INSTITUTO DE SEMIÓTICA POLITICA
Y COMUNICACIÓN PUBLICA

ISEPOL

 MARCO CONCEPTUAL

 

LOS CONSTRUCTORES DE ‘SIGNIFICADOS ULTIMOS’

 

Partiendo del hecho de la disociación o franca ruptura que se ha generado entre el Estado-Gobierno y la Sociedad (gran parte de la clase política ha transitado, de representar los intereses sociales, a la defensa a ultranza de los intereses de clase, del gobierno y del universo privado corporativo incluyendo la reificación de su propia imagen tras soslayar toda Reforma del Estado, como lo consigna Alain Touraine) surge el Instituto de Semiótica Política y Comunicación Pública / ISEPOL con el objeto de analizar y develar las estructuras del poder político, así como la intencionalidad subyacente de los actos de poder manifestados tanto a través del discurso político (espacio de la sociosemiótica) camuflageado con recursos estilísticos y figuras retóricas de toda clase (Groupe m) como por medio de posmodernas ‘puestas en escena’ (ámbito de la semiopragmática) donde el sujeto de la enunciación por excelencia (el jefe de la nación) impone significados vía un discurso ilocutivo con alta carga persuasiva y manipulatoria (proceso entimemático, en el argot de Aristóteles que consiste en hacer creíbles y ‘verosímiles’ los mensajes para aumentar los niveles de disuasión).

 

POLITICA COMO ‘MASS CULTURE

 

Como elementos consubstanciales al ejercicio del poder se analizará la mitología política, los ritos, los arquetipos y la función de los símbolos políticos (modalidades simbólicas polisémicas) que legitiman el marco institucional y las ‘sacras’ figuras de los gobernantes así como las liturgias o ‘mises en scéne’ donde se consuman los grandes rituales y que es el punto de quiebre en el cual la política y el ‘arte de gobernar’ se transforman y devienen en espectáculo de masas confundiéndose con el showbiz de la mass-culture con las repercusiones y efectos que ello representa (la desmitificación que hace la ciudadanía de las instancias de Poder –la Presidencia en primer plano- y del marco de instituciones gubernamentales).

 

EL PODER, INEFABLE MAGMA TOTALIZANTE

 

El Poder, en sí, como un rizoma inagotable que todo lo invade (G. Deleuze, F. Guattari) permea la logósfera de la vida ciudadana en pleno como lo han develado, entre otros, Michel Foucault, Umberto Eco, Jacques Lacan y Louis Althusser. Apalancado por un Discurso que se nutre de una Hermenéutica Oficial y vehiculado por los mass-media y por una red interinstitucional penetra y controla los intersticios de la vida social imponiendo sistemas de significación y códigos autoritarios y coercitivos (se convierte a la ciudadanía en transgresores potenciales del orden jurídico vigente, desde su nacimiento) y reglas del juego unilaterales siempre a favor de ‘emisores invisibles’ (‘nivel de ausencia’ del Poder). En su dimensión de ‘presencia viva’, es representado por la clase gobernante encabezada por el Presidente de la República cuya presencia omnímoda (en países como México) empieza a ser desactivada y acotada por otras instancias constitucionales como lo son el Poder Legislativo y el Poder Judicial además de la ‘social intelligence’ partiendo de la definición de Stevan Dedijer.

 

LA ‘SOCIEDAD DE LA COMUNICACIÓN’ EN ESTADO DE ALERTA

 

El espacio de la ‘comunicación pública’ opera como el ágora ciudadana reflejada en el principio de la libre manifestación de las ideas. Como ‘sociedad de la comunicación’ (G. Vattimo) deviene a ser la contraparte del Poder Institucional retroalimentando a la opinión pública y promoviendo un permanente ‘estado de alerta’ vía medios de comunicación independientes para contrarrestar la ficticia ‘representación de la realidad’ edificada por el discurso político y ante la arbitrariedad de los propios actos de poder que eluden, en forma sistemática, las auténticas demandas y expectativas ciudadanas: lucha contra la corrupción y contra la impunidad; elevar la calidad de la educación y de la salud pública; combate contra la marginación, la discriminación y la pobreza extrema; aumento de los niveles salariales y defensa del empleo y de los derechos de los trabajadores; políticas efectivas de seguridad pública y de lucha contra el crimen organizado; 

eficientización de servicios públicos; impulsar la Reforma del Estado para democratizar y modernizar el aparato de gobierno y la red de instituciones públicas y empresas estatales; garantizar jurídicamente los derechos de minorías y la equidad de géneros; preservar los recursos del Estado y administrarlos con transparencia; respeto a ONGs y a medios de comunicación independientes y alternativos; acceso real de la ciudadanía a la información gubernamental en forma expedita; instauración de las formas de plebiscito, referéndum y consultas públicas; apuntalamiento a economías de autogestión comunitaria y a proyectos productivos vía una banca social y una política de microcréditos; agilización de los sistemas de procuración y administración de justicia y de los procesos judiciales eternamente rezagados; estrategias enfocadas a elevar la calidad de vida y los niveles de bienestar de las mayorías, etc.

 

HACIA UNA ‘SEMIOTICA DEL CIUDADANO MEDIO’

 

Y es en este escenario de utopías (el del ‘punto de vista’ y el del ‘posicionamiento’ del ciudadano medio enfrentado al ‘ogro filantrópico’ en la versión de Octavio Paz) donde el ISEPOL enfatizará sus acciones priorizando una ‘Semiótica de la Recepción’ en la inequitativa relación Poder-Sociedad donde el primer elemento intenta imponer las reglas del juego de manera draconiana. La visión del destinatario último, verdadero damnificado por los actos de poder, tiende a revolucionar y a revertir los procesos de sentido de la significación misma en este perverso sistema de microestructuras enfocadas a minimizarlo, como lo reflejan encuestas y sondeos de opinión que forman parte, ya, de la mediatización política.

  

AUSENCIA DE ‘COOPERACION INTERDISCURSIVA’  (TEXTUAL)

 

En este contexto es importante visualizar que un factor que detona la semiosis social en el ámbito de la comunicación pública lo es el propio Discurso del Poder (sic) generado por un productor (el sistema dominante) para imponer una visión maniquea, fractual y reduccionista de la realidad coadyuvante de la ‘falsa conciencia’ social (Marx) destacando, en la arquitectura de los enunciados en cuestión la inclusión del ‘punto de vista’, eje del Discurso analizado por A. J. Greimas y J. Courtés y que torna facciosos los contenidos de las prácticas discursivas. Pero a pesar de dichas artimañas la intencionalidad del emisor se “descarrila” al enfrentar al destinatario último de los mensajes quien, finalmente, es quien dota de sentido al Discurso vía la mecánica del ‘reconocimiento’, ‘representación’ y ‘reproducción’ de los enunciados que conforman la red textual. Al fallar este mecanismo perlocutivo en el ámbito de receptores críticos y heterodoxos instalados en el nuevo espacio público, se transgrede y subvierte la ‘logica’ y el ‘sentido’ de los mensajes(‘lectura aberrante’) generándose, a su vez, un discurso contestatario de corte hiperrealista (el ‘realismo crítico’ kafkiano)  que se revierte, en un ‘efecto boomerang’, en contra del emisor vía mass-media independientes y por performances públicos y movimientos sociales incluyendo la comunicación interpersonal.

 

DE LA ‘SEMIOSIS POLITICA’ A LA ‘GUERRILLA SEMIOTICA

 

La ‘función semiótica’, además de correlacionar el plano de la expresión con el plano del contenido (L. Hjelmslev)  es la conversión de sistemas de significación en procesos de comunicación (U. Eco). Por lo mismo, cuando la significación en sí enfrenta los procesos de lectura y de interpretación a través de un receptor (espacio de la semiótica pragmática y de la ‘acción comunicativa’) la ‘semiosis política’ explota a plenitud y es en este escenario donde se instala lo que Umberto Eco define  como ‘guerrilla semiótica’ que es el desfase y desarticulación entre el sistema de códigos ostentado por el emisor y el del receptor provocando una reacción contestataria por parte del segundo tras desactivar la ‘bomba enunciataria’ al ‘deconstruir’ el sentido ideológico del mensaje recibido.

 

REFUERZO DEL ‘SUPERTEXTO’ DOMINANTE POR LOS AMOS DEL DISCURSO HEGEMÓNICO

 

En el ISEPOL se intentará esclarecer y analizar en profundidad esta compleja dinámica de interrelaciones donde el factor Poder es sometido, en forma permanente, a una ‘rendición de cuentas’ tanto en la dimensión enunciataria (imperio del ‘langue de bois’) como en la pragmática aunque ello no signifique que los emisores (los sujetos de la enunciación del sistema) asuman y respeten el clamor en torno a apegarse a la verdad y a los hechos exigidas por la crítica social y por la opinión pública. Antes bien los amos del Discurso hegemónico refuerzan el supertexto dominante y las ‘puestas en escena’ (representaciones políticas en un contexto teatral) para sofocar la libre expresión de las ideas o para deslegitimar el ‘Discurso Social’ (Teun A. Van Dijk) forjado por la ciudadanía en el espacio de la comunicación pública, semiósfera de la ubicuidad que actúa como contenedora de la ‘comunicación política institucional’ operada por ‘mediadores’ del sistema político  y cuyo telos es el de posicionar ‘enunciados performativos’ transmisores de falacias, mentiras, engaños y simulaciones en un esquema ilocutivo y perlocutivo. La interlocución, intercambio de ideas téte-a-téte, está excluida  del esquema verticalista de las prácticas discursivas deviniendo, a su vez, en el método por excelencia que se cultiva en el ámbito del nuevo espacio público y de la comunicación pública allí detonada.

 

LA ‘SEMIOSIS SOCIAL’, DETONADOR DE LA VIDA DEMOCRATICA

 

La vida democrática se conforma vía prácticas interlocutivas constantes y permanentes. La ‘semiosis social’ en sí connota el mar de la libre interpretación que Charles S. Peirce define como ilimitada. Aunque no hay que soslayar los intentos del Estado-Gobierno o de otras instancias corporativistas de ‘representación social’ (partidos políticos, sindicatos, fracciones legislativas, organizaciones empresariales, instituciones religiosas, think-tankers de Estado, etc.) por contaminar y desvirtuar estos procesos interpretativos o deformarlos vía la ficticia ‘producción de acontecimientos’ (E. Verón) que tiende a aumentar, acudiendo a artimañas de toda clase en forma más que inescrupulosa, los niveles de entropía ideológica y la consecuente confusión general.

 

LA ‘SEMIOTICA DEL SIMULACRO’, AL SERVICIO DEL PODER

 

Ante la crisis de representación política y simbólica que afecta al sistema provocada por el fracaso del modelo de ‘democracia representativa’ (deformada por el afán de reprimir la participación social en la arena política y por el monopolio de fracciones de Poder ejercido por grupos y cúpulas partidistas obnibuladas por la defensa de posiciones e intereses sectarios) se acude a artilugios enfocados a la ‘reinvención de la realidad’ (‘realidad en fábula’, en argot de Umberto Eco), formidable opción con que cuenta el grupo en el poder y las cúpulas oligárquicas para mantener privilegios distrayendo a la opinión pública vía la megamáquina de mass-media subordinada a sus intereses y visiones neocapitalistas (los ‘guardianes de la libertad’ en la versión de Noam Chomsky). En este contexto los ‘metálogos’ oficialistas (artífices de toda clase de metalenguajes persuasivos y seductores regidos por una ‘semiótica del simulacro’) operan a sus anchas contando con recursos ilimitados –el aparato de Estado en sí- y con imponentes medios de difusión y de reproducción para generar ‘realidades otras’ al gusto del Gran Emisor (‘El Principe’) inspiradas en escenografías virtuales de corte hollywoodense. Asimismo, en este mismo ámbito de ‘marketing político’ se inscriben las técnicas de construcción, conformación y consolidación de ‘imagen’ de los gobernantes contando con una pléyade de ‘imagócratas’  que abusan de modalidades simbolicas explotando y abusando del ‘analfabetismo analítico’ (fobia a la lectura entre líneas) que predomina en el homo videns (G. Sartori) condicionado a los superestímulos de la cultura audiovisual.

 

ANTE EL ‘DISCURSO SOCIAL’, EL PODER DE LA ‘HERMENEUTICA DE ESTADO’

 

Aparte de los lenguajes analógicos, simbólicos y sintéticos, el Poder se sustenta en el ‘lenguaje textual’ que detonan los ‘speach acts’ tautológicos y el ‘habla infinita’; se nutre de una base de enunciados disímiles que conforman una verdadera máquina enunciataria e interpretativa de Estado que deviene  en una ‘Hermenéutica Oficial’ (en el sentido medievalista antes que el filosófico cultivado por H.G. Gadamer et al.). Esta ‘galaxia enunciataria’ es dúctil, conmutativa, transformable, voluble, camaleónica, permeable e impermeable. Opera en forma tramposa, caprichosa, maleable, veleidosa, seductora, arreferencial, fantasmática (se fuga al ámbito de los lugares comunes para eludir y sustituir a los referentes reales, deícticos). Cambia de forma y de color según soplen los vientos de la moda política (realpolitik) o de las imprevisibles circunstancias. Se rige por constantes y sorpresivos ‘golpes de timón’ enunciatarios al margen de geometrías ideológicas de cualquier signo (centro-derecha, centro-izquierda, extrema derecha, ultraizquierda). En síntesis: no es un discurso coherente, congruente, lógico, dialéctico; al contrario, tiende a imponer visiones extrañas, contradictorias, rayando constantemente en los linderos del nonsense (Lewis Carroll) para contraponerse, en actitud intolerante,  facciosa y hasta burlona al Discurso Social generado por la opinión pública al que intenta deslegitimar y descalificar con elementos prejudicativos y ominosos (la retórica y su producto, la demagogia, forman parte de la ‘masa acrítica’ y emocional que caracteriza al ‘Gran Texto’ oficial).

 

EL ISEPOL, CENTRO NUCLEAR PARA DETONAR SEMIOSIS POLITICA

 

El ISEPOL, a través de eventos internacionales y acciones diversas (congresos, coloquios, videoconferencias, chats por Internet, publicaciones, encuentros críticos, performances, sitios en la red, movilizaciones virtuales, etc.) fungirá como un centro nuclear promotor de ideas, propuestas y contrapropuestas, así como de tesis, teorías y ‘puntos de vista’ de expertos en semiótica política, símbolos del poder, modalidades simbólicas, mitología política,  semiótica jurídica, semiopragmática, discurso ideológico (como ‘objeto semiótico’), sociosemiótica, marketing signs, teoría de la enunciación, narratología, hermenéutica,semántica y lingüística pragmática. Entre los semiotician a convocar destacan Herman Parret, Teun A. Van Dijk, Desiderio Blanco, Eliseo Verón, Umberto Eco, Paolo Fabbri, Augusto Ponzio, Susan Petrilli, Richard Lanigan, Jean-Claude Coquet, Gianfranco Bettetini, Tzvestan Todorov, Manuel García Pelayo, Lucrecia Escudero, Ernest W.B. Hess-Luttich, David Swanson, Dan Nimmo, Winfried Noth, Michel Pécheux, Masao Yamaguchi, Alain Berrendonner, Floyd Merrell, Roberta Kevelson, Eugen Coseriu, Jorge Lozano, Eric Landowski, Gilles Deleuze, Gilberto Giménez, Francois Rastier, Jacques Séguela, I. Hunter, Beatriz Garza Cuarón, W. H. Hendricks, Paul Bouissac, Joelle Réthoré, Groupe m, Georges Péninou, Román Gubern, Cristina Peña Marín, Francesco Casetti, Lisa Block de Behar, Joseph Courtés, Jean Umiker-Sebeok, Gunter Bentele, Claude Lévi-Strauss, Julia Kristeva, Martín Krampen, Roland Posner, Gérard Deledalle, Charles Elder, Roger Cobb, Harry Pross, Massimo Bonfantini, José Enrique Finol, M. Gottdiener, Jeff Bernard, Gloria Withalm, Robert de Beaugrande, N. Fairclough, Oswald Ducrot, Michael A. K. Halliday, R. Fowler, Santos Zunzunegui, Oscar Quesada Macchiavello, Luisa Santaella Braga, José María Nadal, Paul Ricoeur, Michel Arrivé, R. Hodge, G. Krees, Armando Sercovich, John Deely, Murria Edelman, G. M. Matoesian, Erving Goffmann, et al.

 

Simultáneamente, en un ejercicio de ‘sinergia semiósica’ se incorporará la voz, el pensamiento y la posición filosófica de estudiosos de la comunicación pública, de la mediatización política, de los nuevos espacios públicos, de la comunicación política, de mass-media alternativos y contraculturales, de videoculturas del tercer milenio, de la opinión pública,  de sociedades subalternas y movimientos populares, de marketing político, de la Internet como medio interactivo de comunicación global, de signos de posmodernidad política y de la ‘sociedad de la comunicación’ como lo son Jurgen Habermas, Armand Mattelart, Furio Colombo, Dominique Wolton, Ignacio Ramonet, Jean-Marc Ferry, Armando Silva, Jesús González Requena, Jacques Perriault, Juan A. Magariños de Morentin, Gabriel Hernández Aguilar, Gianni Vattimo, Raymundo Mier, Lorenzo Vilches, Kathleen K. Reardon, Rosa Esther Suárez, Paul Virilio, Elizabeth Fox, Carlos Monsiváis, Jesús Martín-Barbero, Michéle Mattelart, José Carreño Carlón, Beatriz Solis Leree, Mariano Cebrián-Herreros, José Marques de Melo, Adolfo Aguilar Zínzer, Héctor Schmucler, José Saborit, Manuel Martín Serrano, Carlos Payán Velver, Giuseppe Richieri, Enrique Sánchez Ruíz, Eduardo Subirats, Humberto R. Maturana, Nicholas Negroponte, Rafael Rodríguez Castañeda, Theodore Roszak, Juan Luis Cebrián, Florence Toussaint, César H. Espinosa, Anthony Smith, Raúl Fuentes Navarro, Antonio Pasquali, Alain Renaud, Alma Rosa Alba de la Selva, Regis Debray, Andrés Oppenheimer, Nestor García Canclini, Mabel Piccini,  J. F. Lyotard, Daniel Prieto Castillo, José Manuel Pérez Tornero, Mauro Wolf, Raúl Trejo Delarbre, Albert Kientz, Manuel Michel, Guillermo Orozco Gómez, Daniel Dayan, Javier Esteinou, Héctor Aguilar Camín, Jenaro Villamil, Jean Baudrillard, Rafael Roncagliolo, Daniel Bell, et al.

 

Teóricos de la Democracia y del rol del Estado, del gobierno, de la burocracia, de partidos políticos, de grupos de presión y de grupos de interés, de la sociedad civil descorporativizada y de la ‘social intelligence’ serán invitados a este pool de expertos incluyendo a pensadores como Noam Chomsky, Norberto Bobbio, Jurgen Habermas, Crawford Macpherson, Giovanni Sartori, Alan Ridding, David Eaton, Michel Crozier, Philippe Braud, Samuel Huntington, León Bendensky, Michelangelo Bovero, Pablo González Casanova, Juan D. Landau, Immanuel Moses Finley, Isaiah Berlin, Anthony Giddens, Pierre Birnbaum, Jean Lleca, Jorge G. Castañeda, Peter H,. Smith, Vaclav Havel, Michel Maffesoli, Alain Touraine, Robert Putman, Luis Villoro, Alain Bergounioux, Georges Couffignal, Robert Dahl, Enrique Krauze, Laurent Cohen-Tanugi, Marcel Gauchet, Olivier Mongin, Regis Debray, Gabriel Zaid, Ralf Dahrendorf, Joseph Schumpeter, Bernard Manin, Roberto Mangabeira, Samuel Bowles, Federico Reyes Heroles, Denis Lacorne, Alessandro Pizzorno, David Copp, Jean Hampton, Pierre Bordieu, John Kenneth Galbraith, Quentin Skinner, Louis Dumont, Roderic Ai Camp, Julio Scherer, Karl Deutsch, John Rawls, Andrew Arato, Stevan Dedijer, René Antonio Mayorga, Juan Linz, Alfred Stepan, Dense Jodelet, Alberto Melucci, Jean Cohen, John Womack, Stafford Beer, John Dunn, Francis Fukuyama, Raymond Boudon, Rolando Cordera, Adam Michnik, Stephen E. Bennett, Menno Vellinga, Olivier Duhamel, Guy Hermet, Carlo Mongardini, Ernest Gellner, Francis Bailey, Andrés Oppenheimer, Claude Lefort, Riker William, Georges Bordeau, Michel Wieviorka, Herbert Gintis, Serge Moscovici, Ronald Inglehart, Claude Habib, Eckart Zimmermann, Manuel Jiménez de la Parga, Alain Duhamel, Bernard Mann, Dominique Martín, Claude Mouchard, Bernard Mann, Pierre Rosanvallon, et al.

SEMIOSIS-IN-PROGRESS’,  ENORME ARENA DEL DEBATE PUBLICO GLOBAL

 

Como en una enorme arena del debate público y de la ‘semiosis política-in-progress’, el ISEPOL contribuirá a esclarecer los mecanismos y el entramado del poder exhibiendo su base mítica y simbólica y develando sus estructuras subyacentes, además de impulsar, en forma simultánea, la producción de propuestas y visiones  tendientes a enriquecer la conciencia democrática y participativa de la ciudadanía  que ha rebasado al Poder en el ámbito semiósico (espacio de la comunicación pública). En forma acorde, reactivará los procesos y mecanismos detonadores de ‘semiosis social y política  para la construcción del Discurso Social que finalmente refleja la verdadera cara de la democracia al margen de metáforas o alegorías neoiluministas y reduccionistas alimentadas por el Poder mismo en su versión de Leviatán ideológico.

 

En esta interminable tarea sociosemiótica y semiósica se acordarán alianzas y convenios de cooperación científica con una red interinstitucional de instancias democráticas que abarca ONG’s, asociaciones políticas y parapolíticas, universidades, centros internacionales de estudios estratégicos, escuelas y facultades de ciencias políticas, think-tankers, fundaciones humanistas, casas editoriales, representaciones parlamentarias, partidos políticos, movimientos y organizaciones populares, medios de comunicación independientes, revistas y publicaciones especializadas, institutos de administración pública, dependencias gubernamentales, consultorías y hasta con exmandatarios de background democrático.

 

PABLO ESPINOSA VERA
http://www.semioticapolitica.com
e-mail:isepol@semioticapolitica.com
PRESIDENTE Y DIRECTOR DEL ISEPOL.