmagóricas que deambulan en una muerte sin fin), que no resolverán su miserable condición humana con discursos y con retórica color-de-rosa.

¿Logrará, el equipo de “Vamos México”, diseñar fórmulas (el concierto de Elton John es un principio) para hacerse de cuantiosos recursos, para transferir a los pobres?. Y al decir ‘cuantiosos recursos’ nos referimos a los que se necesitarán para construir y controlar una base de poder como la que se pretende (nuevamente, el ejemplo es Pronasol). Y ponemos el ‘dedo en la llaga’ porque, como lo saben las almas justas que crean organizaciones caritativas, sin money, y sin un marco conceptual de vanguardia enfocado a potenciar a los entrepreneurs de los pobres, todo esfuerzo es inútil, es como pontificar en el desierto. Las más de 5,000 organizaciones registradas en el ‘Directorio de Instituciones Filantrópicas’ editado por el Centro Mexicano para la Filantropía son un buen antecedente de la titánica labor que tienen que desarrollar para salir avantes, por el puro amor a la causa.

En lo personal, no me sumo a la condena sumaria en contra del virtual ‘asalto’ de Elton John al Castillo de Chapultepec, lo que resulta interesante y divertido, además de que dicho espacio requiere promoverse para dotar de nuevos significados al ‘affaire Carlota-Maximiliano’ que la mayoría desconocemos. Más bien, aplaudo al superrockero inglés por sumarse a la causa para combatir la pobreza en México, que resulta más complejo y problemático que combatir a Osama bin Laden y a su red de ‘terroristas mundiales’ diseminados en más de 60 países. Pero después de este performance, y tras la presentación ‘en sociedad’ de “Vamos México”, programada a realizarse en el Polyforum Cultural Siqueiros, sí hay que estar muy atentos a cada paso que dé esta megaorganización instalada, de entrada, en el reino de las presuposiciones infinitas, por no decir que en el corazón mismo de Foxilandía.

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