Semiótica del Poder
Abril 14 de 2002
Fox, atrapado por la realidad brutal
 
Por Pablo Espinosa Vera

Acabó la fiesta para el Presidente Fox. Después de la parafernálica ‘Cumbre Antipobreza’ y del affaire de cambio de mandos en el PRI y en el PRD (en el PAN se decidió, conservadoramente, por un ‘remake’ de la misma mala película), el Primer Mandatario tiene que enfrentar la cruda realidad del ‘arte de gobernar’ reiniciando con un fallido ‘recorte’ del orden de $10,100 millones de pesos en el presupuesto de egresos anunciado por la Secretaría de Hacienda el pasado 2 de abril que mantiene molestos a legisladores (el pasado 1 de abril votaron, a excepción de los diputados del PAN,  para proponer una controversia constitucional contra el jefe de la Nación por tomarse atribuciones que le corresponden al Congreso), al sector empresarial en pleno y a la mayoría de los gobernadores (verán mermados sus ingresos en, al menos, $2,190 millones dentro del PAFEF: Programa de Apoyo al Fortalecimiento de las Entidades) los que no apoyan ni justifican dicha medida que acelerará el estado de recesión de la economía además de atentar contra la creación de un millón de empleos en el 2002.

El susodicho ‘recorte’ del gasto gubernamental, obligado para no incidir en el déficit público fincado en 0.65 del PIB y que permitió la aprobación del ‘grado de inversión’  por agencias de riesgo transnacionales (Moody’s Investors; Standard & Poor’s) es un primer efecto ante el fracaso del remedo de reforma fiscal aprobada por el Congreso a empellones los últimos días de diciembre del 2001 impactando negativamente en la recaudación del propio Gobierno federal estimada, con las reformas hacendarias, en $60,000 millones de pesos anuales, mismos que en la realidad se teme desciendan a solo $30,000 millones o, en un escenario optimista, a $40,000 millones, reducción que incluye la falla de cálculos en el aumento impositivo a productos suntuarios y la negativa de empresas amparadas que se niegan a pagar nuevos impuestos así como al imprevisible ‘perdón tributario’ del 20% plus, vía el mismísimo Fox a la industria refresquera (léase: Coca-Cola & Co.) que utiliza fructuosa importada en lugar de azúcar como lo establecía la reforma aprobada por los legisladores en defensa de la industria azucarera nacional.

En este último rubro, y como parte de la virtual ‘guerra’ entre el Poder Legislativo versus Fox (los legisladores le aplicaron un ‘jalón de orejas’ al Primer Mandatario para impedirle  que realice modificaciones al Presupuesto de Egresos aprobado por el Congreso), la Cámara de Diputados plantea un proyecto de reformas a la Constitución elaborado por la Comisión de Puntos Constitucionales que le otorgarían  mayor peso al  Legislativo en las decisiones de planeación, programación, presupuestación, control de gasto público y evaluación de la gestión gubernamental, además de limitar ajustes al  Presupuesto de Egresos (incluyendo las facultades metaconstitucionales o draconianas ejercidas por el Presidente), los que solo podrán ser autorizados por los propios diputados en caso de que se den reducciones en el renglón de los ingresos programado.

¿Fin, al temible ‘secreto de Estado’ promovido a nivel ‘Gestapo’?

Otro ‘segundo round’ en puerta es la tan cacareada Ley Federal de Acceso a la Información Pública y Transparencia, capítulo de donde no saldrá tan  bien parado el Presidente Fox ni el Secretario de Gobernación Santiago Creel además del ‘zar antipriísta’ Francisco Barrio quien ha desafiado a los tricolores desde el famoso y aún no aclarado ‘Pemexgate’ que cada vez se empantana más, por lo que los priístas  piden su cabeza a gritos clamando por juicio político por ‘filtrar’ información no confirmada como lo exhibió, desde la tribuna de la Cámara de Diputados uno de los ‘damnificados del rumor’: Gustavo Carvajal, serio aspirante a la gubernatura de Veracruz y exdirector de Capufe –Caminos y Puentes Federales de Ingresos- de quien se presume escamoteó $11.2 millones de dólares por lo cual demandó, en tono indignado y con su dosis de demagogia que “...el terrorismo, que es una forma de acabar con las personas y con los pueblos, se hace en muchos países, se hace en México y lo hace la Secretaría de la Contraloría, filtrando falsedades, filtrando a los medios de comunicación hechos que no tienen fuerza. Después de que los filtra, manda sus boletines diciendo: ‘no hay nada, no se preocupen’. Yo ya llevo nueve meses de filtración y ya estoy cansado...soy totalmente inocente. Nunca hemos cometido un acto de corrupción (¿?) y no voy a permitir que la Secretaría de la Contraloría siga filtrando y siga diciendo cosas que no puede probar” (¿no?).

Regresando al tema de la tan esperada Ley de Acceso a la Información Pública que se espera acotará al temible ‘secreto de Estado’ como sucede en países democráticos (a excepción de la información que se considera ‘reservada’) al autorizar la apertura de  todos los archivos del Gobierno a la ciudadanía, además de hacer pública toda la información relativa al presupuesto de cada dependencia y a su ejercicio detallado, los sueldos y prestaciones de funcionarios de todos los niveles, los programas operativos, los trámites y servicios que se ofrecen y que se realizan, las concesiones y permisos que otorgan así como las contrataciones realizadas, se prevé que se presentará ante el pleno de la Cámara de Diputados antes de que concluya el actual período de sesiones tras resolver aspectos formales como son, por ejemplo, si dicha Ley deberá considerarse reglamentaria del artículo 6º. Constitucional que reconoce en su párrafo final (agregado durante la gestión de José López Portillo) el nebuloso ‘derecho a la información’, y si los comisionados del Instituto Federal de Acceso a la Información que espera constituirse deberán ser ratificados por la Cámara de Diputados, entre otros asuntos menores (los temas más complejos ya fueron consensuados en un ejercicio sincrético partiendo de los tres ‘modelos’ analizados y discutidos: el del diputado del PRD Miguel Barbosa; el texto del ‘Grupo Oaxaca’ y la iniciativa de Ley formulada por instancias del gobierno federal)

En el predictamen de dicho documento, a cargo de la Comisión de Gobernación y Seguridad Pública se señala que “...la presente Ley es de orden público. Tiene como finalidad garantizar el acceso a toda persona a la información en posesión de los Poderes de la Unión, los órganos constitucionales autónomos o con autonomía legal, y cualquier otra entidad federal. La ley se aplicará también, según lo establezcan sus disposiciones, a las entidades de interés público (partidos políticos, universidades públicas, asociaciones altruistas como “Vamos México”, sindicatos, cámaras empresariales, empresas beneficiadas con contratos públicos, etc.) y a cualquier persona que reciba recursos públicos federales” (¿Héctor Aguilar Camín, Enrique Krauze & Co.?), aunque la pregunta que flota en el ambiente es: ¿garantizará el gobierno de Fox su cumplimiento, o estamos ante una nueva versión del ‘simulacro institucional’adoptado en Los Pinos?

¿Coadyuvará el ‘nuevo PAN’ a rescatar al Presidente?

Los aspectos comentados forman parte mínima de la brutal realidad a la que deberá enfrentarse el Presidente al corto y mediano plazo, no solo en su maltrecha relación con el Poder Legislativo (la agenda de ambas Cámaras, que difícilmente logrará desahogarse, contempla las reformas al sector energético, laboral y a la Ley General de Educación así como las referidas a la Ley Federal de Telecomunicaciones y a la Ley de Radio y Televisión sin dejar fuera las propuestas de Ley de Desarrollo Social y la propia ‘reforma del Estado’,en eterno ‘stand-by’ igual que la interminable ‘Ley Indígena’que exige el PRD sin olvidar el álgido tema de la reelección de legisladores, de alcaldes y del... ¿Presidente de la República?) sino en la propia pérdida de credibilidad ante una ciudadanía en virtual ‘estado de alerta’que exige democracia, harta de simulaciones y de mentiras piadosas y que ha dejado de concederle al ‘solitario de Los Pinos’ el beneficio de la duda como lo consignan encuestas y sondeos de opinión de reciente factura.

La política exterior y el exhibirse entre los ‘grandes’ del mundo le ha resultado a Fox para apuntalar su imagen (a excepción del ‘Waterloo’ fabricado por los cubanos contra el ‘Canciller Diabólico’ y por la actitud asumida por legisladores de ‘línea dura’ del Congreso Norteamericano encabezados por el republicano de Colorado, Tom Tancredo decididos a boicotear el ‘acuerdo migratorio’ México-EU), pero ello no es suficiente para gobernar. El ‘bono democrático’ ya expiró y el Presidente no cuenta, ya, con ‘colchones’ para justificar el ‘gran cambio’ ofrecido generosamente desde los tiempos de su campaña electoral y durante los cinco meses que mediaron entre el 2 de julio y el 1 de diciembre del 2000 donde gobernó vía un extraño ‘gabinete de transición’ que no cuajó proyectos ni aterrizó expectativas como se esperaba.

Ante la inminente retracción y con el fin de reagrupar fuerzas y aplicar ‘reingenierías’ en todos los frentes, el Presidente deberá buscar apoyo en sus aliados naturales del partido  blanquiazul quienes, a su vez, deberán brindar ‘calor’ al ‘enfant terrible’ que despacha en Los Pinos vía un contrato de sobrevivencia mutua que cobra especial dimensión ante la jornada electoral que se avecina en el 2003 donde está en juego nada más y nada menos que el conquistar la mayoría en el Congreso para concretizar las promesas del Presidente, según lo subrayó el líder panista Luis Felipe Bravo Mena quien acaba de consolidar un nuevo frente en el PAN para encarar las elecciones del 2003 incluyendo el ‘revival’ de la Comisión Política del CEN integrada por  ‘tiburones’de la talla de Diego Fernández de Cevallos, Carlos Medina Plascencia, Felipe Calderón, Ricardo García Cervantes et alt  para reaccionar con rapidez ante ‘cortocircuitos’ imprevistos, además de la creación de la  Comisión de Comunicación Social presidida por los senadores Juan José Rodríguez Pratts y Javier Corral. Otra inclusión importante fue la de Julio Castellanos, actual coordinador de Delegaciones Federales de la SEDESOL, como flamante ‘Secretario de Acción Gubernamental’ (léase: enlace con Los Pinos), pero aún así ¿lograrán los panistas  reforzar su presencia en Los Pinos y avalar el segundo tramo (2002-2004) del fallido y empantanado gobierno foxista?. Cuestión de preguntarle al espíritu del gran Ripley.

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