Semiótica del Poder
Mayo 26 de 2002
El 'socio incómodo' de Fox & Castañeda
 
Por Pablo Espinosa Vera

Como parte de un capítulo más de la apasionante novela de Vicente Fox & Jorge G. Castañeda (Versión Posmoderna del Conde de Montecristo) sobresale la imprevisible reunión en el restaurante “Lola” de Bruselas entre el Canciller con su impugnado enemigo el exMandatario Carlos Salinas (leer “La Herencia” del propio Castañeda) en plena gira del Presidente Fox a la sede del Parlamento Europeo (acababa de celebrarse la 2ª. Reunión del Consejo México-Unión Europea) quien, enfático, se deslindó de dicha reunión poniéndole las cruces al jamesjoyceano ‘Señor de Dublín’ ahora radicado en Londres: “...(fue un encuentro casual) donde no hay absolutamente nada oficial al respecto, nada absolutamente de encargos, es casual ese encuentro de él (Castañeda) con el señor (Carlos Salinas)”, enunciado que los representantes de los mass-media internacionales no aceptaron conociendo los negros antecedentes mitomaníacos del Jefe del Estado mexicano y teniendo aún fresco, en la memoria, el histórico affaire develado por el Presidente Fidel Castro desde La Habana (al exhibir la grabación de la insólita llamada de Fox al propio Castro sugiriéndole asistir a la ‘Cumbre Mundial para la Financiación del Desarrollo’ con la condición de regresarse el mismo jueves 21 de marzo a la isla para no interferir con la llegada del Presidente George Bush, ‘sugerencia’ que Fox negó reiteradamente en el mismo tono que su Canciller).

Al arribar a una cena, invitado por el Primer Ministro del Reino de Bélgica Guy Verhofstadt en el Palacio de Egmont, otro reportero lo increpó, desafiante: “¿Le pidió usted al Canciller que se reuniera con el expresidente Carlos Salinas?”, a lo que Fox respondió, molesto: “¡Por supuesto que no, ya te lo explicó él (acababa de llevarse a cabo una conferencia de prensa con Castañeda para aclarar el deslíz), por supuesto que no!”, pero no fue lo suficientemente convincente equiparándose con su Ministro de Relaciones Exteriores quien, contradiciéndose, había comentado primero que “...esta vez fue de casualidad...(fue plática) de banqueta...muy rápida y superficial” para agregar, ya ante los reporteros que “...no fue ninguna reunión, yo fui a cenar con mis amigos Enrique Get y su esposa Degonika, allí están en el hotel (Concorde), los pueden buscar, están en el cuarto 143. Siempre lo veo y, en efecto, me encontré a este señor ahí (Carlos Salinas), platicamos un largo ratito, media hora, 45 minutos” (la propietaria del restaurant “Lola”, ubicado en la Place du Grand-Sablom le comentó al enviado de Televisa que el Canciller había hecho reservación prolongándose la reunión entre ambos personajes por casi tres horas). ¿Más historias de Pinocchio?.

El ‘autor intelectual’ de la filtración, según rumores no comprobados, lo fue el Embajador de México ante Bélgica y ante la Unión Europea, Porfirio Muñoz Ledo quien tenía cuentas que saldar con su molesto y arrogante jefe de Tlatelolco quien, al celebrarse la ceremonia del 1er. Informe de Fox le prohibió, tajante, el apersonarse en dicho performance a pesar de que su presencia estaba confirmada en un evento a realizarse en México dos días después.

En ‘stand by’, la versión de Carlos Salinas

Lo más intrigante del affaire no lo fue la reunión-cena a nivel formal (Castañeda mantiene reuniones con personajes de alto nivel todos los días incluyendo a expresidentes de México) sino el ‘contenido’ de la misma, por lo que nos permitimos, echando mano de la ‘literatura política de ficción’, recrear el siguiente diálogo entre ambos personajes donde se incorporan enunciados que posiblemente fueron vertidos conociendo sus   obsesiones y sus propias ‘marcas semánticas’ como diría Umberto Eco:

-         Carlos, voy a ir al grano: el Presidente requiere de tu intervención para darle carpetazo al molesto asunto del IFE (en abierta referencia a la investigación que hará dicho Instituto, por instrucciones del TEPJF, sobre los ‘fondos ilegales’ aportados a la campaña del actual Mandatario vía la red “Amigos de Fox”);

-         Muy bien, Jorge pero, ¿y qué vamos a hacer con lo de Rogelio? (léase: “Pemexgate”, o sea la campaña contra el exdirector de la paraestatal por haber desviado más de $1,500 millones de pesos vía el STPRM para apoyar, se supone, la campaña de Francisco Labastida, existiendo órden de aprehensión contra el actual ‘prófugo’ de la justicia junto con otros exfuncionarios de la empresa);

-         No te preocupes. Tú sabes que lo de las órdenes de aprehensión es algo formal. Se les dio el suficiente tiempo para que se ‘perdieran’. Cuenta con que nada va a pasar;

-         ¿Igual que con mi hermano Raúl? Ah, y eso es otro asunto que te quería comentar: ¿cuándo piensan soltarlo?. Zedillo ya se desapareció de México y Raúl era su rehén, ¿y ahora, proseguirá como rehén de Vicente para tenerme callado?;

-         ¡No, no! Lo de Raúl ya es inminente, ya no hay cargos en su contra, hasta el gobierno de Suiza ya se deslindó en relación con el asunto de los $100 millones de dólares, solo esperamos el momento propicio, liberarlo cuando nadie lo espere. Posiblemente se aproveche la visita del Papa, todo el mundo va a estar en eso;

-         Muy bien, yo platico con Roberto el asunto del IFE, no creo que haya problema. Y pasando a lo del desayuno en Los Pinos (Fox invitó a la plana mayor de los nuevos dirigentes priístas a degustar lomo en chile pasilla en el jardín de La Hondonada, situación que aprovechó para invitarlos a “...gobernar juntos el cambio”), ¿cómo se va a aterrizar lo del cogobierno? ¿O solo fue una frase retórica y oportunista?;

-         Por supuesto que no; tú, mejor que nadie, sabes lo de la bronca de la gobernabilidad y la cerrazón de los panistas que un día dicen sí y al otro no. Además, recuerda que tú mismo sugeriste ese escenario considerando que Fox necesitaba una alianza seria, y la decisión de invitar a Roberto y a la dirigencia priísta no fue una decisión fácil, pero se logró gracias al cabildeo que hiciste y  la propia Elba Esther (Gordillo). Y por supuesto que vendrán muchas reuniones más a puerta cerrada. Puedes estar tranquilo en lo que se refiere a ese compromiso de gobernar con los priístas hombro a hombro;

-         Eso va a beneficiar al gobierno de Fox;

-         ¡Claro! Así lo vemos nosotros. Y por cierto, Carlos, hablando de alianzas, ya has de estar enterado de que hasta The New York Times me destapó como posible candidato presidencial en el 2006, ¿cómo ves?;

-         ¡Serías un candidato excelente si te apoya el PAN, aunque Santiago los tiene en un puño! ¿O te lanzarías con otro partido? Con relación a mí, si lo estás sugiriendo, cuenta con mi apoyo, aunque no puedo traicionar a Roberto, pero el tiempo decidirá.

Y como en el memorable final del “Brindis del bohemio” de Guillermo Aguirre y Fierro, “...el bohemio calló; ningún acento profanó el sentimiento nacido del dolor y la ternura, y pareció que sobre aquel ambiente flotaba inmensamente un poema de amor y de amargura” (¿el pacto, firmado por sangre entre ambos personajes, será un pacto de caballeros o conformará un capítulo más de la historia del simulacro que se escribe desde Los Pinos?).

Arremete, de nuevo, Fox, contra la Oposición

Desde Madrid, el 16 de mayo, el Presidente volvió a las andadas al arremeter contra los críticos de su Gobierno. Ante la pregunta formulada por Luis del Val, conductor del programa “Hoy por Hoy” de la cadena radiofónica SER: “...su llegada a la Presidencia despertó grandes expectativas  entre sus conciudadanos después de casi 70 años del gobierno del PRI, caracterizados en muchos casos  por la corrupción y la ineptitud. Sin embargo, sus críticos dicen que, después de un año y medio de gobierno, el cambio se ha dado poco”, respondió, molesto: “...sí, ¡son críticos  muy acelerados!. No hay duda, yo reconozco que generamos muchas expectativas, quizá  más de la cuenta, pero para desplazar a un gobierno que llevaba 71 años, sin duda había que plantear un nuevo proyecto de nación. Eso es lo que hicimos”, además de acusar a la oposición, PRI y PRD, de “obstaculizar” sistemáticamente los programas de su gobierno y de impedir en el Congreso las reformas estructurales “indispensables” para el país.

En este contexto de encontrar culpables a actos fallidos y a la propia incapacidad del equipo gobernante para construir consensos revivió el tema de la negativa del Congreso a viajar a Canadá y a EU: “...han peleado palmo a palmo los programas de Gobierno y a veces se han obstaculizado los programas, como la negativa para que yo pudiera salir del País en una visita hacía Estados Unidos. Me parece que ahí la razón partidista (el PRI, en primer plano) estuvo por encima de las razones  del País, y esto no se vale”.

Cuando Luis del Val lo inquirió respecto al nuevo rol del PRI (“...cuando usted llegó a la Presidencia parecía que el PRI podría acabar desmoronándose, sin embargo, sigue vivo, y sigue dándole guerra. ¿Podría ocurrir que su Presidencia y el mandato de su partido, Acción Nacional, sea un paréntesis, un episodio aislado?”) Fox dio un ‘golpe de timón’ y retornó a su actitud conciliadora iniciada el 11 de mayo y proseguida en Bruselas con el ‘affaire Salinas-Fox-Castañeda’: “...al PRI lo queremos vivo y democrático, honesto y comprometido con México”, aunque protagonizó otro brusco viraje al retomar el tema de la corrupción enfatizando que “...hay $1,200 millones de pesos que salieron hacía el sindicato (STPRM) y después, muy probablemente, hacía el PRI para su campaña. Ya están las órdenes de aprehensión y ya estamos atrás de quienes desviaron estos recursos; por tanto, queremos una oposición mucho más constructiva. Hemos abierto los espacios para una transición acordada y pactada, pero a la vez queremos ser muy justos en reconocer en el pasado quién incumplió, quién actuó criminalmente y quién actuó represivamente”. En fin, el clásico doble lenguaje para destantear al enemigo, aunque el enemigo es un halcón avezado en esto de manejar dobles lenguajes. Cuestión de preguntarle a Carlos Salinas y a Roberto Madrazo.

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