Semiótica del Poder
Mayo 5 de 2002
Semiótica del 'Vacío de Poder' de Fox'
 
Por Pablo Espinosa Vera

Tras 18 meses en la Presidencia el Presidente Fox  persiste en el reino de la ‘insignificancia institucional’ o en el espacio de la más nebulosa galaxia semántica. Ante el Gran Receptor (la ciudadanía en sí), el Jefe de la Nación prosigue dando pasos de ciego en torno a un conjunto de indefinidas ideas de gobernabilidad que se niegan a  abandonar el ámbito de lo poético-evocativo mientras los referentes o problemas estructurales del País (la realidad brutal) se desbordan en forma implacable incluyendo el riesgoso desequilibrio entre los Poderes que exigen reglas del juego equitativas.

La Semiótica, como ciencia del ‘sentido’ vía la semiosis o procesos de interpretación, remitiéndonos a las definiciones y paradigmas de Peirce-Eco-Sebeok-Bense, que le brindan un espacio privilegiado a los procesos de comunicación y al ‘lector de mensajes’ en sí (el receptor medio) antes que al emisor, tiende a naufragar peligrosamente en el contexto de la ‘evocación pura’ (el discurso por el discurso en un plano ‘arreferencial’) instaurado por Fox y cuya muestra más grotesca la ilustra su “paradigmática” conversación telefónica con el Comandante Fidel Castro quien lo exhibió en el más clásico estilo del ‘teatro del absurdo’ (Ionesco, Genet, Jarry, Adamov, Beckett).

La ‘Semiótica del Poder’ como ‘Semiótica Pragmática’ ubica como referentes a un emisor y a un receptor dentro de un proceso ‘semiósico’ (interpretativo) de ‘producción-reconocimiento-representación discursiva’ ampliando su radio de acción al análisis de las ‘puestas en escena’ donde un sujeto de la enunciación desarrolla un rol ideológico de ‘productor de sentido’ incluyendo la logósfera mítico-simbólica y las ‘redes de poder institucional’ que filtran a la sociedad y la mantienen cautiva dentro de un tautológico ‘nudo browniano’ (Foucault-Eco-Pross-Verón-Van Dijk-Parret-Blanco). Como antítesis, remitiéndonos al ‘cuadrado semiótico’o de veridicidad de Greimas, una ‘Semiótica del Vacío del Poder’ centrará su objeto de estudio en los ‘actos fallidos’ o ‘cortocircuitos’ a nivel de la significación-comunicación provocados por el mismo sujeto enunciador en su correlación con un enunciatario. En el caso de Fox se puede hablar de la instauración, legitimada por la enorme cantidad de ‘nonsenses’ que han caracterizado su gestión (p.e. la ‘mentira’ como Política de Estado), de una Semiótica construida en torno a ‘referentes fantasmáticos’ permeados por connotadores analógicos, retóricos y simbólicos, materia prima de las semióticas sincréticas en sí (p.e.la ‘Semiótica Massmediática’).

En este contexto y a nivel ilustrativo: el remedo de nueva ‘política exterior’, que el Presidente presume entre fanfarrias escudándose en una supuesta ‘defensa’ de los derechos humanos no es más que una pésima versión ideológica. anecdótica y pragmatista que raya en la caricatura (nuevamente el affaire Fox-Castañeda-Castro para ejemplificar o la ‘política antiterrorista’ adoptada desde Los Pinos) de la política expansionista e intervencionista de la potencia del Norte cuya vocación imperial y hegemónica no está a discusión. En antítesis, la tradición democrática y respetuosa ejercida por México desde hace más de un siglo (la ‘Doctrina Estrada’ que esgrime la ideología juarista en su esencia de donde deriva el Tratado de Tlatelolco) que nos significaba y dignificaba como Estado-Nacion ha sido barrida y transgredida por los nuevos ‘súbditos del Imperio’ (Fox, Castañeda & Co.)  empecinados en colocar al posmoderno y neocapitalista ‘Mexico, Inc.’ (Newsweek, Fortune, Le Monde, Financial Times) en la órbita de la Economía Global y del poder financiero intrafronteras.

En este tenor, y a nivel de ‘efecto-demostración (Duesemberry) el ‘Plan Puebla Panamá’ representa el modelo por excelencia de la neobarroca y depredatoria  ‘venta de garage’ de nuestros recursos diseñada por los neotecnócratas foxianos, quienes intentaron lo mismo al burlar a la Constitución vía el albazo de un ilegal ‘decreto presidencial’ que la Suprema Corte de Justicia de la Nación acaba de echar abajo  enfocado para ceder, en retazos y discrecionalmente, la industria eléctrica a inversionistas globales decididos a invertir hasta US$35,000 millones en el sector regidos por el principio de ‘business’s business’ a secas (el presidente de la Comisión de Energéticos del Senado, Juan José Rodríguez Pratts, reconoce como fáctica la ‘privatización silenciosa’ de dicha industria, misma estratagema que se ha empezado a instaurar en PEMEX).

“A río revuelto, ganancia de pescador”

En este contexto de ‘vacíos de poder’ el Presidente perdió grandes batallas que han precipitado su de por sí escasa credibilidad al nivel de‘grado cero’, como diría Roland Barthes: primero, ante Fidel Castro, quien lo exhibió como un ‘mentiroso profesional’ (¿Jim Carrey?) al presentar pruebas contundentes en contra de lo asegurado por la Presidencia y por voceros oficiales, de que sí fue presionado por el mismísimo Fox  para abandonar la ‘Cumbre para la Financiación del Desarrollo’ (Monterrey, 18-22 de marzo) y salir del país lo más pronto posible revelando la locuocidad cantinflesca y la falta de estilo y de compostura del mandatario mexicano (“...pues básicamente no agredir a Estados Unidos o al Presidente Bush. (...) ...me acompañas a la comida y de ahí te regresas”). Segundo, ante la controversia constitucional emprendida por el Poder Legislativo contra el propio Fox vía la Suprema Corte de Justicia, quien votó a favor de los legisladores reconociendo el carácter ilegal del ‘decreto’ expedido por el Poder Ejecutivo que discrecionalmente abría la ‘puerta trasera’ para proceder a la privatización gradual de la industria eléctrica permitiendo a particulares, montados en el “espíritu” del TLCAN, generar y vender excedentes de electricidad a la CFE, lo que solo le corresponde al Estado con base al Artículo 27 Constitucional  (desafiante, el Presidente insiste en sus pretensiones, por los intereses creados, como lo ha dado a conocer el senador priísta Manuel Bartlett).  Asimismo, ante dicho escenario neoliberal, una fracción de legisladores clama por fincarle ‘juicio político’ al Secretario de Energía Ernesto Martens por haber abusado del ‘decreto’ burlando al propio texto constitucional.

En este maremágnum de ‘río revuelto’ cobra especial dimensión el viaje realizado por la Primer Dama a los Estados Unidos el pasado 26 de abril (ella no requiere permiso del Senado aunque su viaje se puede considerar ‘visita de Estado’ considerando las ‘misiones diplomáticas’ implícitas) donde se entrevistó con el Presidente del Banco Mundial James Wolfersohn y con Enrique Iglesias, Presidente del BID para negociar ‘donaciones’ de dichas instituciones por varios millones de dólares (en fecha próxima se darán a conocer las cantidades) a su ONG privada ‘Vamos Mexico’, la que ha establecido alianzas estratégicas con corporativos como Microsoft, Sun Microsystems, Fundación General Motors, Telmex y Televisa y que sintetiza y mantiene como rehén a la ‘política social’ del régimen (Julio Frenk, desde la Secretaría de Salud; Josefina Vázquez Mota, desde la Sedesol, y Reyes Tamez Guerra desde la SEP han adoptado una actitud conciliadora y de total cooperación para hacer ‘sinergias’ con el megaorganismo ‘filantropista’ presidido por Marta Sahagún de Fox que la impulsará a la Presidencia de la República en el 2006 para concretizar la ‘reelección’ camuflageada del propio Señor de Los Pinos).

El viaje de la Primera Dama (ella reniega de dicho título) a Washington, que incluyó un desayuno con directivos del Banco Mundial y una entrevista con Debbie Dingle, Presidenta y Directora Ejecutiva de la Fundación General Motors, así  como reuniones con altos ejecutivos de la Cámara de Comercio de EU y de la ONG ‘Child Welfare of America’, forma parte periférica de la agresiva y neocapitalista ‘política exterior’ inaugurada en la ‘Era Fox’, misma que sufrió un serio revés al serle negado el permiso al propio Jefe del Ejecutivo Federal por el Senado para viajar a varias ciudades de Canadá y de Estados Unidos provocando una furiosa reacción del Presidente.

Ante la ingobernabilidad creciente, urgen ‘chivos expiatorios’

Tras los grandes descalabros del régimen (la reforma fiscal, la ley indígena, la reforma eléctrica, la Ley Federal de Radio y Televisión, la ‘revolución educativa’, la Ley de Desarrollo Social, el ‘combate contra la pobreza’ a punta de discursos, la postergada Ley Federal de Telecomunicaciones, la reforma laboral inspirada por el ‘síndrome Berlusconi’, la Reforma del Estado en eterno ‘stand by’ además de la fallida ‘política exterior’ cincelada a golpes de capricho de la dueta Fox-Castañeda para el beneficio sectario de grupos de interés y de un puñado de plutócratas), el gobierno foxista ha iniciado la ‘vendetta’ contra potenciales responsables del fracaso de su gestión tocándole al Poder Legislativo en pleno en fungir como el gran ‘chivo expiatorio’ del sexenio, como lo proclamó ante Fox y ante los líderes camarales el Presidente de la Coparmex  Jorge Espina Reyes en el marco de la “2ª. Cumbre de Organismos Empresariales de la Unión Europea, América Latina y el Caribe” y quien no tuvo empacho en tildar de ‘bad boys’ a los legisladores en su conjunto (“...esos malévolos impiden que el país sea competitivo internacionalmente”) por oponerse y entorpecer, dijo, el trabajo del Presidente de la República: “...(el Poder Legislativo) se ha convertido en un factor que limita la capacidad de acción del Gobierno”. De manera subyacente, y en un tono de fascismo posmoderno,  sus palabras se pudieron interpretar como una invitación para promover un potencial ‘golpe de Estado’ contra el Congreso de la Unión al cual ubicó como ‘ineficiente’ y como un estorboso ‘elefante blanco’ prescindible considerando que ha sido incapaz de responder “...a la exigencia ciudadana”.

Se requeriría un verdadero tratado para analizar, en forma pormenorizada y acudiendo a una ‘Semiótica del Vacío de Poder’, las torpezas y los errores cometidos por el flamante “Gobierno del Cambio” sin dejar fuera las intenciones subyacentes y perversas y los ‘puntos de vista’ predominantes en la ‘hermenéutica oficial’ y en el discurso oficial (Greimas & Courtés) que inducen cada jugada en el kafkiano ajedrez foxista como la aplicada al Presidente Castro (en un evento al cual asistiría George W. Bush, of course!), en su accidentada visita a Monterrey invitado por Kofi Annan: “...comes y te vas”

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