Semiótica del Poder
Noviembre 4 de 2001
¿Tirará, Fox, 'la toalla'? ¡Nunca!
 
Por Pablo Espinosa Vera

El Presidente Fox se enfrenta a la hiperrealidad kafkiana o al realismo crítico tras su veleidosa gira por varios países de Europa cuya ‘cereza del pastel’ la simbolizó el concierto del rey del pop británico Elton John en el Castillo de Chapultepec. Inmediatamente después, el brutal asesinato en contra de la luchadora del Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro”,  Digna Ochoa considerado ‘crimen de Estado’ (así calificado por la  negligencia demostrada por instancias de seguridad pública ya alertadas y quienes hicieron caso omiso de las amenazas vertidas contra la joven abogada liquidada de un certero disparo en la cabeza por gatilleros profesionales; el propio Fox se molestó cuando varias organizaciones ciudadanas tildaron de “¡Asesinos!” al Gobierno en sí por no haberle concedido la mínima protección tras diferir las investigaciones a la Procuraduría de Justicia del DF señalando que no deberían hacerse acusaciones “por adelantado”)  vino a ensombrecer el júbilo predominante en Los Pinos  donde tardaron 72 horas en dar señales de vida, y ello ante la reacción generada en Washington, D.C. que los despertó de golpe (la estrategia comunicacional oficial era el de darle un trato de bajo perfil a tan ominoso crimen que conmovió a la opinión pública y que mereció un minuto de silencio por el pleno de la Cámara de Diputados mientras que el premio Nobel José Saramago escribía: “...la parte sana y honesta de la sociedad mexicana no necesita preguntarse porqué se ha cometido el crimen infame que dio muerte a Digna Ochoa”).

Pero las actitudes frívolas no se han afectado ni, mucho menos, minimizado (mientras las fuerzas norteamericanas lanzaban racimos de bombas sobre Afganistán, Marta Sahagún de Fox se divertía lanzando su ‘ramo de novia’ entre las reporteras casaderas que la acompañaban en el avión presidencial durante su gira por Europa), y le tocó el turno a Adal Ramones, quien realizó un vistoso tour por los interiores de la residencia presidencial (igual que lo hizo la revista “¡Hola!” en su edición del 18 de octubre) para mostrar al gran público de “Otro rollo” la sobriedad y elegancia con que vive la ‘primera familia’ del país (para aprovechar las cámaras de Televisa y el felling y arrastre de su principal conductor, quien también entrevistó a Elton John y lo hizo interpretar “La Cucaracha” en un piano de juguete,  la Primera Dama habló de las bondades de su megaorganización “Vamos México”, capitalizada con 60 millones de pesos como saldo del concierto del año que se utilizarán para promover el ‘desarrollo humano’ y no para actos caritativos como el protagonizado, un día después del ‘recital’, a favor de La Casa de las Mercedes que alberga a niñas de la calle, donde entregó 15 despensas, 200 kilos de arroz y cien libros; ¿obras de Carlos Fuentes o de Carlos Cuauhtémoc Sánchez?).

En este mismo tenor de frugalidades el  propio Fox, a través de los micrófonos de “Fox en Vivo, Fox Contigo” no se quedó atrás intentando, en un tono de posmodernidad tardía, exhibir su espíritu libertario (ante el ‘libertinaje’ ejercido por los medios, como lo sugirió en forma subyacente) y su vocación democrática tras señalar que “...les vamos a dar aún más a los medios de comunicación y a los ciudadanos y ciudadanas, porque estamos procesando una ley sobre información...El derecho a la información, a través de la cual el ciudadano, el medio de comunicación, la prensa, tendrán derecho de exigir, solicitar y obtener cualquier información que la ley haya determinado que tiene que entregar el Ejecutivo”.

En el mismo tono de tolerancia total y actitud ‘aperturista’, y asumiendo un papel de ‘víctima mediática’ subrayó: “...qué más apertura que el ejercicio de libertad que están haciendo los medios de comunicación...en mi vida privada, en la vida privada de mi señora, en todo están metidos y nadie les ha dicho absolutamente nada...no voy a ser quien les diga qué deben decir los medios y que no: que se suelten (sic) con la cuchara grande, que el único juez en este país es el propio ciudadano”, para rematar, contundente: “...¡La prensa! ¡Qué mejor que la prensa, la tundiza que nos pone casi cada semana! Y nadie, absolutamente nadie, le pone un límite” (¿qué se puede inferir de estos enunciados, propios de Ripley? ¿Alguna velada advertencia? ¿O la actitud transparente de un prócer defensor de la libertad de expresión ad infinitum?).

No sabe Fox qué hacer con el Estado: PRI

Pero también hay factores que actúan como verdaderos ‘aguafiestas’. Tras los fracasados intentos para impulsar la tan anhelada reforma fiscal (Eduardo Sojo anunció, desde Europa, que era cosa de días para su aprobación, que ya estaba pactada y cabildeada con el Congreso siendo desmentido por los mismos legisladores que le pidieron “cerrar la boca”) y ante el abierto malestar del propio Fox que conminó a los miembros del Congreso a que le dijeran si iban o no a aprobar dicha ‘Reforma Hacendaria Distributiva’ para actuar en consecuencia, las dependencias del Gobierno Federal han tenido que diseñar el presupuesto para el 2002 partiendo del mismo techo del presente ejercicio dando por hecho que no habrá ingresos adicionales. Haciendo ‘sinergia’ con dicho escenario pesimista, la presidenta del CEN del PRI Dulce María Sauri, flanqueada por Francisco Labastida en un evento a donde asistieron 600 campesinos de la CNC el 27 de octubre expresó, desafiante y con cierto tono revanchista que “...si vemos el comportamiento de la actual Administración, la impresión es que carece de una visión sobre qué hacer con el Estado. Peor aún: todo indica que quieren deshacerse de la rectoría estatal, que quieren quedarse con la dimensión coercitiva del Estado, con el orden y el respeto. ¿No es así como se llama el Gabinete?”.

Sin aclarar que la ‘rectoría estatal’ la cedieron gradualmente los tecnócratas, desde Miguel De la Madrid hasta Ernesto Zedillo  heredando al actual Presidente un gobierno de vocación ‘globalizadora’ y a favor del libre mercado, la lideresa del tricolor comentó, muy dueña de sí y abusando de la ‘semiótica de la mentira’: “...Que no quede duda alguna: nuestro proyecto es diferente al proyecto que hoy está en la Presidencia de la República (¿?). Mientras ellos, los que están en la Presidencia, confinan al Estado, lo recluyen a un papel que se denomina subsidiario, que lo reduce al mínimo posible, para dejar hacer, dejar pasar, donde todos quedamos expuestos al lugar que nos asigne la dinámica del mercado, en una lógica que tiende a reproducir las ventajas de los desfavorecidos, nosotros en el PRI postulamos la rectoría del Estado...al Estado subsidiario, el PRI opone el Estado rector de la economía, orientado a los fines sociales, contrario a los abusos del mercado” (el modelo de los 60s y los 70s –‘desarrollo compartido’ y ‘desarrollo estabilizador’- dentro de un marco de economía mixta, defendido por Cuauhtémoc Cárdenas y por el PRD más que por el PRI que ahora descubre el “hilo negro” tras haber perdido el poder; ¿lentitud para reaccionar?).

En este mismo contexto de ‘neocapitalismo depredador de Estado’, heredado y potenciado por Fox (¡fuera máscaras!”) se inscribe el affaire del nuevo aeropuerto a construirse en Texcoco antes que en Tizayuca, donde se mueven intereses económicos superiores a los $5,000 millones de dólares que consolidarán grandes fortunas de políticos y de empresarios.  Los ‘intereses políticos’ en contra los ha expuesto el jefe del Gobierno del Distrito Federal Andrés Manuel López Obrador, argumentando cuestiones de preservación ecológica pero que, en realidad, está defendiendo y se niega a perder una zona reservada a ‘superbasurero’ considerando que los cuatro existentes se saturarán este año, donde se depositarían en 250 hectáreas y con una altura de 24 metros de altura, 3 millones 609 toneladas de deshechos al año en el 2002 y 3 millones 278 mil toneladas al año hasta el 2010 (se estima que transitarían, por la carretera México-Texcoco, un promedio de 700 camiones de basura diario) afectando a 4,000 ejidatarios que no recibirían indemnización alguna, como lo analiza Jorge Fernández Menéndez partiendo de un estudio de la Agencia para la Cooperación Internacional de Japón ordenado por el GDF en 1999 (Milenio; La verdadera disputa por Texcoco”; No. 215; 29-X-01).

Un escenario nefasto para Fox: “tirar la toalla”

Al margen de todo lo anterior más lo que está en la agenda de pendientes, es un hecho que el Presidente ha perdido los ‘hilos del poder’ deviniendo en una potencial ingobernabilidad que ningún ‘Acuerdo Político para el Desarrollo Nacional’ logrará contrarrestar, y mucho menos si es puramente escenográfico. El aislamiento en que se encuentra el Ejecutivo Federal es más que una metáfora (”El solitario de Los Pinos”). La Sociedad Civil, los grupos de interés, los medios de comunicación, la iglesia, los sindicatos y los partidos políticos han marcado distancias respecto al Poder, incluyendo al PAN, destacando que los mismos panistas, desde la Cámara de Diputados (Ricardo García Cervantes hizo la propuesta desde el 22 de agosto) están revisando modificaciones a los artículos 84, 85 y 86 de la Constitución Política así como reformas a la Ley General del Congreso que tienen que ver con la designación de ‘Presidente interino’ o sustituto, lo que dota de sentido las preguntas que les hace Cuauhtémoc Cárdenas al PAN, de las que han hecho caso omiso: “Por qué un presidente interino? ¿Avizora alguna crisis constitucional? ¿Se estima acaso que Vicente Fox va a renunciar o se encontrará pronto con algún impedimento para seguir ejerciendo su actual cargo?”.

Si no lo obligan a renunciar (el Congreso tiene atribuciones) es difícil que Fox “tire la toalla” por sí mismo, más no imposible. Ante un ‘vacío de poder’, no le va a quedar otra alternativa, aunque una salida de emergencia se llama ‘autoritarismo’ incluyendo la desaparición del Congreso para hacerse de incondicionales, como lo hizo Hugo Chávez en Venezuela, y así poder ‘pasar’ sus reformas (fiscal, laboral, energética) evitándose cabildeos inútiles y desgastantes  que no le han dado resultado (de allí, las presiones contra los propios legisladores que se quejan de “guerra sucia” tras ser exhibidos como ‘lentos’ e ineficientes para dictaminar leyes y reformas constitucionales –de 259 iniciativas solo se han dictaminado 55, el 21% a un alto costo-, lo que los hizo emitir un enunciado conjunto tras enfatizar que el Presidente ya olvidó sus compromisos para consolidar la transición a la democracia y que intenta desprestigiar al Congreso para aprobar la reforma fiscal: “Vicente Fox ha patentado un presidencialismo omnipresente, que ataja toda posibilidad de consolidación democrática”). Pero en fin, la moneda está en el aire, y no hay más que dos sopas si es que no hay renuncia de por medio: democracia, o neoporfirismo feroz. ¿Por cuál optará Fox?. No es necesario acudir a ninguna pitonisa para saberlo.

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