Semiótica del Poder
Agosto 20 de 2000
El sueño de Fox: liderazgo de 'clase mundial'
 
Por Pablo Espinosa Vera

Madeleine Albright, Secretaria del Depto. de Estado, lo dijo todo en un breve enunciado: que el triunfo de Vicente Fox ha generado, en los estadounidenses, una sensación de fascinación y de intriga que aún no logran decodificar: "...hemos estado fascinados por esta elección en México que implica un cambio enorme (...) estámos muy intrigados por lo que oímos en términos de su voluntad de mover a México al primer plano en diferentes temas de política exterior...". Y, sí, efectivamente, la incertidumbre tiene sentido ante lo declarado por el propio Presidente Fox días antes de su expectante viaje a la capital de los Estados Unidos y de Canadá (del 23 al 25 de Agosto)  al manifestar que presionará ante el Presidente Clinton y ante George Bush Jr. y Al Gore, para que abran la frontera a trabajadores mexicanos (derribar "muros migratorios", como lo señaló Adolfo Aguilar Zínzer) además de enfatizar coloquialmente, con un cierto dejo de soberbia y prepotencia que "...no tenemos cola que nos pisen y llegaremos allá sin que se nos acuse de estar coludidos con el narcotráfico; por eso hoy podremos hablarnos de tú a tú, hablarles claro, porque debemos plantear dónde debemos quedar dentro de 20 años". La utopía semiótica, ni más ni menos. 

     Parte de la respuesta de los vecinos del Norte provino de parte del Embajador Jeffrey Davidow quien, contundente, y casi adivinando la mano negra de Jorge G. Castañeda y de Carlos Fuentes,  enfatizó que "...faltan años para abrir las fronteras...", subrayando que dicha medida iría a  la par con el desarrollo económico de México y, adelantándose a las intenciones reveladas por el propio Fox en su reciente viaje al Cono Sur, de integrarse al Mercosur, Davidow dijo que dicha propuesta formaba parte del proyecto de establecer un Tratado de Libre Comercio Hemisférico, planteado para el 2005, lo que se ha discutido en la Cumbre de las Américas convocada por el Presidente Clinton en años anteriores. En síntesis: el discurso del Embajador iba endosado a desmitificar la 'apuesta de súperliderazgo democrático'  lanzada por Fox para posicionarse en un plano mundialista al desafiar a los 'amos del planeta'. Ahora, hay que interpretar lo que dirán George Bush Jr. y Al Gore al enfrentar, en posición desventajosa, al virtual 'Superman Latinoamericano', en quien pretende convertirse el Presidente electo sin aún haberse consolidado en México.

     Parte estratégica de dicho proceso de consolidación y de legitimación, al margen de discursos retóricos y de espejismos color-de-rosa, lo representa el solucionar, de manera estructural, el problema de Chiapas, símbolo del México profundo (el de los muertos, el de los olvidados de la tierra, el de los desposeídos ancestralmente, el de los humillados y ofendidos) resemantizado por Guillermo Bonfil Batalla y por el EZLN bajo el liderazgo del inefable subcomandante Marcos. Y, por supuesto, Fox sabe y está consciente que dicho problema no lo podrá solucionar en los famosos "15 minutos" que prometió pero sí en días o en meses (mientras más pronto, mejor, y por ello tiene comisionado a uno de sus mejores hombres: Rodolfo Elizondo, así como al Senador y exmiembro de la Cocopa Luis H. Alvarez).  Y sabe, también, que el mundo está a la expectativa, y que será imposible engañar a miles de millones de habitantes de este Planeta permeados (¡milagros de la Internet!) por el discurso de los zapatistas, recien reivindicados por el autor de 'La rebelión de las cañadas', Carlos Tello Díaz, en la reciente edición de dicha obra (con cien páginas más) aunque tambien señala que el 'momento cumbre' de Marcos ya pasó o que está de moda, "...lo cual es otra forma de matarlo políticamente. El hecho de que cualquiera se pueda poner una playera de Marcos con pasamontañas, quiere decir que se le considera inofensivo (¿¿??), algo así como sucedió con el Che Guevara..." (Proceso, 13-VIII-2000).

Y en Chiapas, el fantasma del PRI se difumina a pesar de Madrazo & Co.

     El día de hoy, 20 de Agosto del 2000, Chiapas arribará a la vía de la Dignidad Democrática con el triunfo de un gran contendiente, como lo es Pablo Salazar Mendiguchía,  candidato del PAN-PRD (y bendecido por el Obispo Samuel Ruíz)  aunque Roberto Madrazo, Albores Guillén y el propio opositor de manufactura priísta Sami David David se empecinen hasta el cansancio por preservar el nefasto statu quo conformado por caciques, latifundistas,  guardias blancas, terratenientes y demas lacras de explotadores que hicieron de Chiapas un feudo paradisíaco avalados por el Presidente de la República en turno, de extracción priísta. Pero todo tiene un fin, eso es inobjetable. Y la dictadura histórica entronizada en el estado sureño desde hace siglos ha llegado a su fin, como llegó a su fin la dictadura perfecta instaurada por el PRI durante más de siete décadas.

     Ahora, es el turno del Presidente Fox quien debe promover la paz en Chiapas dando muestras de plena voluntad de poder, y nos referimos a que, tras asumir la Presidencia el 1 de diciembre del 2000 debe, inmediatamente, enviar al Congreso la iniciativa original de la Ley de Derechos y Cultura Indígenas emanada de los Acuerdos de San Andrés Larráinzar, para su discusión y casi segura aprobación, a la vez que ordene el retiro de los casi 70,000 soldados apostados en los Altos de Chiapas -la Selva Lacandona- y en otras regiones estratégicas. Con dichas acciones, Fox marcará un hito sin precedente como auténtico defensor de la paz, y se convertirá en un interlocutor verídico ante los ojos de Marcos y de todos los comandantes del EZLN, así como de los propios chiapanecos que han dejado de creer en las palabras desde tiempos inmemoriales.

     El PRI, en Chiapas, está muerto  (ahora, al menos).. Ni un albazo electoral lograría revivirlo. Pero ello no significa que no pueda resucitar: sus efectos están latentes en el imaginario social de castas y grupos facciosos dispuestos a aprovecharse del más mínimo error político para izar sus banderas. Los privilegios, las prebendas y la impunidad  no se olvidan fácilmente. Nadie renuncia a la riqueza y al don del poder, y mucho menos los grandes caciques convertidos en verdaderos principes feudales tras tejer redes de complicidades con las élites políticas y económicas, incluyendo intereses financieros de empresas nacionales y transnacionales, Y hasta cúpulas intelectuales (¿Eraclio Zepeda & Co.?).

     Si Fox se equivoca en su política hacía Chiapas y hacía el EZLN, su gobierno quedará marcado por los signos de la traición, de la mentira, de la hipocrecía y de la peor de las falacias: la del  simulacro artero.  Y quizás eso esperan (o presienten) Marcos y el Supremo Consejo  Indígena de las Montañas del Sur, y por eso su extrema cautela y su silencio mortal. ¿Se perpetrará tan abominable crimen contra el México profundo, que tanto lamentarían Pablo González Casanova, Roger Bartra, Oliver Stone, Susan Sontag, Rodolfo Stavenhagen, Danielle Mitterrand, Carlos Monsiváis, Rosario Ibarra de Piedra, José Saramago, Noam Chomsky, Régis Debray,  Julio Scherer, Elena Poniatowska, Nelson Mandela, Manuel Camacho, 'La Maldita Vecindad', Carlos Payán Velver, Blanche Petrich, Hermann Bellinghausen, Yvon Le Bot,  Oscar Chávez, Fidel Castro, Epigmenio Ibarra  y más de 80 millones de mexicanos (no decimos 100 millones  para evitar ser absolutistas)?.

La ultraderecha y las 'camisas pardas', al acecho

     Un error en 'The Chiapas affaire', como diría Manuel Puig, sería la señal de salida para desatar a los demonios de la derecha más recalcitrante (la ultraderecha), que ya atisba y se dejó ver enmedio de sendos escándalos de tipo nazi: el primero, protagonizado por los diputados del Congreso local de Guanajuato, quienes no se tentaron el corazón (¿se sentían bendecidos por Fox?) para aprobar una ominosa 'ley antiaborto' (todas las mujeres violadas, en las puertas de la cárcel  si se atreven a deshacerse de su 'producto'; afortunadamente, en la Cd. de México, Rosario Robles ya inició la contraofensiva al promover la 'ley proaborto')  y el segundo, escenificado en la logósfera conservadurista de Guadalajara, donde la indignada Directora del Museo del Periodismo y las Artes Gráficas, Yolanda Carbajal, se negó a exhibir la obra "inmunda" del pintor Manuel Ahumada titulada "La Patrona" (Juan Diego mostrando, en su tilma, el icono de Marilyn Monroe en cueros), llegando al extremo de renunciar al obligársele a retractarse; acto seguido, un par de jovenes 'camisas pardas', inspirados por Mussolini y por Hitler (enemigo mortal del arte moderno al que consideraba "degenerado")  hicieron acto de presencia en el espacio de la Fundación Alvarez del Castillo y destruyeron el 'ofensivo' dibujo sin tratar de escapar.

     Lo más insólito del caso lo fué la actitud que asumieron los Cardenales de Guadalajara y de la Cd. de México, Juan Sandoval Iñiguez y Norberto Rivera Carrera, respectivamente, aprobando el performance de ambos jovenes y condenando la obra del artista (¡él se lo busco por atreverse a burlarse del máximo símbolo religioso, la Guadalupana!), llegando al extremo el eclesiástico jalisciense de ofrecerse a pagar la fianza y/o los US$ 300. en que estába valuado dicho dibujo, perteneciente al acervo del Museo José Luis Cuevas, lo que orilló al propio Cuevas  a declarar que "...después de tener un triunfo contra la censura, ahora no podemos cederle el triunfo a los reaccionarios. De hacerlo, ellos se seguirían de filo y ya nadie podría detenerlos (...) Imagínate, todavía el PAN no asume el gobierno y ya estámos sufriendo ese tipo de embates".  ¿Cuáles serán los siguientes signos de esta saga neomedievalista, como lo diría Elena Poniatowska al referirse al gobierno de Fox?.

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